Análisis de Bioshock The Collection, un remaster indispensable

Últimamente estamos viviendo una era en la que están a la orden del día los llamados Remasters o remasterizaciones, versiones remozadas de títulos del pasado que vuelven adaptados para las consolas actuales. Unas lo hacen con maestría como The Last of Us en PS4, otras se tropiezan en el saque inicial como Halo: The Master Chief Collection, y las últimas nos permiten jugar sin más a aquello que nos gustó hace una década (caso Dead Rising). He tenido la suerte de jugar una de las que, en mi opinión, ocupa una plaza en el primer bloque, Bioshock: The Collection, lanzado para Playstation 4 y Xbox One este septiembre.

Bioshock The Collection

2K Games lanza la trilogía de Bioshock con Bioshock The Collection, recopilación que se estrena en Playstation 4 y Xbox One como una oda al buen recuerdo que nos dejó la Irrational Games capitaneada por Ken Levine. Una remasterización que no es un sacacuartos.

Tres juegos incuestionables de la pasada generación remasterizados a 1080p y con una sensible mejora en la tasa de imágenes por segundo, sobre todo si en su día te tocó jugarlos en PS3 y Xbox 360, son un plato de gusto para paladares que todavía no hayan dado una oportunidad a esta serie, y un soberbio postre para quienes, como yo, sí jugaron en su día las obras de Irrational Games, Ken Levine y 2K Australia. Lo mejor de todo, sin duda, el precio al que 2K Games lo lanza: 49,95 euros. Y recalco esto porque Capcom con contenido similar (tres juegos de Resident Evil old gen), aspira a cobrar 29,95 euros por cada remasterización.

Bioshock: The Collection

El precio de Bioshock The Collection me resulta hasta obsceno teniendo en cuenta que hace casi un pleno al presentarnos no solo dos juegos imprescindibles de la pasada generación (Bioshock y Bioshock Infinite), sino también de partida obligada para todo seguidor del ocio digital que se precie. Bioshock 2, pese a tener sus altibajos (fue desarrollado fuera de Irrational Games), sigue estando ahí para cumplir. Rapture y Columbia son escenarios capaces de comerse a los personajes protagonistas y se disfrutan mucho con un nuevo paseo como éste.

Si los jugaste en PC en su día puedes volver a hacerlo ahora, esta remasterización no cobra sentido salvo por mero coleccionismo. En 2K Games lo saben y no han querido aplicar la norma del sacacuartos que sí profesan en otras compañías: automáticamente se actualizan las ediciones digitales antiguas a las versiones remasterizadas sin pagar un euro. Un detalle que por no ser la norma se toma como sorpresa. Bioshock: The Collection incluye, además, todos los DLCs lanzados para los juegos originales, con especial mención a Panteón Marino, contenido que tenía pendiente y que pone el broche de oro al cierre de la saga.

Bioshock The Collection – Conclusiones

A pesar de no ser perfecto en lo técnico por algunos momentos de estrés en el frame rate (minucias, no os preocupéis demasiado, notadas en Xbox One), Bioshock The Collection es una remasterización obligatoria para las colecciones exigentes, una forma única de recordar una saga que es puro arte hecho videojuego por su narrativa, sus personajes, su banda sonora y cada uno de los rincones que nos harán recorrer los tres juegos. Con esto de las remasterizaciones es muy fácil ganar dinero con la filosofía “logros, reescalado y a correr”, pero 2K Games ha demostrado que sabe cómo se tienen que hacer las cosas para obligarnos a comprar. [90]

Sello de Calidad AKB

  1. Esta remasterización viene como anillo al dedo sobretodo a los usuarios de Ps3 que no pudieron contar con una edición de BioShock a la altura y que probablemente ignoraron BioShock 2.

    Por mi parte de momento guardo con el máximo cariño los tres en la estantería y en mis recuerdos, no creo que me haga con esta edición, demasiadas cosas nuevas por jugar.

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