Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser, análisis para Nintendo 3DS

Esta vez sí que parece que, para Nintendo 3DS, va a ser el último año en vida. Por lo menos, hasta verano, tenemos unos cuantos títulos anunciados en occidente, pero el panorama es desolador en Japón ya que sólo hay juego en el horizonte (un port de Kirby´s Epic Yarn de Wii).

Volvemos a revisitar el interior de Bowser

Mantenemos la esperanza en Nintendo, ya que nos suelen obsequiar con alguna sorpresa para la ya vetusta portátil en sus Nintendo Direct. La saga Mario & Luigi, desde hace poco más de un año, está en modo remasters. Desde entonces, los hermanos nos han dejado un remake de Superstar Saga, la primera parte del spin off de Game Boy Advance, en Nintendo 3DS, cuya principal novedad se centró en un nuevo modo de juego extra llamado Secuaces de Bowser. Ahora, casi un año y medio después, Nintendo nos trae de vuelta la segunda entrega de la saga para deleite de los fans: Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser. Para seguir con la tradición el título nos llega junto con un extra a modo de juego aparte , titulado ”Las peripecias de Bowsy” donde controlaremos al ejército de Bowser mientras se enfrentan a las hordas de Grácovitz, a la vez que intentan dar con una solución a la epidemia que acecha el lugar, a modo de RTS.

Pero empecemos desde el principio: Ciudad Champiñón se ha visto afectada por un virus llamado Redonditis, cuyos efectos se esperan que sean devastadores. Dicho virus consiste en que el cuerpo de los habitantes de la ciudad ha comenzado a hincharse. A raíz de la reunión de emergencia que se convoca, a la que no ha sido invitado el malévolo Bowser, se generan una serie de acontecimientos que acabarán con el Rey Koopa tragándose todo lo que encuentre, incluso a los hermanos fontaneros. A partir de esta premisa, nos vamos a encontrar ante una aventura con una gran carga de surrealismo, en el que personajes tradicionalmente enfrentados, tendrán que cooperar para impedir los planes del malvado antagonista del título, Grácovitz.

Trabajo en equipo

Lo interesante, ya en su época (ya hacen 10 años de su salida en DS), es la posibilidad de manejar al eterno antagonista de Mario, Bowser, como un JRPG al uso. Es este caso, manejado indirectamente por los hermanos fontaneros que, como ya hemos mencionado, se hallan dentro del cuerpo del Rey Koopa. Cuando controlamos a Mario y Luigi nos tocará recorrer el interior de Bowser como si fuera un Mario en dos dimensiones tradicional (con matices) y ayudarle, no sólo para las situaciones del exterior, sino también en los problemas que nos encontramos en sus entrañas.

De este modo, nos encontraremos con situaciones a modo de minijuegos como conseguir que Bowser pueda levantar una zanahoria gigante, romper obstáculos mientras los hermanos fontaneros estimulan sus músculos a martillazos o el poder llegar a puntos del mapa del interior de Bowser, gracias al agua que éste haya bebido. Esta dualidad en cuanto a la jugabilidad, hacia años que no lo volvía a experimentar. Reencontrarme con las típicas mecánicas de la mítica DS me han hecho que me dé cuenta que este estilo de juego no ha envejecido para nada y es algo que 3DS ha pecado bastante por haberla dejado de lado. De hecho, es tan reminiscente que, Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser carece de efecto 3D como nos tiene acostumbrados Nintendo desde hace unos años.

En cuanto a los combates, poco ha cambiado. Seguimos luchando por turnos con la posibilidad de hacer daños críticos si apretamos el botón de ataque en el momento justo, además de poder elegir si luchar o no, ya que los combates no son aleatorios.

Por lo menos, gráficamente, el juego ha mejorado gracias al rediseño de los “sprites” y un leve aumento de la resolución. Estamos ante un caso parecido a WarioWare GoldRhythm Paradise Megamix, en el que Nintendo ha optado por mejorar los gráficos de la misma manera, pero sin que haya un rediseño notorio. Si me permitís un inciso, los gráficos me recuerdan mucho a los que podíamos ver en Sega Saturn, la consola que fue el culmen del 2D, gracias a la fluidez de las animaciones del título desarrollado por AlphaDream.

El hijo de Bowser ayuda (a su manera)

Como hemos mencionado, al igual que el primer remake de la saga, esta entrega incluye un modo de juego extra: Las peripecias de Bowsy. Se trata de una historia relacionada con la aventura principal. En este caso Bowsy decide ayudar a su padre y buscar una cura para la redonditis por su cuenta. Antes de partir a su aventura, aparecen unos secuaces del científico loco Grácovitz, que le proponen a él y al resto de los secuaces koopas una receta para conseguir la cura. Básicamente tenemos que acompañar a Bowsy a buscar los materiales que necesitamos, con la ayuda de nuestros séquito. Por cierto, el humor está presente en todo momento, gracias a la traducción a nuestro idioma siguiendo la estela de los demás lanzamientos de la Gran N.

Uno de los puntos negros de este extra es que se parece demasiado a “Secuaces de Bowser” de la anterior entrega, con combates en tiempo real por equipos. Nosotros manejamos el equipo del pequeño Bowsy, teniendo en cuenta el nivel de nuestro equipo y sus respectivos elementos y especialidad. Esta última es esencial, ya que es lo que decantará la balanza a nuestro favor en base al triángulo de poder mediante ventajas y debilidades típicas (las de infantería son eficaces contra las de largo alcance, éstas son efectivas contra las aéreas…y así). Se agradece que haya cierta estrategia aunque no se profundice demasiado.

En definitiva, nos gusta que Nintendo mantenga viva a la 3DS. Por lo menos, en las 20 horas que más o menos tardaremos en acabar Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser, nos encontraremos con un  entretenido juego con un claro componente RPG suavizado para atraer a todo tipo de jugadores. Y ojo, la banda sonora es de Yōko Shimomura (la compositora de Street Fighter 2 o Parasite Eve, ni más ni menos). Palabras mayores. [80]

LO MEJOR

  • Gráficos muy atractivos
  • La combinación de estilos de juego
  • El uso de las dos pantallas y su dinamismo

LO PEOR

  • Muy fácil
  • Pocas novedades respecto a la versión original
  • Las peripecias de Bowsy se antoja que podría haber dado más de sí

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