The Gunk, un entrañable viaje de amistad y limpieza

Image & Form junto a Thunderful Games nos traen The Gunk, un interesante título de acertijos con plataformas, con un apartado gráfico llamativo, además de un mensaje sobre amistad y trabajo en equipo.

The Gunk

Tratando de sobrevivir

Rani y Beck son un par de recicladoras espaciales las cuales sobreviven gracias a los materiales que logran conseguir durante las visitas a diferentes planetas. El trabajo no es sencillo y muestra de ello es que Rani no cuenta con un brazo.

Este ha sido reemplazado con una prótesis robótica que cumple funciones de aspiradora y blaster. En uno de sus viajes se encuentran con un hermoso planeta invadido por una sustancia que llaman The Gunk, la cual está succionando la vida del lugar.

A lo largo de la aventura descubren que todo esto se debe a un extraterrestre, el cual, engañando a los lugareños, está absorbiendo la energía del lugar, mientras la sustancia viscosa se apodera de todo.

The Gunk

Conociendo el lugar

El brazo de Rani es la principal herramienta para eliminar el Gunk de los lugares infectados. Una vez retirado el material, el lugar vuelve a la vida y puede ser examinado, con el mismo brazo, para conocer un poco la vegetación del lugar.

Algunos de los elementos pueden ser absorbidos y dicho material es usado para mejorar el brazo y habilidades de la protagonista. El planeta se divide en siete secciones, cada una con elementos diferentes y que valen mucho la pena explorar, ya que así se desbloquean más mejoras.

Potencial desaprovechado

Lo comentaba al inicio. The Gunk es un juego de puzzles, no muy dificiles, pero si entretenidos. La misma vegetación sirve de herramienta para crear plataformas o eliminar bloqueos. Lo que sí me pareció innecesario fue el tema de las mejoras.

The Gunk

Rani solo necesita la aspiradora y el blaster, de ahí en más, todo lo demás sobra. Parece que necesitaban una excusa para justificar la recolección de elementos, pero hubiesen podido invertir más en los acertijos que en el tema de las mejoras.

Es posible regresar a otras regiones en el mapa, pero más como algo propio. Al final el título es bastante lineal y supongo que regresar a ciertos lugares sirve para completar algunos logros.

La base jugable en The Gunk se siente bien y la curva de dificultad está bien implementada. Por un momento me recordó al primer Portal, que cuando la cosa se pone buena, el juego se termina, pero esa base es muy divertida y engancha.

La amistad

Las protagonistas parecen llevar mucho tiempo viviendo de esto y se evidencia en las conversaciones constantes a lo largo de la aventura. Pasan de la alegría, a la rabia a la tristeza, dejando ver un poco como es una amistad en la vida real.

The Gunk

Esto toma otra magnitud cuando aparecen nuevos personajes, los cuales afectan la relación, pero que al final terminan aportando mucho a la misma y son claves para la historia durante el desenlace.

Un hermoso viaje

La belleza del planeta es evidente. The Gunk cuenta con un apartado visual hermoso y se acompaña de maravilla con un apartado sonoro. Cada lugar y situación tienen su música y convierten este viaje en algo bastante placentero. El manejo de partículas e iluminación es sobresaliente

La duración es otro punto a favor. Es un tiempo justo, ni muy corto ni muy largo, lo que, por lo menos a mi, me dejó bastante satisfecho al momento de completarlo.

The Gunk

Conclusiones

The Gunk ha sido un gran viaje. Una aventura hermosa, divertida, corta y sencilla. Un juego basado en acertijos y plataformas, simples, pero que cumplen. Hace un tiempo no me enganchaba tanto con un juego y lo terminé tan pronto pude.

Creo que algunos elementos, principalmente las mejoras, sobran. Solo con la aspiradora y el blaster es suficiente para avanzar, además los enemigos siempre requieren acercamiento para ser derrotados.

No estamos ante un GOTY tardío, pero para mi, si ha sido uno de los títulos que más he disfrutado en este 2021.[75]

The Gunk

  1. Curioso, pero típico jueguillo interesante que a mí me llama para pillar rebajado y para el gran público pasa desapercibido porque en el caso de saber de él no verán en el vídeo que se pongan más que una especie de basurero espacial, y claro, no es guay. ¿Molestarse ellos en leer artículos como este? no, hijo, no, que diría el gran Antonio Ozores (DEP).

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