


Antes de que escribas nada, ocurrente lector, un dato: Braid tardó 2 años en realizarse. La Industria del videojuego mató a todos los programadores de garaje. ¿A todos? ¡No¡ Tres chavales con voluntad inquebrantable, un sueño loco - y apocalíptico - y un nombre aún más creisy, Izanami Gameworks, se mantienen al pie del cañón ultimando un videojuego, The End of The World, que nació hace ya muchos meses pero que, incomprensiblemente, no consigue acabar de catapultarles a la fama, el éxito y las habitaciones de hotel repletas de gruppies, caviar y Häaggen-Dazs que se merecen.

Por separado no me tientan lo suficiente como para escribir un post de cada una de las siguientes notícias y … Sigue leyendo

Nada es casual en la vida de David Cage Traducción libre de las declaraciones de David Cage sobre su esperado … Sigue leyendo

Por separado no me tientan lo suficiente como para escribir un post de cada una de las siguientes notícias y … Sigue leyendo



Hasta Roswell reconoce que nadie es capaz de representar vehículos como la gente de Gran Turismo, pero eso no consigue … Sigue leyendo

Sega ha anunciado que en España no se lanzará una versión pelada de Alien versus Predator, sino que únicamente se … Sigue leyendo


Si ya no te quedan uñas que comer esperando el lanzamiento de Alien vs Predator, toma 3 cajas de metadona: 30 minutos de metraje de los primeros compases de las campañas individuales de Aliens, Predators y Marines. ¡Gracias Sendoh! Aliens:



Casi injugableMuy poco fluida la primera partida de 128 vs 128 a MAG. Menuda decepción y más teniendo en cuenta … Sigue leyendo

Vaya pedazo de tinglado que ha montado Sony para vendernos MAG. Tremendo. Después de una pequeña charla inicial, que sospechosamente se parecía a la presentación de MAG durante la pasada GamesCon, y que ha estado precedida por una intervención del primo de Zumosol del MA, hemos entrado en materia y hemos empezado a pegar tiros. Del MAG no os voy a contar nada que no hayáis visto vosotros mismos en la beta, pero es que la infraestructura es b-r-u-t-a-l. No menos brutal que el avión con decoración de La Liga que nos ha traído a Londres.

