Análisis de The Legend of Zelda: Skyward Sword HD

Emprendemos el vuelo por los cielos de Celestia en un nuevo viaje a través del clásico de Nintendo Wii. Una década después, The Legend of Zelda: Skyward Sword HD aterriza en Nintendo Switch para ofrecernos la posibilidad de vivir de nuevo la aventura con la que el gigante japonés celebró el vigésimo quinto aniversario de la saga. Repasamos todas las novedades.

Una aventura de contrastes

Antes de abordar las claves de la remasterización, es conveniente situarnos en contexto. El título original debutó en Nintendo Wii allá por 2011, y durante más de un lustro ha sido la última entrega principal de la franquicia previa a la llegada de Breath of the Wild. El juego, que aterrizó en una generación cuya consola comenzaba a dar sus últimos coletazos, cosechó unas ventas por debajo de lo esperado no solo por el fatídico momento, sino porque en aquel entonces ya habíamos saltado a la alta definición. Eso, sumado a varios elementos que no terminaron de convencer a todos, le impidió gozar de la popularidad habitual en la saga.

Si me preguntan a mí, tengo que decir que no se encuentra entre mis entregas favoritas, a pesar de contar con algunos aspectos muy positivos que, por supuesto, no vamos a obviar. The Legend of Zelda: Skyward Sword HD ofrece unas mazmorras realmente bien diseñadas, un buen puñado de rompecabezas que van mucho más allá de accionar un interruptor o empujar un par de bloques y algunas ideas geniales en lo que a objetos y empleo de los mismos se refiere. Es un título muy inspirado en algunos aspectos que posteriormente acabaríamos viendo en Breath of the Wild, aunque también cuenta con defectos que, en mi modesta opinión, saltan a la vista.

El ritmo es demasiado irregular y la repetición de escenarios —así como ciertas mecánicas que no vamos a desvelar debido a que no sois pocos los que estáis descubriendo la aventura por primera vez— no ayuda. La sensación de ser guiados difícilmente se puede borrar, y eso que la remasterización trae consigo algunas modificaciones que la reducen y de las que os hablaremos a continuación. Además, cuesta hacer la vista gorda con el potencial que tenía la posibilidad de surcar los cielos con total libertad, especialmente tras ver las posibilidades de navegar por el océano en Wind Waker.

Remasterización: un trabajo correcto

Aunque es cierto que a diferencia de otros regresos como Xenoblade Chronicles: Definitive Edition o Super Mario 3D World + Bowrser’s Fury, entre otros, no hay nuevos contenidos, hay que decir que el trabajo en lo que mejoras técnicas es notable. Para comprobarlo, basta con echar un vistazo a los números: 60 fotogramas por segundo —la versión original no pasaba de 30— y una resolución de 1080p si jugamos en la televisión a través del dock y de 720p en modo portátil. La diferencia con respecto a la versión de Nintendo Wii es palpable, el juego lo agradece y la experiencia es completamente distinta.

En otro orden de cosas, hay una novedad que se antojaba imprescindible: Fay, que era más pesada que el cuñado de Rocky, ya no molesta tanto como antaño; su presencia es menos invasiva, las notificaciones y sugerencias pueden ajustarse para rebajar su frecuencia y algunas de sus absurdas frases han sido directamente suprimidas. Puede parecer algo menor, pero Fay fue el centro de muchas críticas en su momento para todos aquellos —entre los qu eme incluyo— que querían explorar a su manera, no ser llevados de la mano por una inteligencia artificial. También se ha implementado la posibilidad de saltar escenas y avanzar el avance de los textos. The Legend of Zelda: Skyward Sword HD es un título menos tedioso que en aquel entonces.

Siguiendo con las mejoras de la remasterización, no podemos olvidarnos del nuevo sistema de control, que trae consigo diversos ajustes como la posibilidad de controlar la cámara libremente, de usar el stick del Joy-Con derecho para realizar movimientos que en su momento se ejecutaban moviendo el Wiimote. La adaptación de los mandos a Nintendo Switch es correcta y necesaria, aunque hay elementos que no funcionan tan bien como en el título original, que se prestaba a que movimientos como controlar artilugios, volar a lomos del Pelícaro o sumergirnos en aguas profundas que eran más divertidos de realizar con el citado mando que con un stick. Pero bueno, de algún modo había que trasladar la experiencia a la actual consola de Nintendo.

El talón de Aquiles de esta renovada experiencia reside en el sistema de combate, más orgánico en la plataforma para la que fue diseñado. No importa el modelo de control por el que apostemos; empuñar la Espada Maestra no es tan preciso como lo fue en su día mediante la combinación de Wiimote y Nunchuk. No obstante, tampoco supone demasiado problema, ya que se puede disfrutar perfectamente de cada duelo empleando los Joy-Con y el stick derecho para orientar cada golpe.

En definitiva

La pregunta del millón: ¿Es The Legend of Zelda: Skyward Sword HD una buena opción para todos aquellos que todavía no conozcan el juego? Rotundamente sí, pues se han corregido ciertos problemas de ritmo y algún que otro inconveniente surgido a raíz de la interfaz original, entre otros aspectos. El lavado de cara y algunas mejoras en calidad de vida para el usuario son notables, a pesar de que el sistema de control tiene luces y sombras. Asimismo, y aunque para gustos, colores, a título personal siempre he situado a esta entrega por debajo de la gran mayoría de capítulos que conforman la saga; nunca me pareció la más inspirada en algunos aspectos que van más allá del trabajo en lo que a remasterización se refiere. [70]

  1. Sin haberlo jugado no puedo opinar, pero ese 70 me parece un poco ridículo.

    En cuanto al propio juego en sí, sin entrar en que sea una revisitación y ésta mejor o peor, creo que no le reconoces la importancia que tiene en la saga por momentos importantes del universo ZELDA.

    Los guays ahora dirían el LORE, je.

  2. En Amazon y Mediamark lo están vendiendo ahora mismo a 40 pavos.

    Veremos por cuánto tiempo.

    Y en Todoconsolas (donde lo compré y siempre está todo unos 10 pavos más barato que el PVP oficial) y Carrefour lo venden a 50.

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