Ghost of a Tale: Una aventura digna de Disney en Early Access

Hace unos días que salió a la venta Ghost of a Tale en formato Early Access, sí, ese por el que pagamos por un proyecto que es jugable, pero que aún no está terminado y que, en este caso, tiene mucho potencial.

Ghost of a Tale

Ghost of a Tale tiene madera para ser grande

Tengo que decir que el juego, como ya comenté en otro post, me cautivó desde el primer minuto con su peculiar estilo artístico, con ese adorable ratón protagonista y con su universo lleno de animales, fantasía, piratas y otro montón de pequeños detalles que hacen que me haya sentido casi en las primeras horas de juego como el auténtico protagonista de una película de Disney de las de la vieja escuela.

De hecho, llevo más de 4 horas de juego que se me han pasado volando, en las que he tenido que explorar una compleja mazmorra y un castillo del que todavía no conozco todos los secretos, pero que estoy deseando hacerlo con cada paso, con cada centímetro recorrido por el pequeño ratón que protagoniza la aventura.

Ghost of a Tale

El sigilo, el pilar principal a nivel jugable

A nivel jugable, nos encontramos con un título que renuncia al combate y que nos propone usar el sigilo, las sombras, los recovecos y varias argucias para no caer presa de los horribles guardias que quieren acabar con nuestra miserable vida tras escapar de nuestra celda. Al principio, puede que nos cueste un poco dar con la tecla con las peculiares mecánicas de control y de sigilo que el juego nos propone que, pese a que no inventan nada nuevo sí que están lo suficientemente bien implementadas como para resultarnos familiares y adaptarnos con ellas con facilidad a los pocos minutos.

Otro de los pilares del juego es la exploración, el prestar atención a cada pequeño detalle que nos puede llevar a descubrir una palanca, un rincón secreto o un nuevo camino que hará más fácil nuestro recorrido por el castillo en el que estamos encerrados y del que, como es lógico, queremos escapar a toda costa. Explorar nos llevará a poder encontrar comida, fundamental para restaurar nuestra vida, objetos indispensables para nuestras misiones o piezas de armadura de lo más divertidas entre las que encontraremos algunas que harán que soltemos una carcajada a ver a Tilo, el protagonista, protegido por una peculiar calabaza.

Después de estos dos pilares, algo que también destaca es dificultad ya que, pese a que el combate es inexistente, no os creáis que tendremos fácil ni escabullirnos de los guardias ni el encontrar los diferentes objetos que tendremos que ir recolectando para completar las misiones y para salir airosos de esta aventura, amén de también resaltar todo el componente rolero, con un título lleno de secundarias e interminables diálogos que nos contarán una estupenda historia.

Ghost of a Tale

Un apartado artístico entrañable y unos gráficos a la altura del 2016

Pero, como os dije al principio, quizás por lo que destaca Ghost of a Tale es por su fantástico apartado artístico, lleno de pequeños detalles que lo hacen muy pero que muy especial y que mezclan varios conceptos de una forma única que, como ya os conté al principio de mi texto, nos hacen sumergirnos en el típico universo de película infantil de los años 80 o 90, y eso es fantástico.

Además, a nivel técnico, pese a tener algunos fallos de animaciones (sobre todo a la hora de saltar o de trepar por las escaleras) lo cierto es que nos hemos encontrado con un juego bastante sólido para lo que nos suelen ofrecer este tipo de títulos recién sacados del horno del “Early Access”, además de llamarnos la atención por su buen uso del Unreal Engine 4 y su buen trabajado sistema de luces y sombras, amén de todo el colorido con el que cuenta cada una de las zonas que recorremos, aunque eso, cierto es, corresponde más al apartado artístico.

Ghost of a Tale, un claro ejemplo de cómo debe ser un Early Access

Como buen usuario de la “PC Master Race” -ejem, ejem- llevo consumiendo bastante tiempo títulos Early Access y este es uno de los que, de largo, más ha colmado mis expectativas desde un principio, resultando ser un título sólido, sin demasiados bugs y fallos y con una apuesta jugable que está ahí y que sólo puede evolucionar para bien, ofreciendo un juego que realmente se puede disfrutar, paladear y jugar sin que de dolores de cabeza como algún otro caso que hemos visto en esta plataforma.

Ghost of a Tale seduce por su apartado artístico, por su componente rolero y por sus mecánicas que, pese a no ser demasiado originales, se acoplan perfectamente con la historia y las propuestas que nos hace un título que no os va a dejar indiferentes, que probablemente, como a mí, os enamore, por lo menos a través de vuestra vista y que, desde luego, es un claro ejemplo de cómo debe ser un Early Access, por lo menos en su lanzamiento.