Konami se mudó al cielo de los juegos de fútbol como el que no quiere la cosa, arrebatando el trono a Electronic Arts y a sus FIFAs de SNES/Megadrive sin aparente esfuerzo. Se habituó a la gloria, al virtuosismo sin revoluciones y a un rival que no daba con la tecla para revertir las tornas. (más…)



