La Divina Comedia. Os juro que intenté leérmela una vez. Mis padres tienen una edición en plan super lujo, forrada en piel y oro, que siempre había visto por casa. Y un día reconocí el título, me dio el venazo y me dispuse a acometer a una de las obras más conocidas de la literatura universal. Aguanté media página. (más…)










