En serio. He flipado con el nuevo Tony Hawk Ride. Y no por los gráficos. O por la mecánica. He alucinado por el tremendo periférico que se han sacado de la manga, una tabla que fijo que va a volver locos a todos los que alguna vez se han sentido tentados de arriesgarse a partirse la crisma a los lomos de un monopatín.











