Análisis de Ghost Recon: Breakpoint, ahora somos la presa

Ghost Recon: Breakpoint ya ha llegado a las tiendas, y tras Wildlands, uno espera una secuela “más grande y mejor”. Hoy os contaré lo que me ha parecido Breakpoint y profundizaré sobre lo que ya os adelanté en el avance, aunque ya os adelanto un pequeño spoiler: no esperes una revolución.

Viajamos a Auroa

Nosotros, los Ghost Recon, nos desplazamos a Auroa para investigar por qué la CIA perdió el contacto con el USS Seay, y allí descubrimos que la tecnología de Skell Technology está siendo controlada por un grupo de mercenarios llamados Wolves, que lidera nuestro excompañero Cole D. Walker. A raíz de eso nuestro helicóptero es abatido, la mitad de nuestros compañeros son neutralizados y Nomad, nuestro protagonista, se queda literalmente solo en una isla donde no no hay escapatoria y absolutamente cada rincón es hostil.

De primicia nos encontramos un argumento que puede funcionar, y realmente lo hace en sus primeras horas, pero a medida que vamos avanzando te vas dando cuenta que todo es más de lo mismo. Sin duda alguna, lo más destacable es ver a Jon Bernthal como antagonista de la historia, pero por lo demás, es una historia que puedes encontrar en cualquier película o videojuego bélico. En resumen, promete más que ofrece.

Sobrevive como puedas

Lo dije en el avance y lo vuelvo a decir ahora, el gunplay y el gameplay en general es para mí lo peor de esta nueva entrega. Quizás sea manía mía, pero me da la sensación que no consigue tener un estilo propio, es decir, se queda entre ser un simulador bélico y un loot shooter al estilo The Division. Tiene nuevas mecánicas como ocultarte en la maleza o usar tu dron en vez de tener a tres compañeros comparados con la IA, y eso mola, porque la mayoría del juego está diseñado para jugarlo en completo sigilo, pero como salgas de ahí, todo resulta demasiado caótico. Es posible que este apartado gane mucho más si se juega con amigos, aunque por desgracia yo no he tenido esa suerte. Eso sí, no esperéis mucho de la IA, son tontos hasta en las dificultades más altas.

Como no podía ser de otra manera, tendremos infinidad de equipamiento y armas para llevar a cabo nuestras misiones, tantas que la magia de la supervivencia llega a desaparecer por completo. Prácticamente te llegan a sobrar los recursos y el dinero para mejorar o comprar el mejor equipo de la tienda. Por otro lado, está la conducción, que es tosca a más no poder, quizás lo peor del juego, y aunque tengas una variedad enorme de vehículos, vas a optar siempre por un helicóptero para llegar antes a los sitios.

Auroa se presenta como una gran isla donde la diversidad de biomas prima sobre cualquier cosa. A mí, en lo personal, no me ha dejado indiferente, y la verdad es que me ha llegado a maravillar su diseño futurista, pero a la vez rural. La región se estructura por zonas donde rige la ley del más fuerte, es decir, tu no puedes plantarte siendo nivel 5 en una zona de nivel 20, porque, aunque los disparos en la cabeza siempre son letales, si te acaban descubriendo, en un abrir y cerrar de ojos estás muerto.

¿Os acordáis del tráiler de presentación de Ghost Recon: Breakpoint? Pues todo es mentira. El único ápice de verdad es que nos podemos camuflar con el entorno para evitar que los enemigos nos vean. Si te hieren tienes a tu disposición un botiquín infinito para curarte, y en definitiva no hay nada de lo que nos prometieron. Por ejemplo, beber agua reducirá el agotamiento, acampar en un vivac hará que pase el tiempo y te recuperará la salud o cazar servirá para recolectar materiales. En definitiva, al final todos los elementos de supervivencia implementados son opcionales y ninguno vital para el transcurso del juego. Quizás lo único destacable es el “Modo explorador”, donde tendremos que guiarnos por el mapa a base de indicaciones en las misiones, aunque también está el modo clásico que nos marcará la ubicación exacta en cualquier momento.

Si hay una cosa en la que no defrauda Ubisoft es en contenido, y es que a parte de la historia tendremos un modo PvP, infinidad de misiones secundarias y hasta raids. En varias ocasiones tendremos que tirar de este contenido por obligación, ya que necesitaremos farmear equipo y nivel para completar las misiones que así lo requieren. Sin embargo, el modo PvP es bastante regulero, ya que es bastante lento y los jugadores no tienen penalización por abandono, mientras que las secundarias -y también las principales- entran pronto en la repetitividad, sin aportar variedad al asunto.

The Division, ¿eres tú?

Algo que me ha gustado muchísimo es como nos da completa libertad para elegir nuestro rol o modificar cualquier característica de nuestro equipamiento. Tendremos a nuestra disposición cuatro clases, que son médico, pantera, asalto y francotirador, cada una con sus propias características. Sin embargo, podremos elegir posteriormente cualquier habilidad, sin depender de la clase. Esto es algo que no entiendo, ya que realmente la clase solo influye en la primera hora de partida o en el PvP, pues luego puedes hasta cambiártela.

Las armas son extremadamente personalizables, donde podremos cambiar cualquier parte del arma o incluso la skin. Es más, si por ejemplo no nos gusta como nos queda un casco, pero tiene buenas propiedades, podemos cambiarle la skin. Y bueno, como ya es costumbre, también podemos crear y modificar a nuestro personaje desde cero, aunque la variedad de personalización es bastante nula.

Técnicamente mejorable

Ghost Recon: Breakpoint tiene uno de los apartados gráficos más punteros del momento, pero técnicamente es bastante mejorable. Por ejemplo, los modelados y las texturas traspasan entre sí, o en la distancia las texturas se ven algo borrosas. Por otra parte, los interiores son bastante genéricos e incluso se reciclan cosas de Wildlands. Son fallos que Ubisoft ya ha cometido en anteriores ocasiones, y no parece poner remedio. Estas cosas, que parecen una tontería, te sacan de la experiencia y te da la sensación de ser un juego de segunda B. Recalcar que el HUD es bastante limpio, el cual podemos desactivar casi al completo con tan solo un botón.

En cuanto a lo sonoro, no destaca en nada. La música pasa muy desapercibida, mientras que los sonidos muchas veces no corresponden a lo que es realmente debe acompañar. Sin embargo, debo destacar el esfuerzo de Ubisoft por traer el juego completamente doblado al español, aunque con algunas voces mejor que otras, todo hay que decirlo.

La versión usada para este análisis ha sido la de PC, y su rendimiento ha sido más que aceptable, alcanzando una media de 90FPS a 1440p en calidad ultra con una RTX 2080Ti, un i7 8700K y 16 GB de RAM. Si jugaba a 4K el rendimiento caía hasta los 55-60FPS de media.

Conclusión

Tras leer el análisis puede que hayas pensado que Ghost Recon: Breakpoint es un completo desastre, pero nada más lejos de la realidad. El juego me ha gustado mucho, tanto como Wildlands, pero en cuanto se sale de la fórmula del sigilo, el juego resulta bastante caótico. Sí, tiene fallos; sí, en ocasiones es bastante repetitivo; y sí, no es el mejor juego de Ubisoft, pero si te gustan los loot shooter y los Sandbox, Ghost Recon: Breakpoint no te dejará indiferente. Su ruta de contenido es enorme, y es un juego que te dará diversión durante muchísimas horas. [75]

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