Octopath Traveler: el JRPG vuelve a estar de moda

Todo lo que hizo grande al género del rol japonés en la época de los 16 bits, recogido en ocho historias y con un estilo artístico de lo más peculiar. Con esta premisa nació Octopath Traveler, uno de los títulos JRPG que más expectación han generado en los últimos años.

Siendo uno de los grandes abanderados de Nintendo Switch desde su propia presentación. Y no es para menos, al fin y al cabo, el juego es una producción de Square Enix y Acquire, con los productores de la franquicia Bravely Default a la cabeza de la dirección.

Tras horas y horas de viaje en Orsterra, concluimos nuestra aventura con el que es, uno de los lanzamientos más destacados de este año para consola de los Joy-Con. ¿Estará a la altura de las expectativas?

 

Ocho caminos ¿Cruzados?

Ocho personajes, cada uno de ellos bien diferenciados y con su propia historia que contar. Así es como da comienzo Octopath Traveler. Una aventura que propone romper con varios esquemas del género, para ofrecer un desarrollo para nada lineal, a diferencia de otros JRPG.

De hecho, podemos decir que es capaz de romperlos. Con el simple hecho de que en nuestra partida, podemos empezar con cualquiera de los ochos protagonistas, eligiendo a sólo uno como personaje principal. Después de la elección, todo el desarrollo se abre hasta tal punto, que nos permite elegir el orden de reclutamiento de cada uno de los miembros, así como qué capítulo afrontar a lo largo del juego.

A priori, la estructura es interesante y atractiva, pero a medida que avanzamos y se acumulan las horas de juego, la sensación de falta de sinergia entre los personajes puede hacerse de notar. Cada una de las historias cuentan con un desarrollo más íntimo e independiente, alejándose por completo del típico argumento donde un grupo de héroes debe de enfrentarse a una amenaza en común. En Octopath Traveler, si nos adentramos en un capítulo de uno de los protagonistas, solo el personaje en cuestión hace acto de presencia argumentalmente. Quitando un par de diálogos, apenas hay interacción entre personajes.

Hay que matizar, comentando que sí que hay una conexión entre diferentes personajes. Aunque no empieza asomar hasta que no lleguemos a los últimos compases del juego. Por lo demás, las historias plantean desde situaciones más que típicas en el género, hasta otras completamente diferentes con temas de venganza e incluso prostitución, sin tapujos.

 

Combates que brillan con luz propia

Lo que sí convierte a Octopath Traveler en un JRPG de la vieja escuela (además de su estética) son sus combates. Estos conservan todos los elementos característicos del género, como lo son el sistema por turnos, habilidades especiales y diferentes clases de personajes. Además de añadir nuevas mecánicas que le dan cierta frescura al juego. El sistema de impulsos es una de ellas y aunque realmente no es nueva -ya que se hereda de la saga Bravely Default funciona muy bien.

Para los que no conozcáis este sistema, cada personaje consigue un punto por cada turno que pase, obteniendo como máximo un total de cinco. En cada turno, podemos gastar hasta un máximo de tres impulsos. Esto hace que además de realizar el ataque perteneciente al turno en el que estemos, se sumen los anteriores, pudiendo ejecutar hasta cuatro golpes.

El uso de los impulsos da mucho juego en cada uno de los combates. Junto a los ataques básicos, estos puntos también se pueden usar en las habilidades, aumentando el efecto o poder de estas. Así que, decidir cómo y cuando emplearlos es algo muy a tener en cuenta. Aunque lo más recomendable es usarlos cuando consigamos romper las defensas del enemigo.

 

Estas rupturas, son clave en el sistema de combates del juego. Cada enemigo, cuenta con varias debilidades, que pueden ser cualquier tipo de arma (espada, hacha, arco…) o las diferentes magias. Atacar al enemigo con sus puntos débiles reduce sus defensas. Si conseguimos bajar todos sus puntos, el enemigo quedará aturdido durante el turno actual, y el siguiente. Aquí nos encontramos ante el mejor el momento para emplear nuestros mejores golpes y habilidades.

La combinación de ambas mecánicas es genial y el sistema de rupturas siempre incita al jugador a buscar debilidades entre el amplio repertorio de criaturas. Son tantas las horas de juego, que se puede llegar a un punto en el que nos pueda resultar tedioso. Pero lo cierto, es que el juego ofrece tantas variantes y posibilidades que consigue que no sea así. Dando como resultado enfrentamientos bastante satisfactorios, especialmente contra los jefes finales, que en más de una ocasión nos pueden poner contra las cuerdas.

Orsterra y sus secretos también son protagonistas

Cada uno de los ochos personajes cuenta con un oficio principal; con diferentes características especiales, habilidades y armas. Lo interesante, es que, también poseen un trabajo secundario que podemos elegir libremente. Esto añade un toque de personalización a los protagonistas, pudiendo seleccionar cualquier oficio de los ocho principales, además de otros cuatro que son por así decirlo, son especiales. Todos ellos se consiguen en diferentes cuevas repartidas por el mundo. De esta manera, la búsqueda de cada una de ellas incita la exploración por el mundo de Orsterra.

Trastear con cada uno de los personajes y sus oficios resulta tremendamente interesante. Descubrir combinaciones inusuales o formar un equipo que cubra el mayor número de debilidades para nuestro grupo de cuatro personajes, es uno de esos apartados, que complementan -aún más- el fantástico sistema de combates.

 

Si hace unas líneas mencionábamos las diferentes cuevas repartidas por los escenarios, cabe destacar uno de los elementos más característicos del género: la exploración. Adentrarse en cada una de las ciudades del basto mundo de Orsterra nos deja infinidades de secretos a descubrir.

Lo más destacable es la interacción con los habitantes. Gracias en parte, a las acciones de senda. Una especie de habilidad única de cada personaje, que se pueden utilizar con los NPC. Tanto en misiones secundarias, como en los propios capítulos principales. Entre ellas, Olberic o H’aanit tienen la posibilidad de desafiar e intimidar, ideales para combatir. Por su parte, Therion puede obtener objetos robándolos, en cambio Tressa puede comerciar. Cyrus y Alfyn pueden conseguir información. En cambio, Primrose u Ophilia pueden seducir o guiar a personajes, que incluso podemos invocar en combate.

En cambio, las mazmorras resultan algo decepcionantes. No dejan de ser segmentos que sirven para llegar hasta el jefe final, con un par de cofres esparcidos en alguna sala y poco más. Se echa en falta un diseño más profundo. Que desoriente al jugador, de incentivos a explorar o superar puzles.

A pesar de ello, no podemos evitar perdernos por cada uno de los escenarios. Visualmente Octopath Traveler es un título con encanto. Y no es solo por su estética 2D, repleta de pixeles. Si no, más bien, por el gran uso de la cámara, que juega muy bien con los desenfoques. Junto a ello, los efectos, brillos e incluso las texturas del agua están trabajadas. Hay mucho mimo puesto por cada uno de los escenarios.

El apartado artístico tiene una identidad y la música de Yasunori Nishiki, no anda detrás. La banda sonora del título es para enmarcar, con cantidad de melodías que te sumergen al instante en cada momento. Algunas emplean un tono melancólico, pero en cambio, otras son mucho más animadas. Basta con escuchar el tema principal en el menú, para darse cuenta de que salir a la aventura por Orsterra es una sensación confortante.

 

 

Octopath Traveler: Rescatando el rol japonés más tradicional

Ha sido un largo camino -más de 70 horas- pero podemos decir, que Octopath Traveler es uno de los grandes títulos de los últimos años para los amantes del género.

Los combates estratégicos, exigentes y llenos de posibilidades son, sin duda, el punto fuerte del juego. Se combina elementos clásicos y modernos a la perfección, siendo  algo más que una vuelta a las raíces.

Todo ello bajo un envoltorio audiovisual que simplemente es excelente. El trabajo con el apartado gráfico, y sobretodo, sonoro, es para recordar.

Pese a unas mazmorras simplonas y unas historias que tardan en arrancar, estamos ante uno de los mejores lanzamientos de Nintendo Switch para este año [85]

  1. El juego tiene unas bases increíbles. Un apartado artístico muy llamativo, una magnífica banda sonora y un sistema de combate por turnos de bandera. Y quizá por eso ha sido la mayor decepción que me he llevado este año.

    Porque con una base tan buena, en mi opinión, luego el juego hace aguas por todos lados. Las 8 historias no son interesantes y siguen siempre el mismo esquema. Es todo sota caballo rey, demasiado estructurado, no hay sorpresas en la progresión.

    Es un juego que se me ha hecho muy muy aburrido y lo he dejado a medias. Sin duda, para mi, no es el juego que nos ha vendido la mayoría de la prensa. Se echó mucha mierda del análisis de Eurogamer y tras haberlo jugado (que no terminado, porque por puro tedio lo he dejado a medias) creo que es el que más se acerca a la realidad.

    Los JRPG siempre han sido mi género favorito de los videojuegos y he jugado a infinidad de ellos. Es una pena, porque lo cogí con muchas ganas, pero en mi opinión le falta variedad en la progresión y una historia interesante.

  2. Dudo mucho Wiwo que los RPGs sea tu género favorito y más si dices que estás de acuerdo con Eurogamer, habrás juagdo a dos o tres y no tienes mucha idea…las 8 historias se entrelazan y forma una historia perfecta en la mazmorra secreta y opcional, el único fallo del juego es que han dejado esa mazmorra opcional( dicha mazmorra contiene en dos Horas más Lore que en las 80 que dura el juego)
    Si fuera obligatoria dirían todos que es el mejor juego en historia desde muchos años….
    Pero claro es opcional y así nos reimos de la gente que se la dan de eruditos y realmente no tienen ni pajolera idea….

    • Pues no será será mi género favorito, yo qué se… a lo mejor lo que me gusta los los juegos de hípica. Y sólo habré jugado 2 o 3. En realidad he completado sólo 4: Shining Force 2, Soleil, Light Crusader y Story of Thor. Aunque he probado alguno más. Ah… que no hablabas de Mega Drive… Sólo en PSX habré completado, fácil, unos 30 o 40 JRPGs, y después seguí jugando MUCHO a este género en PS2, PS3 y PS4.

      Que haya un juego en concreto que a ti te guste mucho y a mi no, no quiere decir que no tenga ni idea del tema. Y no soy el único que piensa así respecto a Octopath. De hecho, he hablado con bastante gente que es de la misma opinión que yo.

      Que al final, después de 40 o 50 horas, la historia se vuelva interesante (yo no me he quejado en ningún momento de que las historias sean inconexas, sólo que no me gustan), a mi no me vale si las horas anteriores me parecen aburridas. Las primeras 10h o así me gustaron mucho (no por la historia, desgraciadamente, sino por el resto de cosas), pero a partir de ahí se me hizo muy cuesta arriba y lo dejé a medias. Tengo mucho por jugar como para perder el tiempo en algo que no me gusta.

      No es necesario hacer un ataque personal (no estoy diciendo que haya insultos, no me quejo de eso) si no se está de acuerdo con una opinión. Yo podría decir lo mismo que tú: “Si te gusta Octopath es que no tienes ni idea de RPGs y habrás jugado sólo a 2 o 3”. Y yo no tendría razón, ni tú tampoco.

      • @Salvador, gracias por pasarte y comentar; como dice Wiwo, que no es que sepa mucho de juegos, es que trabaja haciéndolos. En cualquier paso, se pueden expresar opiniones encontradas sin descalificar las de los demás. Es lo que se llamaría un debate enriquecedor. El otro tipo de debate es simplemente gastar saliva, porque no aporta nada.

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