Chronology, de viajes en el tiempo y steampunk

Chronology es uno de esos proyectos que nacen para morir poco tiempo después, desgraciadamente debido al cierre de sus creadores, Progressive Media. Exmiembros del fallido estudio de desarrollo fundaron Osao Games y continuaron con el desarrollo de Chronology, una plataformas 2D con estética steampunk y viajes en el tiempo.

Chronology

Nuestra aventura comienza con un inventor amnésico que se encuentra en un mundo devastado por algún suceso desconocido. Tras dar los primeros pasos nuestro protagonista comienza a recordar cosas de su pasado, entre ellas su implicación en el fin del mundo conocido. La trama al completo no tardaremos en darnos cuenta de lo innecesaria que acabará siendo. No hay ni un solo momento o personaje realmente memorable en toda la aventura.

El género de los plataformas en dos dimensiones se ha sobresaturado en los últimos tiempos con el estallido de los desarrolladores indie. Esto desemboca en una mayor necesidad de calidad a la hora de ser realmente notable entre todo el catálogo de la competencia y mucho nos tenemos que Chronology no tiene nada con lo que competir.

Chronology

Es cierto que Chronology cuenta con un dispositivo que nos permite viajar entre el presente y el pasado, un artefacto que otorga a los puzzles un plus de originalidad a la hora de afrontarlos, pero desgraciadamente no es nada que no hayan hecho ya Outland (Housemarque, 2011), Giana Sisters: Twisted Dreams (Black Forest Games, 2012) e incluso con más salero Guacamelee! (Drinkbox Studios, 2013).

Al superar los primeros compases de la aventura se nos une un caracol que aporta nuevas mecánicas a las situaciones de rompecabezas gracias a su habilidad para parar el tiempo incluso al poder subirnos sobre él par alcanzar plataformas elevadas. De nuevo esto queda en algo anecdótico por culpa de la escasa duración de Chronology, apenas dos o tres horas puede llevarnos superar su escasos 8 capítulos.

Es realmente triste ver como un título con tan buenas ideas resulta herido de muerte por una cancelación que no se merecía y un desarrollo en dos fases demasiado separadas en el tiempo. El arte de Chronology es realmente notable, con un dibujado a mano de los niveles y personajes que queda realmente bien en un mundo steampunk. Además el salto entre el mundo actual devastado y el pasado lleno de belleza es algo realmente digno de ver. No he sido capaz de ver ninguna relación entre esta obra y los trabajos de Miyazaki, pues sus desarrolladores aseguraban haberse inspirado en El Castillo Ambulante y Mi Vecino Totoro. Ni lo parece, ni lo necesita.

Me encantaría poder decir que Chronology es una pieza indispensable para todos los amantes de los plataformas, pero por desgracia va a quedar relegado a ser carne de bundle o uno de esos juegos que compras por inercia en las rebajas de turno. Es disfrutable, por supuesto, y cumple en todo lo que se propone, pero no lo hace ni con un tercio de la maestría que tenía, por ejemplo, Braid (Jonathan Blow, 2008) hace seis años ya. [60]

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