DiRT Showdown es un tributo al mejor Destruction Derby

Tenía mis dudas con DiRT Showdown. Había visto vídeos y me había quedado claro que en él no quedaba ni sombra de la franquicia Colin McRae, de la cual es heredero. El enfoque a lo Destruction Derby no me acababa de cuajar para nada, quizá porque fui un gran fan del primero para PSX y lo tengo en gran estima. Por eso debo reconocer que, tras jugarlo unas horas, DiRT Showdown me ha sorprendido muy gratamente.


Nota: este análisis no cubre los modos online.

Olvida todo lo que conoces sobre DiRT. DiRT Showdown busca únicamente el espectáculo sobre las 4 ruedas bajo parámetros totalmente yankees. Velocidad sin control, motores potentísimos, circuitos enfocados a la destrucción de coches… Todo enfocado a que nos llevemos por delante a cuantos vehículos se crucen en nuestro camino, consigamos el mayor número de puntos y, cuando toque, ser el primero en entrar en la meta.

Uno de los puntos más interesantes de DiRT Showdown es la gran variedad de modos de juego disponibles. Desde circuitos en forma de 8 en los que habrá que intentar ganar la carrera esquivando las embestidas de los contrarios a duelos 1 vs 1 de habilidad, pasando por rings de destrucción en los que todos los vehículos intentarán destrozar a los oponentes – o, por el econtrario, se confabularán contra ti. Luego, a medida que vayas subiendo de nivel te enfrentarás a pruebas más técnicas que requerirán el control total de los derrapes, frenadas, etc. Y, entonces, las cosas empezarán a complicarse.

Gráficamente aguanta el tipo. No brilla pero tampoco se le echa de menos un mejor acabado. DiRT Showdown se centra en ofrecer una física que permita ejecutar carreras, virguerías al volante y combates sobre ruedas con la suficiente fluidez como para no afectar a la velocidad. De efectos tampoco va sobrado y las deformaciones/roturas de los vehículos no son especialmente espectaculares ni realistas. Quizá el mayor mérito a nivel visual sean es la sensación de velocidad y la aparente ausencia de problemas en cuanto a la tasa de frames, amén de los espectaculares menús, una de las delicatessens a las que nos tiene acostumbrados la saga DiRT. En cuanto al sonido, muy cuidado, como de costumbre, destacando un perfecto doblaje al castellano.

A nivel jugable queda claro desde la primera toma de contacto que DiRT Showdown es un arcade de pura cepa. Ni una pizca de los clásicos Colin McRae se esconde en su código, pero sí mucho de otras franquicias mucho menos realistas como Burnout y, sobre todo, Destruction Derby. La parte buena es que nadie se sentirá desplazado y tan solo el autoimponerse el reto de conseguir la victoria en todas las pruebas o superar los récords de los colegas constituirán los verdaderos retos.

Un montón de vehículos y niveles a desbloquear a medida que vayas ganando carreras, una gran variedad de fases y una dificultad que va creciendo a medida que avanzas en el mapa de carreras disponibles, DiRT Showdown tiene material de sobras para entretener durante muchos días. Por falta de pase no he podido probarlo en el online, pero viendo cómo se maneja en el offline me extrañaría mucho que no fuera de material adictivo de primera categoría. No me cuesta demasiado situar al juego de Codemasters como una buena alternativa a los Burnout en cuanto a arcades de conducción. Un escalón por debajo, sí, pero buen material para esperar a cosas como esta. [75]

  1. Mecachis en la mar. Veo el primer vídeo y por poco me fapeo. Leo y me emociono aún más al leer que Showdown es del estilo pero… pongo el vídeo 2 y digo “¡No, tío, no!”.

    Se me ha puesto pequeña al ver las pruebas en vez de lo que se habla del Destruction Derby 2012. Me dan ganas de llorar, sniff…

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