Análisis Rock Band 3 para Xbox 360

Rock Band 3 Análisis



Nota: No hemos podido probar los nuevos periféricos, por lo que este análisis no está del todo completo. Hemos contactado con EA para que nos los dejara probar antes de publicarlo, pero no ha sido posible.

Todos somos músicos frustrados y por eso nos gustan estos juegos. Dos años han pasado desde el último lanzamiento “real” de la gente de Harmonix (si olvidamos los especiales dedicados a Beatles y Green Day o el más casual Lego Rock Band), y como comenté hace unas semanas en el análisis del último Guitar Hero, se esperaba esta nueva entrega con bastante expectación gracias a las prometidas novedades.

Entonces, Harmonix abandonó su bebé (Guitar Hero) para mostrar una experiencia más rica en el género musical. Querían hacernos sentir dentro una verdadera banda musical, con nuevos instrumentos (batería, bajo, micro) y tocando al mismo tiempo con otras personas, de manera local o a través de la red. Esta fórmula es la que ha continuado desde entonces en ambas franquicias… y es lo que ahora llega de manera evolucionada, dando un paso más allá: Jugar con instrumentos “reales”.

Y digo “reales”, porque no dejamos de estar con “juguetes” (de apariencia más profesional sí, pero juguetes). Así vamos a tener un nuevo teclado, la batería “pro” con 3 platos y doble bombo y sobre todo, las nuevas guitarras con 102 teclas y 6 cuerdas. También podremos usar instrumentos reales (guitarras, teclados y batería) gracias al adaptador MIDI que se pone a disposición. Como podréis imaginar, estos nuevos periféricos hacen que la experiencia jugable cambie por completo.

Lamentablemente no he podido probar el juego con este nuevo tipo de instrumentos… y el resultado me deja sensaciones encontradas, ya que después de haber estado jugando ampliamente, sin los nuevos periféricos no completa las expectativas.

RB3 es la esperada evolución de los juegos musicales y está totalmente centrado en representarla. Así nada más empezar, lo primero que encontrarás serán los nuevos modos “Pro” dedicados a estos nuevos periféricos. Esto no quiere decir que no puedas jugar con los instrumentos antiguos, pero es toda una declaración de intenciones.

Porque, si olvidamos de los nuevos modos pro, ¿qué hay de nuevo?… Más bien poco. La playlist es muy variada y ajustada en su dificultad para que vayas progresando y aprendiendo a tocar estos nuevos instrumentos más “complicados”. Encontrarás todo tipo de canciones, pero en general tiene menos presencia que el último GH, cosa normal ya que si tienes nuevos periféricos, lo raro sería que lanzaras un juego que no los aprovechase (sobre todo la inclusión del teclado, con el que podrás jugar en modo “no pro”). También podrás realizar armonías vocales, como se presentó en el Beatles RB. Todo junto hará que puedan jugar hasta 7 personas a la vez.

El modo carrera abandona cualquier intento de contarnos una historia y se centra en conseguir realizar los retos con cada instrumento o en grupo. Esto te permitirá ir consiguiendo fans como es habitual, de modo que puedas seguir desbloqueando modos y premios aun más difíciles. Esto también lo puedes ir realizando en el modo Rápido, aumentando el número de picas/estrellas disponibles en cada canción.

No hay novedades en los modos online, pero sigue siendo una auténtica delicia la rapidez con la el sistema encuentra personas disponibles para jugar, y la disponibilidad del juego, centrado en jugar como un grupo, ayuda a que sea tremendamente divertido compartir las canciones con la gente.

Los menús se mantienen son simples y fáciles de usar, aunque el interfaz de la Tienda me ha resultado lento y engorroso a la hora de navegar por sus cerca de 2000 canciones. Los personajes siguen ese aspecto característico y alejado de Guitar Hero. Aun así, me parece que tienen más carisma las creaciones de la saga rival, si bien es cierto que aquí está mucho mejor implementadas las animaciones y expresiones faciales. Además los escenarios y efectos visuales son realmente chulos y representan muy bien el avance de tu grupo a lo largo del juego.

Rock Band 3

Y eso es todo lo que podemos contar si no tienes un instrumento “pro”… y eso es lo malo… porque realmente, viendo las críticas de todos los medios especializados, tienes la sensación de estar perdiendo algo grande (solo hay que mirar la media de este juego en Metacritic). No dudo que la experiencia sea realmente alucinante y satisfactoria como se comenta, pero con apreciaciones. La primera, el precio.

Si de por si, los periféricos “normales” no son precisamente baratos, el precio de los instrumentos “pro” resulta excesivo. He visto guitarras eléctricas por menos dinero que el precio de algún periférico… y como explico, realmente necesitas alguno de ellos para disfrutar del juego… lo cual te pone (si exceptuamos el teclado que es un poco más barato) en casi 200€ la experiencia. No puedes evitar que te venga a la mente que por ese precio, puedes comprar otra consola, o Kinect / Move, o el pack completo de instrumentos normales, por poner ejemplos.

Aparte, la publicidad y distribución que se está haciendo de este juego y sus periféricos es nula. Todos nos acordamos cuando salieron los primeros GH, que los centros comerciales y tiendas estaban repletos de guitarras de plástico que todos probábamos para flipar un rato. Fue una buena manera para provocar el boom que tuvo este género. Más tarde, cuando salieron nuevos instrumentos, como la batería, una vez más los encontramos en las tiendas para aporrearlos.

Rock Band 3

¿Donde está la oportunidad de probar estos nuevos periféricos?. Sinceramente con el precio que tienen, es OBLIGADA una estrategia comercial de este tipo para que unos instrumentos con este precio sean realmente atractivos para la gente. Si el público no los puede tocar, ver y probar… ¿como pretenden que nos gastemos tanto dinero en ellos? Así, da la sensación de un producto “elitista” dedicado a gente con pasta o que ya tenga algún instrumento real que pueda usar mediante el adaptador MIDI.

Encima, la playlist que podremos usar con los nuevos instrumentos está limitada a los temas que vienen en el juego, ya que el resto no está adaptado, lo que significa más gasto en la Tienda del juego para conseguir nuevas canciones en estos modos. Y todo esto es una pena porque el precio inicial del juego (sin periféricos) no es malo comparándolo con el de la competencia o con el resto de lanzamientos de estas fechas.

En definitiva, si no tienes un instrumento real ni pretendes gastar el dinero en uno de los nuevos periféricos, Rock Band 3 es un juego que no te aportará absolutamente nada nuevo. Por el contrario, si piensas hacer el desembolso no dudo que sea una experiencia rica que se acerque muchísimo a lo que es tocar un instrumento real. Es más, quizás te pueda llegar a servir para aprender a tocar uno… pero si te cuesta más caro que comprarlo y jugar con los que ya tienes (“de juguete”) no te llena… ¿tiene sentido comprarlo?. Difícil papeleta para Electronic Arts, Harmonix y Madcatz sacar provecho comercial de esta manera.

  1. Pingback: La calidad no es cara. O eso dice EA. | Akihabara Blues

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