Barcelona Games World 2018 triunfa, con comillas

Este fin de semana ha acabado la Barcelona Games World [BGW] y ya tenemos las tan ansiadas cifras para compararla con su homónima, la Madrid Games Week [MGW]. El resultado general, tanto en números como en ambiente, ha sido realmente bueno, pero las expectativas y el resultado a pie de calle no queda reflejado en ellas.

Barcelona Games World gana en visitantes, pero no en expectativas

Lo primero que hay que advertir es que AEVI este año no apoyaba el evento barcelonés, de aquí la ausencia de grandes compañías como Ubisoft, Activision, Microsoft o la propia Nintendo, cosa que hizo que durante todo el evento la gente no paraba de preguntar por ellas.

Aún con las ausencias, las 138000 visitas pudieron disfrutar de los stands de Sony, Namco Bandai, KochMedia, MSI, Life u OMEN entre otros, donde pudieron probar las novedades como Kingdom Hearts III, Resident Evil II, que venía con un túnel del terror incorporado al stand, Days Gone, torneos de CSGO, League of Legends o el stand de Vodafone Yu que permitía jugar en red a unos cuantos metros sobre el suelo etc

Este año ha sido claramente enfocado a los Sports, donde la cantidad de torneos de Fornite, la Iberian cup de LoL, Arena of Valor, HearthStone o CSGO marcaban gran parte del ritmo de los jugadores más jóvenes. Desde aquí destacar el estadio Orange que montó la LVP para los torneos que llenó hasta la bandera y que era espectacular, haciendo las delicias de jugadores y fans.

RetroBarcelona, el salvador de la feria

La zona que más elogios ha recibido este año ha sido la zona de RetroBarcelona, que al estar en la otra punta del pabellón, la ausencia de colas para jugar a máquinas retro, el espacio bien organizado y la cantidad de consolas y recreativas, superior a años anteriores, hicieron que tanto padres como niños pudieran coger aire y descansar de tanta luz, calor y ruido generado en la zona de gaming moderno.

Las charlas en el escenario principal, ubicado en la zona de ofertas universitarias en el sector gaming y lejos del bullicio, hizo que muchas de las conferencias pasaran desapercibidas a excepción del concurso de cosplay, la charla del escritor de la saga Metro, Akira Yamaoka o varios youtubers que fueron las que llenaron el espacio disponible.

Y todo en general apuntaba que, aún sin el abrazo de AEVI, la feria funcionaba pero al escuchar las conversaciones en la salida, preguntar a familias que habían ido a pasar el día o a los propios expositores la sensación era totalmente diferente:

Uno de los pabellones abrió solo el fin de semana, dejando el jueves y viernes solo el pabellón principal. El problema era que en ese pabellón se encontraba una dotación de Nintendo para presentar el nuevo Smash Bros de Switch y su correspondiente torneo. Dicho pabellón daba una sensación de abandono y vacío al solo contener food trucks, el scape room y al puesto de Nintendo, que al traer un solo juego podéis imaginar que no era muy grande.

Fotografia por @otonashi_saya

Debido a la cantidad de jugadores de Sports, Fornite o PUBG el acceso al estadio o las zonas de PC Gaming estaban bastante saturadas, cosa que hacía que la gente no llegara y diese media vuelta para quedarse en la zona central o buscar aire/descanso en la zona opuesta: la zona retro.

Una buena feria, pero con sabor agridulce

Las compañías ausentes dejaron mella en mucha gente que esperaba ver y jugar a Assasin’s Creed, Overwatch o al nuevo Pokémon. La gente salía con un poco de decepción al ver que las novedades que habían estaban copadas por enormes colas y como solo 2 marcas (Sony y Bandai Namco) asumían todo el volumen de gente, sin poder ir a otro stand a ver o jugar algo de mientras.

Toca reflexionar y mejorar de cara al año que viene

Tal vez sea la cercanía de fechas entre ferias o el baile entre AEVI y los organizadores pero, de seguir así, una de las 2 ferias acabará desapareciendo, dividiendo las compañías entre las 2 ferias o evolucionando a una gaming y otra dedicada a solo Sports, aunque si lo pensamos detenidamente, esta última opción, no la vería mal.

Sea como sea, le toca a AEVI posicionarse para decidir el futuro de las ferias, ya que perder una de las 2, sea cual sea, influirá negativamente en el sector y el público general. Tal vez va siendo hora de empezar a tomarse las cosas en serio.

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