Reflexión: Comprar más, jugar menos

Cada vez compramos más juegos, y cada vez jugamos a menos juegos ¿Cuál es la lógica que se esconde detrás de este hecho? A primera vista no tiene ningún sentido ¿Para qué vamos a comprar juegos si no vamos a jugarlos? ¿Para qué los compramos entonces?

Colección Videojuegos

Conocer las respuestas a estas preguntas no va a ser fáciles ya que en muchas ocasiones existe una lógica personal e individual para cada una de ellas, sin embargo nosotros intentaremos encontrar respuestas generales, que puedan aplicarse a todos y cada uno de nosotros, que compramos movidos por el deseo de poseer.

Para poder encontrar soluciones a estos dilemas del presente y del día a día de los consumidores de videojuegos acudiremos, en este caso, a un solo libro, “La nueva cultura del capitalismo”, de Richard Sennett. Este autor, sociólogo estadounidense, es una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo en cuanto al estudio de nuestra cultura y sociedad. Sus obras son imprescindibles para entender nuestro tiempo y a él acudiremos para intentar responder a las preguntas planteadas en el primer párrafo.

“…la mera masa de objetos estimula el deseo” (SENNET, R. 2006: 133).

¿Qué significa esta pequeña sentencia? En palabras profanas, podríamos definirla como: “mientras más tengo, más quiero”. Anterior al estallido de la popularidad de plataformas de venta digital de videojuegos era más difícil conseguir videojuegos. Las ediciones eran más caras (y con razón, como cualquiera que guarde ediciones en cajas de cartón), no existían ofertas y existían muchos menos títulos. Al ser la demanda menor, la oferta también lo era. Cada juego que por fin éramos capaces de adquirir era exprimido hasta las últimas consecuencias, debido a la inherente dificultad de hacernos con él y la lejana probabilidad de hacernos con el siguiente. Por tanto, comprábamos menos, pero jugábamos más.

En este momento, y hace unos años, especialmente desde el año 2011 en adelante, el número de videojuegos que ha aparecido a la venta se ha multiplicado exponencialmente. Este hecho coincide temporalmente con el éxito de la venta digital de videojuegos y con la inscripción, por ejemplo, de 77 millones de usuarios registrados en PlayStation Network, y con otros muchos en otras plataformas como Steam, de Valve, GOG, de CDProjektRED, etc., ¿existe una relación, entonces, entre el éxito de las ventas de títulos en formato digital y el crecimiento exponencial de salidas al mercado de videojuegos?

Sin duda alguna hay una estrecha relación y es la comodidad y el acceso que ofrecen los sistemas digitales de venta en comparación con el tradicional establecimiento físico. Reutilizando de nuevo la sentencia que abría un párrafo anterior, “la mera masa de objetos estimula el deseo”, ¿y dónde hay una mayor acumulación de productos que en Steam, PSN, GOG, etc.? En ningún lado. Pasear, por ejemplo por Steam, nos induce a realizar una lista de deseados (ya incluida en la plataforma citada) y bucear entre diferentes ofertas que nos llevan, indirectamente, a adquirirlos. Este punto nos lleva al siguiente:

“Hoy en día, es impresionante el poder de la pasión por el consumo: para el espectador – consumidor, el uso posesivo es menos estimulante que el deseo de cosas que todavía no posee” (SENNET, R. 2006: 138).

Richard Sennett, fotografía por Thomas Struth

Richard Sennett, fotografía por Thomas Struth

Hemos establecido que la comodidad y la facilidad de acceso a los productos que ofrecen las plataformas digitales es una causa probable del aumento de las ventas en los videojuegos. En otras entradas también nos referimos a otros mecanismos como la obsolescencia programada en los videojuegos. Ahora añadiremos otra nueva, junto a la primera, y es que en la actualidad es más fuerte el deseo de poseer que la mera posesión. La idea de buscar, perseguir, y finalmente adquirir un producto y disfrutar de una experiencia es más importante que la mera acción de disfrutar. En resumen, una vez conseguido el deseo, este deja de tener importancia y pasa a un segundo plano, sustituido por un nuevo deseo. Somos personas caprichosas:

“Gracias a estar entretenidos somos buenos clientes, ciudadanos tan felices e hiperactivos como niños.” (V. Verdú, 2006: 48).

Por último, pero no menos importante, existe otro punto dentro de esta serie de argumentos, realmente fundamental para entender el hecho de comprar más y jugar menos, y es la imposibilidad de obtener y poder disfrutar de toda la oferta de videojuegos existente:

“…el poderoso atractivo comercial del iPod consiste precisamente en tener más de lo que una persona podría usar jamás. Parte de ese atractivo reside en una conexión entre potencia material y capacidad potencial de un individuo” (SENNET, R. 2006: 132)

Es decir, mientras estemos disfrutando de un videojuego, va a haber otros cientos que no podamos disfrutar, y durante este período van a salir al mercado otro buen número de títulos. Es humanamente imposible estar al día de todos los lanzamientos, sin embargo, la acumulación de estos en las listas de novedades de las plataformas digitales de venta que consultamos a diario nos inducen a adquirirlos, a conseguirlos y a disfrutarlos, pero deprisa, porque mientras, existirán otros tantos que no estaremos disfrutando.

Por tanto ¿por qué compramos más y jugamos menos? Recogiendo la pregunta inicial podríamos responder, para concluir, que se debe a la existencia de cada vez más juegos, a la facilidad y comodidad que ofrecen las plataformas digitales para hacerse con estas novedades, a la preponderancia de la idea de deseo de posesión frente a la posesión en sí y, por último, de la incapacidad de disfrutar de todos los lanzamientos que se producen en nuestro día a día, lo que nos lleva a disfrutar de cada vez más juegos, pero durante menos tiempo.

  1. Es un pensamiento que recorre mi cabeza cada que veo mi biblioteca de Steam, ¿Cuando carajo voy a jugar todo esto? Y al final termino jugando el mismo juego por muchas horas.

    • Comparto tu sensación al cien por cien. Tengo más de 100 juegos en mi biblioteca y sin embargo siempre juego al mismo ¿por qué compramos entonces los otros? ¿Nos dejamos llevar demasiado por las ofertas y los bundle?

      • Yo quiero hacer un inciso.

        El consumismo de juegos va, como en cualquier otro sector del entretenimiento, directamente relacionado al poder adquisitivo. El texto introduce al jugador con un perfil concreto: adulto, con trabajo y por ende poder para adquirir juegos. Entiendo que sea asi, porque actualmente el fenomeno del videojuego dista mucho del que era hace 25 años, como elemento social.

        Ese perfil de jugador medio, no es ni mucho menos el mismo que el de hace dos decadas, tiempo en el que la masa principal de jugadores eran niños o adolescentes con un poder economico que dependia directamente de sus progenitores. Si a eso unimos que el mundo del videojuego era un reducto totalmente minoritario, freak y marcadamente infantil, encontramos una explicacion mas clara de porque se compraban menos juegos, y por tanto, se jugaba mas a los mismo.

        Yo no diria que la razon directa de un mayor consumo “indiscriminado” de juegos es el abaratamiento del precio o la accesibilidad online. Mas bien creo que es la popularización del juego como producto de consumo y en consecuencia, la “justificacion” de su coste.

        Esta claro que los elementos precio/online facilitan la tarea, pero tampoco hemos de olvidar que los juegos siempre han tenido un precio alto. Con el ajuste de inflación, vemos que en la epoca de los 8 bits el precio de los juegos era basicamente el mismo que el actual. Uso como referente el precio de lanzamiento de juegos, ya que obviamente la devaluacion de los mismos actualmente es mucho mas acusada que hace 25 años.

        • En parte tienes razón, la masa social que adquiere videojuegos ha cambiado, pero también han cambiado los condicionantes y la forma de consumo, nos han empujado hasta este punto, como estoy intentando explicar en una página amiga donde llevo ya seis entradas sobre el tema de un total de siete.

          Además, en estas entradas intento dar una imagen amplia, no solo del grupo o panorama social que encontramos a nuestro alrededor, sino de tendencias generales mundiales donde la situación de EE.UU brilla con luz propia. Allí no hay luchas entre propietarios de consolas, simplemente tienen todas. Además, hay que tener en cuenta que el grupo de edad joven, es decir, de 0 a 14 años, sigue siendo un gran éxito, sobre todo si lo extendemos hasta los 20 años donde los títulos como Minecraft o cualquier tipo parecido al DOTA no solo está triunfando sino que se ha convertido en un fenómeno social, difundiéndose también a través de productos paralelos como libros, figuras, etc.

          Por tanto, si que es verdad que ha cambiado el comprador de videojuegos, pero también por que nos ha cambiado el contexto. Si quieres más información pásate por ZehnGames (perdonad el SPAM) donde estoy desarrollando el tema 😀

        • @alberto, de spam nada, zehngames son hermanos de AKB, pon los enlaces que quieras para contextualizar tus comentarios cuando quieras.

  2. Pues yo juego MAS y compro MENOS, llamadme raro si queréis.

    Si, juego mucho mas desde que tengo poco (o nada) de dinero, y no pirateo (para el que se lo esté pensando), pero he vuelto a mis “raíces”, si, de peque como no tenía apenas dinero y tenía que ahorrar durante meses para poder comprarme algo… pues “estripaba” los juegos cosa mala, luego cuando empecé a trabajar y a ganar “dinerillo” la cosa pasó a cambiar radicalmente (256 juegos de PS1, 196 de PS2 y cerca de 5000 juegos de MSX me “avalan”), y la verdad… apenas jugaba a ellos, muchos los ponía para ver si funcionaban… y ya está.

    Desde que he vuelto a no tener un duro… creo que he vuelto a estar mejor en este aspecto por lo menos, ya que he vuelto a aquella vieja costumbre de exprimir hasta el último bit a cada juego que me puedo permitir comprar, y no me arrepiento, aunque me jode un poco no poder comprarme todo lo que quisiera y tener que hacer mil cálculos para poder llegar a fin de año con un par de juegos y el Gold, eso si, juego que cae en mis manos… juego que espachurro.

    También he de decir que doy gracias a Dios por no tener un buen PC para jugar en el (aunque tampoco es que me guste jugar en el PC), porque si tuviese un “buen PC”… creo que tendría una biblioteca en Steam como la vuestra… x2 😛

    Con las pelis me pasaba lo mismo, cuando hubo una época en la que compraba “todas” las películas que pasaban delante mía… no las veía todas, las tenía… “para mas adelante”, un error, aunque a día de hoy ya las he visto todas (menuda colección tenía ahí guardada, cerca de unas 3000 películas en DVD, originales todas ellas).

    Resumiendo, es mejor no tener “demasiado” dinero para tus “caprichos”, eso si, lo que si que tienes que tener… es tiempo, así es mejor, menos tiempo y mas dinero… malo, mas tiempo y menos dinero… mejor, y ya si tienes trabajo… la puta hostia 😛

    Un saludo.

      • +1, son fases, como con todo.
        Luego está “el ansia”, que se nos va…

        Yo ni juego, ni compro. XD
        Es más, poco a poco fui vendiendo la mayor parte de la colección.

        • Yo he llegado a una conclusión muy parecida, no compro ni un bundle ni una oferta más, de ahora en adelante solo juegos que lleve esperando mucho tiempo, como el Pillars of Eternity 😀 y después a vivir del mercado de segunda mano 😀

        • Yo tengo una pequeña listilla de títulos a pillar de 2º, sólo falta que pise una tienda… y má$ cosas.

          JC3 y Mafia 3, el Unity cuando lo saquen(Je), y ya.
          Las cositas que me ponen de PS4 quedan leeeejosss.

        • Jeje, yo estoy igual que tu, de hecho tengo la lista en el móvil para que no se me olvide, básicamente se trata de completar la lista de títulos de PS3:

          – GTA V
          – Call of Duty 4.
          – Dead Space I y II.
          – South Park.
          – Assassin´s Creed IV: Black Flag.
          – Valkyria Chronichles.
          – Alien: Isolation.
          – Wolfenstein: New Order.

          Acepto regalos, ejem, ejem XD

    • ¡Muchas gracias por comentar! Como menciona Kristian por ahí, abajo, o arriba, depende, por supuesto, de nuestro nivel económico, por eso hablo de manera general, las tendencias actuales en nuestra sociedad y sobre todo en los EE.UU. Pero a esa misma sensación me refería, a como antes no dejabamos un juego hasta que lo terminábamos, y después lo volvíamos a jugar cuarenta veces (una remora de esto es la importancia que le seguimos dando a la rejugabilidad en los juegos) y ahora, sin embargo, muchos juegos que tenemos en Steam ni los empezamos 😀 De nuevo, gracias.

  3. Grandísimo texto, Alberto, y más razón que un santo. Mi librería de casi 500 juegos de Steam (no hablo ya de consolas), solo con 40 juegos instalados, no para de asentir con la cabeza.

    • Jeje, creo que es algo que nos pasa a todos en la actualidad, mi biblioteca de Steam está hecha a base de Bundles y ofertas que luego no juego nunca, al final, siempre acabo volviendo a los mismos. Espero que las razones que haya dado alumbren un poquito el panorama 😀

  4. Qué razón tienes Alberto. Tan solo quería plasmar una pequeña reflexión:

    “Mientras estemos disfrutando de un videojuego, va a haber otros cientos que no podamos disfrutar, y durante este período van a salir al mercado otro buen número de títulos” No puedo evitar pensar en la lectura, otro hobby y otra pasión mía. Sin embargo, desde el momento en el que empecé a coger el gusto a sumergirme en libros, tenía asimilado que hay tantos y tantos ejemplares que jamás podría leer tanto como quisiera. Con los videojuegos no me pasa esto de una forma tan marcada: sé que no voy a poder jugarlos a todos, pero no se me quita el ansia de intentar estar al día con aquellos que me gustan y no dejo de comprar aunque aún tengo títulos pendientes.

    Es curioso… En fin, me voy a mi demasiadonumerosa biblioteca de Steam a echar una partida 😉

    Gran texto Alberto. Como siempre, buenas reflexiones de temas interesantes. Un abrazo.

    • Estoy completamente de acuerdo contigo, solo que mi problema con los libros es mucho peor que con los videojuegos (tendré aproximadamente ya unos 1000, cuando tenga 30 años no sé que va a ser de mi XD), no paro de comprar libros y de buscar librerías por Madrid 😀

      Con los videojuegos yo estoy un poco condicionado, nunca tuve consola hasta la PS3 y mi ordenador no podía con las novedades, así que me críe y crecí jugando a juegos viejos y pequeños. Esa costumbre me ha quedado y solo juego a títulos muy escogidos y casi nunca o nunca a novedades, a excepción de algunos a los que les tengo muchas ganas como Pillars of Eternity.

      Jeje, me vuelvo también con mi Crusader Kings 2, la niña de mis ojos de mi casi por estrenar biblioteca de Steam 😀

      ¡Gracias por comentar!
      Un abrazo.

    • Te acompaño en el sentimiento, soy igual de sibarita 😀 De hecho, el único que tengo en mi punto de mira es Pillars of Eternity y The Witcher 3, más o menos los únicos que esperaba este año 😀

  5. Otro motivo sería (no compro digital): el escaso tiempo que están algunos juegos en las tiendas …

    Alien isolation (360)
    Fire emblem (GC DS)
    Magna carta 2 (360)
    New order (360)
    Twiligt princes (GC)
    Pikmin 3 (WiiU)

    Luego hay otros que siempre están en las tiendas
    Pero, yo voy a una librería y puedo encontrar el Quijote (una reedición claro), pero voy a un Game (o lo que sea) y no encuentro reediciones de juegos de NES ….

    • Totalmente de acuerdo, me ha gustado mucho tu reflexión final, supongo que se debe más al costo de las reediciones y al problema de la retrocompatibilidad, el libro es un objeto que no necesita más de sí mismo para poder ser disfrutado, no como el videojuego, que si necesita de más medios, pero con los medios digitales no debería ser un problema y sin embargo no existe. Gracias por tu comentario! 😀

  6. Buenas, imagino, Alberto, eres consciente de que la mayoría de los que te lean son de “ese tipo de gente” que acumula objetos Coleccionables en sus estanterías hasta saturar todo el espacio físico (desde muñequitos hasta tazas pasando por mil y un objetos varios). Es innegable que disfrutan (y se muestran orgullosos) de la mera “posesión” de objetos, con lo cual, que se almacenen toneladas de ocio (libros, juegos, discos, pelis, parejas…) y no se les dé uso, tampoco es para llevarse las manos a la cabeza.

    Diógenes, el Síndrome (y salvando distancias), tendrá algo que decir.

    “(…) A pesar de que hablamos de desperdicios y suciedad, estos objetos tienen “algún sentido” para la persona que los atesora, que a veces los tiene ordenados y clasificados, mientras que, en otros casos, se trata de satisfacer un deseo de apego mal dirigido”.

    Mi madre tiene claro que: “pero si no lo has usado nunca” o “lo que tienes que hacer, es tirar toda esa mierda a la basura”. Una Santa.

    Saludos.

    • Muy de acuerdo, aún recuerdo con dolor el día en el que mi madre me tiró una montaña de Micromanias, que dolor.

      Sin embargo yo me refería más a los títulos en formato digital que acumulamos en las bibliotecas de Steam o de GOG y que solo compramos porque eran “baratos” o porque eran parte de una colección donde solo nos interesaba uno de los títulos.

      Por supuesto el coleccionismo existe y existirá, y tiene todo el sentido del mundo decorar las estanterías con productos que nos gustan, como por ejemplo libros.

      Gracias por leer y comentar, ¡un saludo!

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