La figura de Henry, de los pocos jugadores capaces de coger el 14 de Cruyff y aportar más magia al número embrujado del Holandés, desprende una aureola de genialidad que excede de los campos de fútbol. A pesar de no haber sido galardonado nunca con el Balón de Oro, Thierry está considerado como uno de los mejores jugadores del planeta desde hace bastantes años.












