¿Para dónde se fueron los jefes finales?

Con el paso de los años los juegos de video han mejorado en bastantes aspectos, los gráficos, las historias, la jugabilidad e incluso los mandos. Pero ha habido algo que ha ido desapareciendo poco a poco y son nada más y nada menos que los enfrentamientos con los jefes finales.

Parece que los jefes finales se fueron a vivir a la serie Dark Souls

Parece que los jefes finales se fueron a vivir a la serie Dark Souls

Parece que los jefes finales están en vía de extintivo

Los jefes finales. Esos enemigos que son el origen de nuestra aventura y también marcan su final. Esos seres superpoderosos que muchas veces nos hacen sudar, sufrir y hasta maldecir. Esos que nos hacen pensar estrategias, obtener objetos y mejorar nuestras habilidades para poder plantarles cara en una épica batalla final.

Tristemente con el paso del tiempo ese tipo de situaciones han desaparecido y muchos de los juegos actuales presentan esa batalla final como una escena cinemática plagada de QTE, quitándole mucha de esa magia de antaño, pero también haciendo toda la aventura innecesaria, ya que a pesar de tener la mejor armadura, las mejores armas o las mejores habilidades, lo único que importa es presionar en el momento exacto los botones que se muestran en pantalla.

Boss_Gears_Of_War

Shadow of Mordor fue la gota que rebasó mi copa

Para mi caso, la gota que derramó el vaso fue Shadow of Mordor. Un muy buen juego, el cual supo combinar de manera espectacular las mecánicas de lucha de la serie Arkham, con el mundo abierto y las habilidades de Assassin’s Creed, en una ambientación de la tierra media bastante atractiva. El juego nos presenta una aventura de venganza donde nosotros como protagonistas vamos atravesando ejércitos de orcos para ganar habilidades, experiencia, pero sobretodo vengar la muerte de nuestra familia, la cual sucumbió ante la Mano Negra de Sauron.

A través de muchas y variadas misiones logré llegar a ese culmen, la batalla contra el jefe final, el principal motivo de mi aventura. Todo se tornó mejor cuando el enemigo tomó la forma del mismísimo Sauron. Lo único que se me pasaba por la cabeza era cómo diablos iba a superar semejante reto, sin embargo, estaba listo. Tomé el mando con fuerza esperando el inicio de la pelea y fui apretando cuidadosamente los botones que se mostraban en pantalla y después de cinco de esas pantallas, el enemigo estaba muerto.

Shadow of Mordor

Todo mi recorrido por Mordor, las habilidades adquiridas, la experiencia conseguida y el armamento mejorado no sirvieron de nada. No porque el jefe final fuera muy difícil, sino por todo lo contrario. Cinco botones fueron suficientes para acabar con el. El enemigo más temido del juego, derrotado de la forma más simple.

Como este tengo muchos ejemplos, donde en el afán de dar al final de la historia una sensación más cinemática, nos privan de esa gran batalla, la cual a mi me hace muchísima falta. Esta es una opinión personal y respeto el pensamiento de los demás respecto a este tema. Pero en mi caso, yo crecí con juegos como Contra y Mega Man, donde los jefes finales significaban un verdadero reto y es bastante frustrante ver como buenos juegos, como el que mencionaba anteriormente pierden todo el sentido por batallas finales así.

Boss_contra

De ahí es donde nace mi pregunta ¿Para dónde se fueron los jefes finales?, pero lo que me parece más importante, más allá de conocer la respuesta, es que regresen y que nos permitan revivir esas contiendas épicas y dar el cierre que se merecen nuestras aventuras.

PD: Aun sigo pensando que Shadow of Mordor es un gran juego.

  1. Los jefes finales se fueron todos a Cuphead xD

    Interesante lo planteado.
    Pienso que hasta cierto punto es normal la “carencia” de jefes finales o al menos planteados como antes porque la tecnología a cambiado la estructura de los juegos sobretodo a la hora de contar historias. Ahora es lógico que los jefes finales tal y como los conocíamos queden relegados a determinados géneros.

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