Análisis de Wo Long: Fallen Dynasty, Team Ninja lo vuelve a hacer

Después del interesante Stranger of Paradise, otra vez nos reencontramos con un título relacionado con Nioh. En esta ocasión estamos ante Wo Long: Fallen Dynasty, un juego basado en una versión fantástica del Romance de los Tres Reinos.

Una temática china que en Koei Tecmo no es que desconozcan precisamente, sobretodo la parte de la histórica Koei (Sí, hablo de los Dinasty Warriors). Pero en esta ocasión se deja de lado los combates multitudinarios para pasar a otro tipo de exponente que bebe directamente de los títulos citados al principio de este análisis que están más relacionados con el Team Ninja.

Nioh se ha pasado a la mitología china

Después de pasar bastante tiempo en el sorprendentemente completo editor de personaje (con algún guiño que otro a Dead Or Alive), y una secuencia de introducción que intenta ponernos en situación, nos veremos directamente en medio de una batalla. Aquí ya desde un principio veremos ciertas cosas a tener en cuenta durante todo el juego. Resulta que tenemos un acompañante (más adelante ese número aumentará a dos personas) que nos ayuda en los combates. Además se nos hará saber que explorar el escenario es algo fundamental para avanzar en nuestra aventura, ya sea para ir aumentando los stats de nuestro personaje mediante la conquista de puntos del mapa, matando enemigos de un plumazo o encontrar variadas recompensas.

Pero más allá de eso, como era de suponer, ya nos dejan claro desde un principio que todo lo relacionado al combate es lo importante en Wo Long: Fallen Dynasty. Si habéis jugado a otros títulos del Team Ninja, o juegos como Sekiro, os sentiréis como en casa, pero a la vez os encontraréis ya desde el primer momento con alguna que otra novedad que llama bastante la atención. El más interesante es el curioso sistema de moral y fortaleza que complementa la manera tradicional de subir de nivel y las estadísticas donde especializamos (en cinco ramas de habilidades diferentes a elegir) a nuestro personaje.

El sistema de moral y espíritu: Un acierto

Para resumir este aspecto, básicamente es el nivel «independiente» que tenemos durante una misión y que va aumentando o disminuyendo. Por supuesto, la idea es conseguir que nuestro avatar esté alto de moral según cómo de bien estemos jugando, ya sea derrotando enemigos o la efectividad de nuestro parry/desvío. De esta manera cuanto más nivel de moral tengas, menos daño recibirás de los enemigos y más poderoso en general es nuestro personaje. Por supuesto, además de varias armas cuerpo a cuerpo, tampoco hay que olvidar que contamos con una buena cantidad de técnicas y ataques especiales. Su uso, así como el mencionado desvío, gasta otra barra (la del espíritu) y se regenera con el tiempo. Como era de esperar, si se abusa de este tipo de movimientos lo normal es que acaben con nosotros más pronto que tarde. 

Hay que tener en cuenta que los enemigos también cuentan con este sistema de niveles, por lo que buscar atajos o caminos alternativos para tender emboscadas a rivales con mayor nivel en ese momento le da un toque estratégico que se agradece. La gracia de esto es que si arriesgamos en estos momentos, mayor es la recompensa. Pero no os engañéis, Wo Long: Fallen Dynasty es otro de estos juegos en los que vais a morir muchas veces, donde esa mecánica de tener que volver al lugar donde hemos perecido para recuperar recursos perdidos está presente.

Conquistando el mapa

Personalmente lo que más me ha gustado de este sistema de moral es que, como comentaba anteriormente, insta a explorar cada uno de los escenarios, ya que resulta que conquistar puntos del mapa (izando nuestra bandera en unos pedestales que, a la postre, muchas de ellas también tienen un uso parecido a las hogueras de Dark Souls) también subirá nuestro nivel de moral y lo mantendrá hasta cierto punto incluso cuando muramos. 

Quizá lo malo de esto es que hace que nuestros inicios en cada nivel sean muy duros para que al final no es que lleguemos a pasearnos literalmente por el nivel a medida que vamos conquistando el mapa, pero sí que la curva de dificultad disminuye más de lo que uno piensa. Si sumamos que, al contar con la ayuda de los acompañantes (opcionales en dificultades más altas), quizá el reto no es tan desafiante como otros exponentes de este tipo de títulos. Pero lo dicho, me ha resultado muy gratificante esta manera de explorar los entresijos del mapa, además de encontrar bastantes situaciones en los que el aprovechamiento del terreno (gracias en parte a que podemos saltar) nos sirve para tender emboscadas a nuestros rivales.

Por lo demás, la estructura de la aventura no tiene mucho misterio. Es básicamente luchar en varios campos de batalla a modo de fase donde al final de la misma nos enfrentaremos a un jefe que seguramente os pondrá las cosas difíciles. Además aparte también hay misiones secundarias que hacen honor a dicho adjetivo y un modo multi donde la premisa principal se basa en invadir el mundo de otros usuarios (podemos hacerlo acompañado) e intentar retar a los enemigos que pueblan el mapa contrario. Sí, un sistema que bebe directamente de los citados Dark Souls. 

Terminando

Ya haciendo un balance de este Wo Long: Fallen Dynasty, ya hemos visto que estamos ante un título más que notable en lo que es la mayor fortaleza del Team Ninja: los combates. Si bien es cierto que hay que decir que no es perfecto. Por ejemplo la premisa argumental no llega a captar mucho la atención debido a que se necesita tener una base de la leyenda de los Tres Reinos y la mitología china, y que igual asignar la acción de esquivar y la de desviar en un mismo botón no haya sido una buena idea, más cuando el combate se basa principalmente en la buena ejecución del primero. En materia audiovisual lo cierto es que gráficamente cumple, pero el papel de la banda sonora es muy menor.

A esto hay que añadir que la gestión del inventario es muy pesado debido a la cantidad de objetos inservibles que sueltan los enemigos. Pero más allá de eso, me he encontrado con un título mucho más largo (unas 35 horas pasadas) y completo de lo que esperaba. La estructura de niveles cortos y variados me ha convencido mucho y la exploración es muy gratificante en general, sin olvidar el mencionado sistema de moral y espíritu. Quizá por esto último estamos ante un título que resulta ser una buena puerta de entrada para los que no sean muy habilidosos en este tipo de juegos, debido a que este sistema algo más benévolo de lo normal. Pero igualmente hay que tener en cuenta que no resulta una experiencia menos amable que otros soulslike. [85]

  1. Se lo he visto jugar varias horas al colega y me parece un título muy chulo, un souls muy serio e interesante. Tiene mucho de los Nioh, pero no es tan desquiciante como el primero. La ambientación es estupenda, el combate es exigente pero muy fluido e intuitivo, todo bien.

    • Sinceramente es un juego de parry, mucho más todavía que Sekiro, y el primer boss te puede hacer perder media tarde. Divertido, pero compra un par de mandos, por si los vas tirando por la ventana.

      • Mi único ataque de furia consolera descontrolada fue en época de PSX, no recuerdo con qué juego pero el endeble primer mando con el que venía la consola gris quedó partido.

        Lo que sí tiré por la ventana una vez fue el cuarto intento de grabar un cd de audio seguido, jaja.

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