Análisis de SpaceChem para PC


¿Te gusta la Química? ¿Tienes espíritu de ingeniero? ¿Eres un amante de los puzles lógicos y de los retos? Si has respondido afirmativamente a estas preguntas, o al menos a la última, te recomiendo que leas atentamente este análisis, porque es muy probable que SpaceChem esté hecho para ti.

Estamos ante un juego bastante difícil y complejo, que requiere de paciencia y muchas ganas de romperse la cabeza, así que todo aquel que se agobie resolviendo el sudoku del periódico es mejor que deje de leer.

El planteamiento, no obstante, es sencillo: en un futuro donde la humanidad está colonizando nuevos mundos, somos un ingeniero químico que ficha por la empresa SpaceChem, dedicada a extraer recursos útiles de estos planetas. Por lo tanto, a lo largo de una historia no demasiado profunda que será narrada mediante textos entre un encargo y otro, nuestro objetivo será utilizar los diferentes reactores y recursos que nos faciliten para obtener los compuestos químicos que se nos pidan.

Aunque pueda parecer lo contrario, no son necesarios conocimientos químicos previos. Con saber que los átomos de los elementos enlazan de diversa formsa para formar sustancias compuestas es suficiente, y el propio tutorial del juego nos explica estas cuestiones. Dicho tutorial nos mostrará el funcionamiento de los diferentes comandos disponibles para después lanzarnos a la cruda realidad, en la que tendremos que enfrentarnos sin ninguna ayuda a los problemas que se nos planteen.

La curva de dificultad es bastante pronunciada y en cuanto consigamos resolver una situación, se nos presentará otra completamente nueva que nos hará maldecir nuestra suerte volver a estar media hora pensando, montando y desmontando circuitos y probando mil y una posibles soluciones. Esto, que puede considerarse un fallo, en SpaceChem se antoja más bien como una seña de identidad, ya que convierte al juego en un constante reto mental.

Así, pasaremos de reacciones simples, como fabricar una molécula de hidrógeno a partir de átomos sueltos de este, a construir complejos compuestos orgánicos. Y por último tendremos que combinar varios reactores diferentes en un mismo proceso para obtener varios productos simultáneamente.

La duración es considerable, teniendo en cuenta que el juego consta de 9 planetas con unos 6 problemas cada uno, y que resolver cada uno de ellos nos llevará su tiempo. Aparte de que cada situación pueden ser resueltas de varias formas, algunas más eficientes y rápidas que otras, lo que añade cierta rejugabilidad. Además, el juego nos permite subir nuestras soluciones fácilmente a YouTube, por lo que podemos encontrar multitud de vídeos con los que comparar nuestras ideas o, todo sea dicho, poder pasar de ese puzle imposible que nos tiene desquiciados.

Pese a ser un juego independiente, SpaceChem destila profesionalidad y saber hacer por los cuatro costados. El apartado gráfico es sin duda muy bueno, y la banda sonora no se queda atrás. Alternando temas tranquilos con otros más animados, constituye una melodía de fondo bastante agradable que no se nos hará pesada aunque le echemos un número considerable de horas al juego.

El único inconveniente es que, de momento, solo está disponible en inglés, aunque el autor me ha confirmado personalmente que el juego será traducido a varios idiomas, español incluido, dentro de poco mediante un parche. Y en cualquier caso, con un nivel de inglés muy básico podemos entender perfectamente lo esencial.

En resumen, SpaceChem es un magnífico juego para pensar que ningún amante del género debería dejar pasar. Además, presenta una idea bastante novedosa y atractiva, a la vez que demuestra (como si hiciese falta a estas alturas) que no es necesario un gran presupuesto ni una gran empresa para desarrollar un gran juego. Podéis encontrarlo en Steam y en la web del autor para PC, Mac o Linux a un precio muy competente que lo hace más atractivo aún.

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