Vehículos que no pasan la ITV [Análisis Smash ‘N’ Survive para PS3]

Smash ‘N’ Survive es la primera apuesta para Playstation Network del equipo indie Version2Games, un título de conducción arcade y extremo que no cumple con ninguno de los requisitos básicos para tratarse, al menos, de un juego decente. Nos encontramos ante un título que bebe directamente de juegos tan populares como Burnout y Twisted Metal pero sin recoger si quisiera lo bueno de cada uno de ellos. La idea no es del todo mala pero peca por tratarse de ser una mera copia, con unos gráficos, jugabilidad y físicas totalmente decepcionantes. ¡Smash ‘N’ Survive es un híbrido entres los 2 títulos anteriormente citados sin ningún tipo de aspiración!

Todas las buenas impresiones que puede sentir el jugador antes siquiera de encender la consola desaparecen de un plumazo sólo con ver el menú principal del juego y escuchar la música que lo acompaña.

El modo campaña es muy flojo, siendo nuestro objetivo superar las diversas pruebas una tras otra. Una vez las superemos entraremos en el grupo de los Necromancers, unos pilotos que lo único que saben hacer bien es provocar el caos, dejar los coches listos para desguace y quedarse sin puntos en el carnet. Smash ‘N’ Survive nos ofrece varios tipos de pruebas, desde carreras con puntos de control, colocar una bomba en territorio enemigo, escoltar a nuestro aliado o destruir a los rivales, entre otras. El número total de misiones serán 19, algunas de ellas realmente difíciles de superar debido al horrible control y a las nefastas físicas de los coches.

Los mapas y circuitos del juego son bastante variados, con localizaciones tan diversas como una granja, las ruinas de una ciudad e incluso un coliseo repleto de trampas mortales como pinchos o bocanadas de fuego. Con un poco de habilidad y estrategia podremos protegernos de los ataques enemigos y prepararles emboscadas a los rivales.

El modo de juego más divertido será el multijugador, donde podremos jugar con los coches y mapas que hayamos desbloqueado en el modo campaña, pudiendo competir y enfrentarnos contra 5 corredores más en todas las misiones que nos ofrece el modo principal. Sin embargo, apenas nos encontraremos con rivales en el modo online, por lo que inevitablemente estaremos volviendo una y otra vez al modo de un jugador.

No esperéis encontraros con un argumento interesante y mucho menos profundo, pues lo único que nos espera es la destrucción de los conductores rivales. Sí que es cierto que en varios niveles podemos recoger ciertos coleccionables, pero sólo sirven de mera excusa para tenernos entretenidos un par de horas más. Al finalizar la misión recibiremos una medalla de bronce, plata u oro, en función de lo bien que lo hayamos hecho, por lo que el título invita a la rejugabilidad para conseguir los mejores resultados.

Las físicas del juego son totalmente nefastas y nada funciona como debería: las ruedas patinan constantemente, si recibimos un golpe de un rival nuestro coche levitará por los aires e incluso algo tan primordial como es utilizar el freno de mano se convierte en una tortura. La inteligencia artificial de los rivales es inexistente e incluso resulta desconcertante ver cómo un coche con poco nivel de defensa y ataque es capaz de resistir nuestras embestidas si manejamos a una bestia parda con ataque y potencia superiores, pudiendo además destruirnos con apenas dos o tres choques.

Manejar nuestro vehículo se puede convertir en una tortura por culpa de las físicas. La sensación de velocidad no es nada del otro mundo, ni siquiera cuando hacemos uso del famoso turbo. No esperéis siquiera que éste funcione como es debido, pues si pulsamos el botón de turbo sin tener pulsado el botón de aceleración no funcionará, pues únicamente veremos cómo se consume la barra sin que ocurra nada más, cuando debería suceder todo lo contrario.

No todo va a ser malo en este juego ya que tenemos un buen montón de extras y vehículos para desbloquear, hasta 40, todos ellos bastante pintorescos, con sus propias habilidades y ataques especiales. Cada coche está equipado con un arma especial, desde unas sierras mecánicas instaladas en los laterales hasta un lanzallamas en el capó. Si no nos agrada el aspecto de nuestro vehículo podremos tunearlo en el garaje antes de comenzar una misión, desde las llantas hasta la carrocería.

En cuanto a los gráficos, sólo puedo decir que nos encontramos ante un juego que parece sacado de la pasada generación. Los escenarios están vacíos y sin apenas color y los menús del juego parecen haberse hecho con prisas y sin ningún tipo de interés. Lo único medianamente salvable son los coches, con unos modelados medianamente decentes y que además aportan esa falta de color que los escenarios están pidiendo a gritos.

La música del juego sigue el mismo camino, con unos acordes de guitarra machacones y repetitivos, sobre todo en el menú principal, pues escucharemos constantemente la misma melodía en un bucle infinito que dura unos 10 segundos aproximadamente, por lo que se recomienda navegar por él con el audio enmudecido. La música que nos acompaña a lo largo de nuestras carreras no está del todo mal y podremos llegar a aguantarla.

Smash ‘N’ Survive es un juego que únicamente disfrutarán los más acérrimos fans de la velocidad, los demás que se abstengan. El precio del juego son unos 12,99 €, una cifra bastante alta, sobre todo teniendo en cuenta que por un precio similar podemos adquirir juegos mucho más recomendables. Puede que las altas expectativas y el excesivo contenido que ha querido abarcar el estudio le hayan pasado factura. Esperamos que por lo menos se animen a sacar parches que puedan mejorar la experiencia de juego, pero de momento ¡los vehículos de Version2Games no pasan la ITV! [4]

 

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