Fortnite Battle Royale quiere mirar de tú a tú a PUB

Battle Royale es el nuevo modo de juego que Epic Games nos ofrece en Fortnite. La fórmula es única y todos la conocemos, especialmente ahora que PlayerUnknown’s Battlegrounds está rompiendo todos los registros gracias al monstruo en el que se ha convertido.

La polémica copia de PUBG

Polémicas al margen, hay algo que está muy claro: estamos ante una alternativa real y gratuita al aclamado título de Bluehole Studio. Durante las últimas semanas, la polémica se ha ceñido sobre Epic Games por las evidentes similitudes entre su nueva apuesta y el título de Bluehole Studio, el cual se ha convertido en uno de los multijugadores más jugados de todos los tiempos. Todo el mundo piensa que estamos ante una copia, y lo cierto es que lo es, simple y llanamente. No obstante, a los jugadores no debería importarnos si se trata de un plagio o no. Lo que deberíamos juzgar es si nos encontramos ante algo bueno o no.

Tenemos un mapa que goza de una extensión considerable, 100 jugadores que caen en paracaídas de una especie de autobús aéreo y una tormenta magnética que va estrechando el escenario conforme avanza el reloj. Inicialmente, cada tres minutos vemos un aviso y el círculo de seguridad se ubica en un punto aleatorio del mapa mientras que otro círculo —la tormenta— va reduciendo la zona segura sin prisa… pero sin pausa.

Comenzamos la partida con la única ayuda de un pico que podemos emplear para defendernos o para destruir estructuras y obtener materiales. Empezar con buen pie nuestro camino hacia el éxito pasa por escoger un buen punto de aterrizaje, especialmente si éste alberga armas —u otros elementos que nos sirvan de ayuda— y no hay enemigos en las inmediaciones.

En cuanto nos hacemos con un arma, que se acogen al clásico sistema de rangos para determinar su rareza (escenificada por colores), es momento de abrir nuestro mapa, comprobar dónde queda la zona de seguridad y plantearnos si merece la pena atrincherarnos en un lugar discreto, seguir saqueando edificios en busca de provisiones o emprender un largo viaje hacia nuestro destino. Jugar un poco con los límites de la tormenta con la intención de evitar el contacto directo con muchos enemigos también es una opción interesante.

Como ya sabéis, conforme pasan los minutos la tormenta hace estragos, hasta que la zona segura del escenario queda reducida a 50 metros a la redonda… en los que solo uno puede quedar en pie. La fórmula es sencilla, directa y contundente. Sí, la esencia viene a ser un 1:1 de PUGB, y eso convierte a Battle Royale en una apuesta segura.

La identidad de Fortinte aporta un extra de personalidad propia

Aunque es cierto que todos sabemos de dónde viene la fórmula que nos propone Battle Royale, no conviene olvidar que también cuenta con mecánicas propias, que son heredadas directamente de Fortnite y le aportan un toque distintivo que le sienta de maravilla. Se trata de dos elementos muy concretos: destrucción y construcción.

Si usamos nuestro pico para destruir árboles, vehículos y edificios obtendremos materiales que nos permiten edificar y modificar el escenario. La mecánica es tan sencilla como directa y basta con recoger un puñado de trozos de madera, metal o piedra para lanzarnos a crear diversas estructuras: escaleras, coberturas, paredes… Aunque los elementos a colocar quedan limitados a tres o cuatro tipos de superficies, lo cierto es que no necesitamos nada más.

Haciendo uso de cuatro paredes y un techo es posible construir una pequeña fortaleza en cuestión de segundos, mientras que también podemos optar por colocar unas escaleras o crear un puente mediante algo tan sencillo de conectar varias baldosas a nuestro gusto. Como resulta evidente, también debemos tener en cuenta que todas las edificaciones construidas pueden ser destruidas mediante explosiones, disparos e incluso con el pico.

Basta con jugar una partida para aprender los conceptos básicos de la construcción y destrucción de Battle Royale, y aunque resulta tremendamente asequible, lo cierto es que estamos ante un elemento que le dota de personalidad propia y nos ofrece un componente estratégico de lo más interesante, algo que descubriréis un poco más abajo cuando os narre la crónica de mi primera victoria a los mandos del juego.

Crónica de mi primera victoria

Es muy fácil aprender a jugar a Battle Royale, tanto si venís de PUGB como si es la primera vez que abordáis un título de semejantes características. Incluso es posible quedar entre los 20 primeros a base de escondernos en un lugar recóndito y dejar que corra el tiempo, algo que habitualmente conocemos como campear. Sin embargo, alzarnos con la victoria es una ardua tarea, y es que para ser el último hombre en pie no queda otra que hacer frente a los últimos enemigos, que a buen seguro aguardan vuestra llegada.

Mi primera partida con éxito se sucedió en la modalidad por equipos (se respetan las reglas, pero los 100 participantes se dividen en escuadrones de cuatro jugadores) junto a otro colaborador de AKB: Jon Andoni. Todo comenzó de la mejor manera posible, y es que logramos aterrizar en una acogedora granja que albergaba varias armas y un par de botiquines. Tuvimos tiempo para equiparnos bien, aunque el círculo de seguridad quedó tan alejado de nuestra posición que nos vimos obligados a emprender un largo viaje campo a través.

Pensábamos que en dichas condiciones seríamos un blanco fácil para cualquier francotirador, pero tuvimos la suerte de no encontrarnos con prácticamente nadie. Las cosas cambiaron cuando llegamos a un puente que cruza el río principal que divide el mapa en dos partes. Un disparo lejano nos alertó y confirmó lo que nos temíamos: alguien nos había visto desde la distancia y nos pisaba los talones. Aquí llegó el primer momento épico de la partida, y es que una granada derrumbó parte del puente, haciendo que tanto Jon como servidor (incapacitado, por cierto) cayéramos al río. Lo mejor es que gracias a dicha caída, quedamos a cubierto y él pudo reanimarme.

La cúpula de color púrpura que escenifica la tormenta ya se apreciaba perfectamente, así que decidimos huir a todo trapo hasta llegar a una casa de tres plantas en la que lo mejor estaba aún por llegar. Sin darnos cuenta, entre la batalla del puente y alguna que otra caminata, nos dimos cuenta de que el círculo de seguridad era prácticamente diminuto y solo quedábamos ocho personas en pie. Viendo ese 8/100 las cuentas estaban muy claras: éramos uno de los dos equipos con vida y nuestro destino no sería otro que luchar por la victoria.

La tormenta acotó el cerco de forma definitiva y la zona segura apenas lograba abarcar la casa en la que nos encontrábamos, hasta tal punto de que nos escondimos todos en el cuarto de baño y la niebla ya se filtraba por las paredes. Desconocíamos la posición del equipo rival, pero sabíamos que todo lo que no fuera situarse bajo —o sobre— nosotros les llevaría a una muerte segura. Efectivamente: estaban en el sótano y uno de ellos decidió volar la casa por los aires, quedando los ocho jugadores al descubierto en un espacio diminuto del que ya nadie lograría salir.

Un tiroteo a bocajarro entre todos los jugadores restantes desembocó en dos incapacitados por cada equipo. Apenas había diez metros a la redonda, una pared derruida y un par de árboles. Ya no había marcha atrás y cuando logré abatir a uno de los dos enemigos, ya con mi barra de salud al límite, su compañero apareció con la intención de impartir justicia. Todo fue muy rápido, incluso llegué a decir «se acabó» … ¡No! Un disparo inesperado acabó con su vida. El último de mis compañeros en pie aprovechó la situación para poner fin a la partida y colocar el siguiente cartel en nuestras pantallas.

Un ilusionante camino por recorrer

De acuerdo, es cierto que me he emocionado un poco narrando mi primera victoria. También es cierto que el juego presenta una base sólida y su funcionamiento cumple con solvencia si tenemos en cuenta que apenas lleva unos días disponible. Por último, tampoco conviene olvidar que estamos ante algo completamente gratuito. Sin embargo, Epic Games tiene trabajo por delante si pretende que Battle Royale logre convertirse en todo un fenómeno.

Por el momento, solo tenemos un mapa disponible y eso es algo que todos los usuarios tenemos claro que debe ser ampliado. Aunque el mapa inicial tiene un tamaño correcto (menor que el que nos ofrece PUGB, eso sí) y la ausencia de vehículos no supone un problema mayor, su inclusión se antoja obligada en el caso de que el próximo mapa pretenda ofrecernos varios kilómetros extra.

El sistema de progresión y los marcadores aún no han sido implementados, aunque parece que esto es lo primero que pretende abordar la próxima gran actualización, que llegará a partir del mes de noviembre. Por último, la jugabilidad en lo que a los tiroteos se refiere necesita pulirse un poco más para que esa inercia un tanto extraña que sufre la puntería se vea reducida. Son cosas que hay que mejorar, y confiamos en que Epic Games se dé cuenta de que tiene entre manos algo con un futuro prometedor.

Fortnite: Battle Royale llega con la intención de convertirse en una alternativa real a PlayerUnknown’s Battlegrounds. ¿Le copia? Seguramente, pero, ¿qué más da? Lo importante es el resultado y estamos ante un título directo, contundente y terriblemente adictivo. Es pronto y algunas cosas están algo verdes, pero con semejante estreno resulta inevitable pensar que no estamos ante algo prometedor. Battle Royale apunta alto, muy alto.

  1. No sé a vosotros pero es muy descarado el plagio que le han hecho a pugb

    Estoy a favor de más modos de juego en un free yo Play pero esto es una falta de respeto

    Aún así una pregunta en consola también está este modo ? Con 99 jugadores ? Por que dudo que resista los servidores , Estoy alejado del mundo de los vídeojuegos por falta de tiempo y cobertura , me gustaría aclarar esta duda

    • en consolas hay 100 jugadores, y no me parece un plagio, ya que, si nos basamos en que es un MODO de juego, muchos juegos utilizan los mismos modos, por ejemplo juegos que son shooters de equipo vs equipo, o los juegos tipo LOL o Smite, lo que quiero defender de este juego es que no han hecho una copia barata, si no un juego bastante bien ejecutado con sus propias ideas que le dan esa esencia y personalidad de Fortenite, espero que me entiendas.
      Un placer.

    • Los del PUBG no crearon el genero, cof cof H1Z1 cof cof.
      Basicamente no es un plagio, es otro juego del mismo genero, se podria decir que PUBG es una copia del H1Z1 (como el comentario de arriba)

Deja un comentario