Mientras Joe y Darla jugaban una de esas partidas de presentación que tanto gustamos de ver en un E3, mis expectativas por Destiny crecían de forma descontrolada, tanto que al jugar a su fase beta en PS4 creí estar ante el mejor FPS que haya pasado jamás por mis manos, hasta que pasé una semana con su versión final y nunca más se supo. (más…)



