
Porque aún hay periféricos que inventar: wii-triciclo, wii-ositodepeluche, monowiipatín…




A mi lo de los controles de voz nunca me ha llamado demasiado la atención; además de que me siento … Sigue leyendo




Así a distancia, no sé si es exactamente Ronald McDonald o el Payaso de La hora chanante, pero vamos es … Sigue leyendo

Siguiendo los inescrutables designios del señor, la obra que se prevé maestra de Will Wright, cuya participación en Los Simpsons, … Sigue leyendo

¿Recordéis las infames escenas del rodaje de Dragon Ball, La Película, que pusimos hace unos días? No podrían ser peores … Sigue leyendo

No lo digo yo, lo dice el maestro armero que nos trae las novedades del Live. Mañana miércoles, por fin, … Sigue leyendo

No penséis mal, es porque hablan del juego de Ratchet & Clank que se subtitula asín, El tamaño importa. Y … Sigue leyendo

El blog más cotilla a nivel mundial, los trapos sucios de los estudios y compañías están siempre presentes en la … Sigue leyendo


Nuestro colega Konde al que están explotando de lo lindo en Barcelona ha tenido a bien leerse otra web de videojuegos española que no es ésta, que para eso están los homies, y pasarnos el enlace a un vídeo que demuestra el potencial del motor físico Euphoria, el motor físico que implementado junto a RAGE Against The Machine, (lo siento, llevaba meses guardándome la broma y me quemaba ya), el Rockstar Advanced Game Engine, serán los principales responsables de que los movimientos de Niko y compañía sean reales. Con unas buenas capas de pintura el resultado puede ser espectacular:

¡Españoles! El pañuelo Palestino ha muerto. El que un día fuera icono de las juventudes incorfomistas y rebeldes, de hippies, neo-punks, heavies e izquierdistas es hoy una seña de cómo con una sola aparición Bisbal consiguió arrebatarnos un símbolo. Este fin de semana tuve ocasión de comprobarlo por las Rozas Village People donde hasta las aprendices de Lindsay Lohan llevaban uno puesto... y lo que es peor: sus madres también.
Afortunadamente hay cosas que no pasan de moda, hasta que el estilista de otro triunfito decida tocarnos las pelotas: el pixel-art.


