Los juegos de Julio: Bury me, my love. Un mensaje a la conciencia

Las aventuras conversacionales siempre son un género que, si se lleva bien y consigue inmergir al usuario en la historia, son de agradecer. La capacidad narrativa al final es la misma que la de aquellas novelas de elige tu propia aventura, y eso es en parte lo que hace tan especial a Bury me, my love.

Bury me, my love

Una historia a través de una móvil

El juego de The Pixel Hunt/Figs, que para quienes no lo recordéis ya analizó Cristian en su día,  cuenta la historia de Nour, una mujer que huye de Siria en plena guerra mientras su marido, Majd, debe quedarse. Toda la acción del juego se narra a través de una aplicación de mensajería instantánea, por lo que nosotros encarnaremos al preocupado esposo. Este intentará guiar a la mujer a lo largo de su exilio en busca de refugio en Francia, contándonos sus problemas y padecimientos mientras nosotros le damos consejo.

Porque lo interactivo es que, pese a la fuerte carga contextual del juego, a la que en los próximos párrafos daré paso, la jugabilidad es sencilla: leer y seleccionar en determinados momentos que deberá hacer ella en su próximo movimiento. Eso es todo. Porque al final, para contar una historia, no hace falta más que palabras por parte del autor y emociones por parte del lector. En mi caso lo he jugado Nintendo Switch, pero si podéis, jugadlo para móviles. La experiencia es si cabe más inmersiva y aprovecha las funcionalidades del mismo para hacerlo algo mucho más extraordinario.

Más allá del juego

El juego consigue meternos en el papel del marido preocupados. Es bastante neutro dentro del contexto, pero quizás algunas frases nos resulten chirriantes cuando debamos elegir. Bury me, my love es una interpretación de las vivencias durante su huida de Siria de Dana y que se inspira en el articulo de la periodista del LeMonde Lucie Soullier, contando con ambas como consultoras. El viaje que tomemos nunca será el mismo, y de hecho, si escucháis el octavo podcast de esta casa (bueno, de la nueva edición) podréis escuchar como Cristian, Carlos y un servidor vivieron experiencias totalmente distintas a lo largo del mismo.

El conflicto de Siria es algo que, por desgracia, nos acompaña desde hace demasiados años, y la crisis humanitaria que ello conlleva es cada vez peor. Se que puede sonar vacío, hueco, incluso loco lo que voy a decir a continuación, pero este juego es más humano y cercano que cualquier cosa que podamos ver en las noticias o a través de las redes sociales y me ayuda a ver a mí, como jugador, como el videojuego puede hacer eco del mundo en el que vivimos.

Una llamada al mundo

Porque yo jamás me habría planteado como lo he hecho el buscar información aparte de lo que consumimos en las noticias y la fachada que vemos en Twitter, donde seamos sinceros, un retweet no es más que un paliativo para nuestra marchita y nublada conciencia, compartiendo sin pensar pero también sin comprender y empatizar. Es un juego que, pese a su simpleza, es directo. Quizás no es la mejor visión de lo que es el exilio sirio, pero desde luego es mucho más empática que ver imágenes descontextualizadas donde se alerta de la situación… sin llegar a involucrar al espectador.

Al final yo mismo soy un hipócrita, uno que no pudo dormir al acabarse el juego y llorar con determinadas decisiones que tomé por miedo a lo que pudiera pasar a continuación. El corazón se me salió del pecho, y he tomado la determinación de no jugarlo más veces por no arruinar la imagen que tengo del mismo. Quiero que Noir y Majd me recuerden lo que existe allí fuera y la suerte que han tenido. Quiero recordar la imagen que da del campo de refugiados y todo lo que he buscado por él. Quiero recordar que, al contrario de lo que parece a través del filtro mediático, son personas que antes poseían trabajos, que eran médicos, profesores, cajeros y guardias, que tenían sueños y que la guerra y su horror se la arrebato.

Entiérrame, amor mío

Y por ello, quiero cerrar este breve texto con la frase que da título al juego. Bury me, my love. Entiérrame, cariño mío. Una frase siria que significa “ten cuidado, no pienses siquiera en morir antes que yo”. Porque al final, nadie quiere sobrevivir a sus seres queridos… y mucho menos en un mundo como el que vivimos.

Que estas historias no caigan en el olvido.

  1. Que buena reflexión Julio y que experiencia más bien parida, ojalá más títulos como este, con tan buen gusto y tanto respeto por el tema que tratan.

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