La Libertad está sobrevalorada, al menos en los videojuegos. Tengo la firme convicción que un videojuego que te lleva de la mano de principio a fin, en un entorno cuidado, controlado y diseñado para sorprender y provocar al jugador me hace mucho más tilín que otro en el que se te arroja a un parque de arena con un cubo y una pala. (más…)



