Rapture siempre será un lugar maravilloso

Rapture es un lugar maravilloso. A pasar de estar infestado de psicópatas, lunáticos y asesinos en serie, la ciudad submarina tiene un encanto único, casi inigualable en cuanto a arquitectura virtual. Cada una de sus estancias esconde un secreto, cada uno de sus habitantes, un pecado. La atmósfera de Rapture te atrapa y te hace soñar mucho más allá de la historia principal del juego. El primer Bioshock presentó al mundo ese lugar mágico que recorrimos controlando a un personaje que no sabía muy bien qué hacía en ese mundo fantástico, un mundo que parecía sacado de una brainstorming entre Julio Verne y Tim Burton. En Bioshock 2 Rapture no te pilla desprevenido, pero el recorrer los pasillos repletos de splicers, tras dos años de sequía, nunca está de más. Lástima que esta segunda parte no sea capaz de sorprender en nada. O en casi nada.

Nota: Este análisis cubre el modo Historia de Bioshock 2, sin entrar a valorar su modo multijugador.

Nuevos plásmidos, nuevos enemigos, una mejor IA… Pero la misma mecánica: Recorre los niveles, liquida a los malos, recoge los magnetófonos para enterarte de la Historia y déjate llevar por un argumento tan lineal como el primero, a pesar de algún punto al estilo Fable en el que una acción concreta puede cambiar algo en el curso de los acontecimientos.

No diga Big Daddy, diga Pac-Man

No diga Big Daddy, diga Pac-Man

Gráficamente está muy bien -no tremendo, pero sí muy bien – y la ambientación sigue siendo genial, a pesar de que se ha eliminado el factor de la novedad. A ello contribuye enormememente la genial localización (lástima que los pósters y rótulos se hayan traducido con subtítulos y no con el propio gráfico modificado) y la enorme interacción de los habitantes de Rapture entre ellos: Charlas, peleas, riñas, búsquedas, bailes… Hasta que te descubren, estos personajes están “viviendo” y montándose su propia película. Uno de los mayores alicientes de Bioshock 2 es quedarse agazapado en una esquina y asistir como mudo espectador a una escena de las “vidas cotidianas” de estos seres.

En cuanto a la historia, a mi personalmente me ha parecido un pegote. Que sí, que la irrupción de las Big Sister, de primer Big Daddy, de corrupción en Rapture, de política, de entresijos religiosos, todas esas cosas enriquecen enormemente el universo de Bioshock, sin duda, pero no supone un avance con respecto al hilo argumental del primero, es más, tras los continuos giros del argumento de Bioshock la intriga en este Bioshock 2 es casi inexistente. En cuanto a la duración, aproximadamente como el primero, unas 8 horas, aunque todo depende del tiempo que dediques a investigar los niveles en la búsqueda de Little Sisters o mejoras para las armas/nuevos plásmidos.

Bioshock 2 es, como su antecesor, una aventura de lujo. Pasear de nuevo por Rapture es un placer, porque los 2 años que han pasado desde que salió la anterior entrega son suficientes como para que echemos de menos esa estética, esos plásmidos, esos splicers. La decepción inicial que supuso el enterarnos que Bioshock 2 no sería una precuela se mitiga al comprobar que la jugada sigue siendo válida, al menos en parte, a pesar del desgaste causado por la repetición de casi todos los elementos – por no decir todos – y las escasas novedades presentes. Sí, hay un modo multijugador, pero eso ya es otra historia. En definitiva, un gran juego, pero que deja un regusto amargo porque el potencial de esta franquicia daba para mucho más. Bioshock 3 debe ser una precuela. DEBE. Believe.

  1. A mi el primero no me hizo mucha gracias. La ambientación era magnífica, pero después de un par de horas y hasta el final, se me hizo muy pesado (a pesar de que la historia estaba muy bien).

    Así que esta segunda parte de momento no me la he comprado. Esperaré a que baje de precio, y entonces ya veremos.

  2. El primero me gustó por su ambientación y por como me “sumergió” en la acción, un juego que en mi opinión se vive y no se juega. Por el momento me han prestado esta segunda parte y durante esta noche iba a meterlo por primera vez en la consola. Los bioshock tienen un no-se-que que me encanta y me vicia a seguir jugando. Aún así de acuerdo con que la tercera parte DEBE ser una precuela, que a mí lo del multijugador con la excusa de que se ambienta antes no me basta, yo quiero sentirme un ciudadano de la puñetera rapture, disfrutarlo y que de pronto se desate el caos. No estaría mal que fueses uno de los hombres de Ryan que se pasa al de Atlas para después descubrir la verdad y ser aniquilado por este último…. En fin, que para la tercera quiero una precuela.

  3. Yo probé la demo del primero y la verdad que me aburrió bastantante. Mucha ambientación y tal pero yo no juego para mirar paisajes, juego para entretenerme y, sobre todo, divertirme. Le volveré a dar otra oportunidad porque a lo mejor lo cogí de mala gana o algo pero no se si me llegará a gustar mínimamente.

    • A ver, no es un juego de, venga, voy a meterme a echar unas partidillas y matar unos cuantos splicers, y cuanto llegue los diálogos le bajo el volumen y me pongo a otra cosa…

      Es una experiencia para vivirla, sumergirte en los escenarios, escuchar grabaciones, vivir el argumento, observar la belleza y a la vez destrucción de la desolada ciudad de Rapture… Es una experiencia única, no para simplemente entretenerse, para eso te compras el COD, te pones a jugar online, y ya está…

  4. Esta egunda parte me está resultando mucho más floja que la primera. Todo está muy visto y mascado y a nivel técnico se ha quedado muy atrás. Algunas texturas son de vergüenza.

    Si al primero le di un sobresaliente, a este le doy un bien. La tercera parte necesita una o dos vueltas de rosca bastante gordotas.

    Y sí, una precuela podría ser muy muy interesante.

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