Sobre "El uso del color en los Videojuegos", de Emiliano Labrador

La editorial Héroes del Papel, correspondiente a la colección «Studies», ha lanzado «El uso del color en los videojuegos» (Emiliano Labrador, 2020). «El uso del color en los videojuegos» es un libro que, a diferencia de «Ideological Games» (Antonio Flores Ledesma/Paula Velasco Padial, 2020), se puede considerar como un libro técnico, por su enfoque práctico.

Conceptos desarrollados en profundidad

Emiliano Labrador ha escrito un libro que, a pesar de estar enfocado a todo tipo de público, según comenta el autor en las propias páginas de «El uso del color en los videojuegos», puede hacerse cuesta arriba para lxs lectorxs que busquen un texto ligero de carácter introductorio.

Así, en los primeros capítulos del libro encontramos un completo repaso de conceptos aplicables a la teoría del Color, tan detallado y técnico que puede asustar a más de unx. Pero si superamos estas primeras páginas – o directamente nos las saltamos – nos encontramos con un buen número de páginas en las que se realizan apuntes más tangibles del uso del color en los videojuegos, apuntes que incluyen ejemplos de referencia que ayudan a asumir los conceptos que se van presentando.

Una captura del Inventario de Witcher 3 (CD Projekt RED, 2015)

Casi para todos los públicos

El impacto del Color en el Game Design o en la UX (user experience) son capítulos tremendamente interesante para aquellas personas interesadas en la creación o en el análisis de videojuegos, capítulos en los que se desarrollan conceptos tan interesantes como el uso del color en Elementos Narrativos o en la implementación de las Mecánicas y Reglas. Seguramente son temas que tenías identificados, pero que, si no has estudiado previamente, seguramente no te habías planteado las implicaciones que tiene la elección de los colores a la hora de presentar una pantalla al jugador.

«El uso del color en los videojuegos» es, en resumen, un gran aporte a la colección «Studies» de Héroes de Papel, aunque apelando a temas más técnicos y terrenales que los expuestos en el fantástico «Ideological Games».

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