Madrid consolida su liderazgo como hub europeo del videojuego en un momento clave para la industria, en el que ya no basta con crecer en cifras. Importa qué historias se cuentan, cómo se organiza el talento y qué proyectos logran dejar huella cultural dentro y fuera de España.
La capital se posiciona como un ecosistema creativo e industrial con vocación de continuidad a largo plazo.
Madrid como hub creativo y tecnológico
La industria global del videojuego se ha convertido en una de las principales industrias culturales y tecnológicas del mundo, y el sector en Madrid refleja esa tendencia con una combinación de crecimiento económico, densidad de talento y capacidad de innovación.
Más allá de las magnitudes de facturación, el rasgo diferencial de la ciudad es la concentración de perfiles especializados en arte, diseño, programación e ingeniería, junto a un aumento gradual de la diversidad. La presencia femenina avanza, aunque todavía existe un amplio margen de mejora.
El dinamismo empresarial se traduce en la creación de nuevos estudios, en el crecimiento de plantillas y en la atracción de profesionales de otras regiones, consolidando a Madrid como polo de talento. Este impulso se acompaña de una conexión cada vez más sólida entre industria, administración y comunidad, que permite que los proyectos no se queden en prototipos aislados, sino que aspiren a competir en el mercado global.
Un ecosistema que se ve y se organiza
Uno de los catalizadores de este proceso es el desarrollo de espacios y programas específicos, como los campus y entornos de innovación vinculados a la iniciativa Madrid in Game. Estos espacios actúan como punto de encuentro entre estudios, startups, talento emergente y proyectos de gamificación.
En ellos se incuban desde videojuegos narrativos experimentales hasta experiencias XR, juegos educativos o soluciones de gamificación aplicadas a salud, formación y participación ciudadana. Se trata de un ecosistema que no solo produce juegos, sino también conocimiento, metodología y transferencia tecnológica.
A ello se suma la celebración de eventos, competiciones y encuentros profesionales que sitúan a Madrid en el mapa europeo del gaming, reforzando su visibilidad internacional y su capacidad para atraer inversión y colaboraciones estratégicas. Esta escena viva permite que equipos pequeños, proyectos independientes y perfiles junior encuentren comunidad, referentes y oportunidades de mentorización.
Estudios y referentes que marcan el camino
La fortaleza del ecosistema madrileño y español no se entiende sin mirar a los estudios que han demostrado que desde aquí se puede competir en creatividad, calidad y ambición internacional.
Entre los nombres que vale la pena seguir destacan:
- Deconstructeam (Valencia): estudio independiente conocido por títulos como The Red Strings Club o The Cosmic Wheel Sisterhood, que exploran dilemas morales, identidades y sistemas sociales desde una perspectiva autoral muy marcada. Su trabajo demuestra que el videojuego puede ser un espacio de reflexión crítica tanto como de entretenimiento.
- MercurySteam (Madrid): referente en desarrollo de producciones de gran escala, con colaboraciones con Nintendo y Konami en sagas como Castlevania: Lords of Shadow o Metroid: Samus Returns. Un ejemplo de cómo un estudio madrileño puede combinar ambición técnica, diseño sólido y licencias globales.
- Pendulo Studios (Madrid): pioneros de la aventura gráfica, responsables de sagas como Runaway, clave en la construcción de una tradición de narrativa interactiva y humor gráfico que aún influye en nuevas generaciones de diseñadores y guionistas.
- The Game Kitchen (Sevilla): con Blasphemous, han demostrado cómo la reinterpretación de imaginarios culturales propios —el barroco y la imaginería religiosa— puede convertirse en una propuesta de fuerte identidad y éxito internacional.
- Devilish Games (Alicante) y otros estudios independientes: combinan proyectos comerciales con juegos más personales o serious games, mostrando que la sostenibilidad puede apoyarse en un portafolio diversificado.
Estos referentes dialogan con una escena creciente de estudios emergentes y autorales que experimentan con nuevos formatos, géneros híbridos, narrativas íntimas y enfoques más políticos o sociales del juego. Esa mezcla de trayectorias consolidadas y nuevas voces es una de las mayores fortalezas del ecosistema español.
Formación, comunidad y diversidad
El fortalecimiento del sector en Madrid se apoya también en una red educativa en expansión, con centros como ESDIP, IE University, Universidad Complutense, Universidad Rey Juan Carlos, U-TAD o Voxel School, que forman a nuevas generaciones en arte digital, diseño, programación y producción.
La colaboración entre estos centros y las empresas —a través de prácticas, proyectos conjuntos o programas de incubación— facilita una transición más fluida del aula al estudio, y nutre a la industria de perfiles técnicamente preparados y con sensibilidad creativa.
Al mismo tiempo, la conversación sobre diversidad, inclusión y bienestar laboral es cada vez más visible. Los avances son reales, pero también lo es la necesidad de reforzar políticas activas que fomenten la presencia de mujeres y otros perfiles infrarepresentados en roles de liderazgo, diseño, producción y dirección creativa.
Retos y oportunidades: del crecimiento al liderazgo
El Clúster del Videojuego de Madrid identifica que la ciudad entra en una fase decisiva, en la que la cuestión central ya no es solo crecer, sino transformar ese crecimiento en liderazgo creativo e industrial.
Entre los retos clave se encuentran:
- Innovación narrativa y tecnológica, apostando por IA, storytelling interactivo, experiencias inmersivas y propuestas autorales capaces de diferenciarse en un mercado saturado.
- Internacionalización y atracción de inversión, orientando recursos hacia proyectos con alto valor añadido creativo y tecnológico, y con estrategias claras de propiedad intelectual.
- Retención y desarrollo del talento, evitando la fuga de perfiles senior y ofreciendo condiciones que permitan carreras sostenibles dentro del ecosistema madrileño.
- Diversidad, inclusión y sostenibilidad industrial como elementos estructurales y no meramente complementarios.
- Capacidad de riesgo y experimentación, permitiendo que los estudios emergentes exploren nuevos géneros, formatos transmedia y propuestas de gamificación sin depender únicamente de modelos conservadores.
El papel del Clúster del Videojuego de Madrid
Desde 2021, el Clúster del Videojuego de Madrid actúa como motor estratégico que articula industria, administración, academia y comunidad. Como asociación público-privada sin ánimo de lucro, su objetivo es posicionar a Madrid como referente en desarrollo de videojuegos, eSports, proyectos de gamificación y oportunidades para el talento local.
La Junta Directiva 2025–2027, encabezada por Olga Blanco (presidenta) y Pilar Sánchez-Bleda (vicepresidenta), impulsa una agenda centrada en internacionalización, sostenibilidad, innovación y liderazgo femenino.
El reto de los próximos años será convertir la fuerza actual del ecosistema en proyectos capaces de marcar época, situando a Madrid y a España como referentes globales de una industria del videojuego competitiva, creativa e inclusiva.
Almudena Anés (Linkedin) es diseñadora narrativa y está especializada en literatura, arte y tecnología. Trabaja desde la escritura para indagar la fragmentación y el simulacro.






