Análisis: Shenmue I&II, la Leyenda pisoteada por un port infame

Existe una vieja polémica alrededor del relanzamiento de juegos clásicos. Para determinado grupo de usuarios este tipo de productos no son mas que una forma rápida y sencilla de obtener beneficios y de rellenar catalogo con un esfuerzo mínimo, especialmente cuando el titulo que se relanza es uno sobre el cual no existe demasiada demanda.

Shenmue

No se puede decir que este sea el caso de los Shenmue, obras de culto elevadas a los altares y cuyo relanzamiento ha sido solicitado durante años por jugadores ansiosos por descubrir qué era lo que se escondía realmente detrás de la leyenda de unos títulos adelantados a su tiempo y revestidos por el aura mítica que siempre acaba acompañando a los grandes exclusivos de aquellas consolas que han fracasado comercialmente.

El sorprendente regreso de Shenmue 3 en el E3 de 2015 volvió a poner sobre la mesa la necesidad de acercar de nuevo la saga al gran publico: ahora ya no se trataba de una vieja petición de los jugadores, ahora se trataba de un asunto de vital importancia si se quería que Shenmue 3 tuviera una mínima posibilidad de éxito, así que finalmente, después de meses de rumores, el pasado mes de abril Sega anunció oficialmente que estaba trabajando en un recopilatorio de Shenmue I&II para PS4, Xbox One y PC .

Sin embargo, a pesar de lo esperado que había sido dicho anuncio, las primeras noticias hicieron arquear alguna ceja tanto por las dudas que generaba la capacidad del equipo de desarrollo seleccionado por Sega, D3T, para llevar el encargo a buen puerto como por la negativa a incorporar nuevas traducciones con respecto a aquellas ya ofertadas en los lanzamientos originales, lo cual no era precisamente un buen augurio a la hora de calibrar el interés y los recursos que Sega podría estar dedicándole al proyecto. Estos presagios negativos se han cumplido y, por desgracia, el resultado final deja una sensación demasiado agridulce.

La base de Shenmue I&II resulta ser un port relativamente competente de los juegos originales. Ahora ambos juegos corren a resoluciones actuales, se han reducido los tiempos de carga hasta el extremo de hacerlos casi inexistentes, se han mejorado el antialiasing y el tratamiento del color, se ha estabilizado la tasa de frames, se ha añadido la opción de activar diversos filtros de postprocesado, se han incorporado tanto el doblaje japones como el doblaje ingles, se permite la posibilidad de guardar partida en cualquier momento, se han sustituido la interfaz y los menús para hacerlos mas funcionales…

La lista de cambios y pequeñas mejoras es extensa y la experiencia de juego se ve francamente mejorada con respecto a Dreamcast y a Xbox, hasta el punto de que, sobre el papel, tendríamos en la mano la versión definitiva de ambos juegos, incluso aunque se pueda reprochar que no se haya realizado un mayor trabajo sobre las texturas o sobre unas secuencias de video que continúan en formato 4:3 aun cuando la comunidad de PC ya ha demostrado que su adaptación al formato panorámico era viable.

Es importante destacar que, salvo por la activación por defecto de una opción de viaje rápido que estaba desactivada en la versión Dreamcast, no se han realizado cambios sustanciales en la mecánica de juego. Aspectos como la tosquedad en los controles o los tiempos muertos de Shenmue I siguen presentes, lo cual seguramente agradecerán muchos puristas ansiosos por revivir a los mandos las sensaciones de los títulos originales, pero algo que probablemente desagradara a algunos de los recién llegados.

Sin embargo, lamentablemente, el verdadero punto negativo de Shenmue I&II radica en la ingente cantidad de bugs de todo tipo que presentan ambos juegos. El sonido esta roto hasta el punto de que hay sonidos ambientales que se han perdido por completo y algunas melodías están tan fuera de tono que llegan a levantar dolor de cabeza, la imagen puede perderse durante las secuencias de video, los iconos de los botones a pulsar durante los QTE pueden no mostrarse, existen reseteos aleatorios de la experiencia adquirida por Ryo al realizar entrenamientos de los movimientos de combate, partidas guardadas corruptas, cuelgues… La lista de problemas es extensa, en algunos foros especializados han llegado a contabilizar más de 100 incidencias, y algunos de los errores son sumamente importantes, persistiendo muchos de ellos incluso tras la publicación de varios parches.

Me gustaría haber podido dedicar este articulo a hablar de la felicidad que me produce el retorno de una franquicia que llevaba más de 15 años desaparecida, así como a desglosar extensamente las innumerables virtudes de unas obras que todavía hoy continúan estando entre lo mas maravilloso, especial y auténtico que se haya realizado jamas en este mundillo, pero, francamente, me cuesta aceptar que se haya podido lanzar al mercado un producto en semejante estado.

Los cimientos de un buen port están ahí a pesar de los bugs y no me cabe duda de que durante los próximos meses se trabajará intensamente en la publicación de nuevos parches que solucionen este desaguisado, pero Shenmue, en su segunda oportunidad comercial, no se merecía semejante despropósito de lanzamiento. Aquellos fans que por coleccionismo esperasen tener aquí una oportunidad para adquirir la versión definitiva de ambos juegos se acabaran llevando a casa un disco que resulta inservible sin parches, ya que sin ellos ni siquiera es posible arrancar Shenmue II, mientras que aquellos recién llegados que se quieran iniciar en la saga se llevaran una nefasta impresión con el estado actual de este port. [55]

  1. Tanto tiempo hypeando a la gente con esta revisitación de los mitificados Shenmue, para acabar sacando, como bien clavas, “semejante despropósito”. Telita.

    Entiendo que el componente nostálgico hará que la mayoría de viejos gamers interesados se hagan igualmente con él, pero para otros muchos, como yo mismo, el desintés mostrado, empezando por haberles salido de las pelotas ni siquiera traducirlo en forma de subtítulos, ha hecho que pasemos del producto.

    Luego se queja mucha peña de el exceso de remakes y remasters, pero el problema, como siempre digo, no es ofrecer estos productos mejorados, sino hacerlo con esta desgana… o sinvergonzadas como la de los Spyro incluyendo sólo el primero en todo el DVD, por buen lavados de cara que hayan recibido como parece.

    Muy mal. Son lentejas, claro, pero no verán mi pasta jamás.

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