Slay the Spire, cuando la belleza está en la sencillez

Qué vicios me he pegado – y me estoy pegando – a Slay the Spire (Megacrit Games, 2019). Un videojuego visualmente simplón, con una puesta en escena a la indie de garage, pero con una jugabilidad y capacidad de adicción capaz de robarte noches enteras.

Engancharte es jugarlo

En Slay the Spire encarnas a un héroe que se aventura en una aventura épica en la que se enfrentará a decenas de enemigos mientras desbloquea secretos y desentraña misterios. Un argumento base tan trillado como efectivo. Y es que en Slay the Spire lo principal no es la historia, sino cómo se juega: con cartas.

Empiezas con unas cartas básicas – ataque, defensa y algunas habilidades – pero, a medida que vas derrotando enemigos en enfrentamientos estratégicos por turnos, irás ganando cartas que podrás añadir a tu mazo. Cada carta tiene sus propias propiedades, consumiendo una cantidad diferente de «Maná». Los efectos de las cartas se verán alterados – pasivamente – por los Objetos mágicos que nuestro personaje tendrá equipados. Además, contaremos con unas cuantas pociones que podremos utilizar en cualquier momento y que modificarán nuestros stats, como Fuerza, Defensa….

De lo que se trata es, dependiendo del próximo movimiento de los enemigos, que veremos reflejado en un icono encima de sus cabezas, actuar en consecuencia: si nos van a atacar, quizá queramos defendernos. O, por el contrario, quizá prefiramos atacarles primero para así acabar con ellos de una forma preventiva. O quizá usar una habilidad. En estas decisiones radica la profundidad y dificultad de Slay the Spire, uno de esos videojuegos que son fáciles de jugar pero que, a medida que avanzas en el juego, descubres que no solo hay que jugar, sino que hay que jugar bien para poder progresar.

Una mecánica criminal

Reconozco que me ha costado horrores dejar a un lado Slay the Spire para poder dedicar uno de mis escasos ratos libres a escribir estas impresiones. Sí, sus virtudes jugables no consiguen hacer olvidar que el juego de Megacric Games pide a gritos un apartado técnico a la altura de su brutal capacidad de entretener y enganchar, pero el paquete en su totalidad es tan atractivo como para que te olvides que hay títulos con mejores visuales. Si no tienes mucho tiempo para jugar, ni te lo pienses: Slay the Spire es perfecta para ti. Con razón están portándolo a móviles. Un gran acierto, porque el control no se va a resentir en absoluto.

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