Dead Rising 4 es diversión pura por aniquilación

Bienvenidos a Willamette en los días previos al Black Friday. Una tranquila ciudad de Colorado que se prepara para la apertura de su nuevo centro comercial y… zombies, sangre, combos, armas imposibles, Frank West y diversión. Esta sería la mejor forma de describir lo que vamos a encontrar en Dead Rising 4, uno de los últimos grandes del año para Xbox One.

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Nota del autor: por falta de tiempo y las fechas señaladas no hemos podido subir el videoanálisis del juego, ni el modo historia al completo, mañana lo tendréis disponible.

Dead Rising 4 siempre se recordará como la vuelta de Frank West

Hace un par de meses ya pudimos disfrutar de la reediciones en el que teníamos como protagonista de la primera parte y un spin off de la segunda a nuestro fotógrafo mata zombies favorito. Dead Rising en Xbox 360 fue un auténtico shock para la época: un centro comercial enorme, toda la población de una ciudad convertida en zombies y una multitud de armas con las que defendernos. Frank West nos marcó, más allá de las bromas o de su peculiar forma de ser, Capcom había parido uno de los mejores personajes de la historia del videojuego. Pasó Dead Rising 2, que mejoraba las formulas y arreglaba lo que no funcionaba en la franquicia: los puntos de guardado, pero sacrificó a nuestro héroe. Dead Rising 3 llegó junto a Xbox One y demostró lo que se podía esperar de la nueva generación: cientos de zombies diferentes en pantalla, más combos de armas y vehículos y, el punto de partida al mundo abierto que vamos a disfrutar en Dead Rising 4, pero seguíamos sin volver a manejar a nuestro personaje favorito de la franquicia.

Por eso, cuando Microsoft anunció en el E3 2016 la vuelta de la saga y de nuestro protagonista favorito, no podíamos hacer más que soñar con las enormes posibilidades: el potencial que vimos en Dead Rising 3 unido a Frank West, pero ¿Qué podía pasar mal? Os lo contamos a continuación.

Dead Rising 4 es muy divertido pero…

Ya sabéis que siempre en mis análisis intento ser lo más imparcial posible, aunque siempre con la mano en el corazón. A mi la saga Dead Rising me toca la patata ya que fue uno de los juegos que más disfruté en Xbox 360. Por eso este análisis es tan complicado para un servidor. Dead Rising 4 me ha gustado, me parece un gran juego: divertido, gamberro, largo si queremos sacar los 1000G, pero tiene algo que hoy en día le pido a todos los videojuegos: falta un reto.

Más adelante me adentraré en los apartados técnicos, pero ahora me voy a centrar en lo importante: el reto y la jugabilidad. En el apartado jugable Dead Rising 4 es un Dead Rising, valga la redundancia, no nos vamos a engañar, el control es, en algunos momentos tosco, la cámara nos tocará la moral en un par de ocasiones y los objetos, ¡Por fin vuelven a marcarse con el Boton B!, se cogerá por el orden que le dé la gana a nuestro protagonista. ¿Necesito una manzana o un burrito porque tengo la vida al límite? Tienes un 99% de posibilidades de que junto a ese burrito tengas una katana y sea eso lo que el bueno de Frank West elija. Pero, como digo, esa es una de las gracias del juego: el mismo sistema de control de siempre. Ahora sí, en cuanto a las armas, vamos a poder matar a diestro y siniestro sin importarnos un pimiento si la cámara te sigue bien o si se le va la olla cogiendo más artículos para tu mortífero arsenal. Eso no importa, ESO ES DIVERTIDO.

Lo que no es tan divertido es la falta de reto absoluta del juego. ¿Qué es la falta de reto? Pues que el juego es fácil, no te incentiva lo más mínimo a buscarte la vida para derrotar a los 500 zombis que están bajo tu camión. Te vas a limitar a correr, empujar, que te muerdan, dar dos puñetazos y reducir el censo de ciudadanos de Willamette. Y así durante los 7 casos que componen la historia principal del juego. Si te centras en la historia, solo eso, tienes más de 8 horas de juego, lo podéis ver en los vídeos que siguen nuestras aventuras en Dead Rising 4 y que vamos a ir colgando en nuestro canal de YouTube. Por mi parte he tardado más de 12, al ir de un lado para otro descubriendo algunas cosas del mapa. Otro punto, en una parte de nuestra aventura ya no habrá vuelta atrás, si pasamos de ese punto: adiós objetos recolectables de nuestra partida. Tendremos que seguir nuestro avance en los logros volviendo a empezar otra partida. ¿Por qué pasa esto? Es parte de la gracia final del juego.

El multijugador es bueno, con una historia aparte en la que vamos a poder elegir un personaje entre cuatro posibles, y en la que la diversión se multiplica si juegas con amigos o conocidos. En mi caso, jugando con gente random, ha sido un poco, ¡Qué corra el último! Tengo que reconocer que me lo pasé bastante bien y que lo pasé peor en el multijugador que en el modo historia.

Pero Capcom ha prometido un parche…

Sí, y muy necesario, porque justo este es el gran problema del juego. No solo el tema de que sabemos que nos van a cubrir de DLC’s, algunos incluso se rumorean que afectan a la partida principal y la historia, cosa que, en lo personal, me jodería bastante, sino la espera para conseguir sentirnos de verdad en peligro. ¿Habéis visto las imágenes del juego o los vídeos? Son cientos y cientos de zombis en pantalla que quieren comerte y que, con el paso de la partida y las subidas tan rápidas de nivel, serán muñequitos de feria en nuestras manos. Incluso en Dead Rising 3 sentí algo más de presión, aunque nunca como en Dead Rising 1 o 2, que ahí el tiempo y la forma de grabar la partida iba en nuestra contra.

Dead Rising 4, técnicamente es una gozada

Lo prometido es deuda: el apartado técnico del juego es impresionante. Como digo, hay zonas en las que vamos a ver más de 300 zombis simultáneos en pantalla, incluso diría que más, y eso tiene su mérito. Gráficamente es muy superior a Dead Rising 3, y más con la eliminación de ese filtro amarillento, que no estaba mal, pero que le daba un toque extraño al juego. También se han perdido algunas cosas por el camino respecto a su predecesor, por ejemplo que los zombis ya no se cuelgan de los vehículos, pero se han ganado otras como más sangre, mejores primeros planos en los movimientos especiales, y, como hemos dicho antes, la vuelta de los indicadores en los objetos del escenario.

El doblaje en V.O. es muy bueno, pero hemos perdido el doblaje al castellano

Y esto es un tirón de orejas para Microsoft. Con el buen trabajo que se hizo con Dead Rising 3 en Xbox One no sé como se elimina esa posibilidad en esta versión. Ya sabemos que los doblajes al castellano pasan por un mal momento en la consola, pero si le ponéis algo de interés y ganas, seguro que el público español lo sabe reconocer.

Tenemos que quedarnos con lo mejor

Terminamos este 2016 con un análisis de un juego especial para estas fechas, ambientado en el periodo prenavideño, pero que gracias a un último parche nos pondrá a tono en estas fiestas navideñas. ¿Quieres matar elfos vestido de Papa Noel? Aquí puedes. ¿Quieres matar zombis vestido de tus personajes de Capcom favoritos? También puedes, porque Dead Rising 4 es eso: diversión por la aniquilación. Con eso tenemos que quedarnos. Yo veo la oportunidad perdida de darle algo más, ese toque que nos haga pasar un mal rato pensando en que podemos morir, pero me equivoco en el planteamiento y no veo el juego como lo que es: DIVERSIÓN ÁGIL Y DESENFADADA. Con eso nos tenemos que quedar para disfrutar el juego al 100%. Yo por mi parte lo he hecho, terminando la historia principal y disfrutando como un enano de la historia de Dead Rising 4, que, como no quería destrozaros nada, me parece la mejor y más seria de la saga.

Feliz años a todos y gracias por seguir AKB en este 2016.

  1. Que Microsoft pierda terreno en España es merecido. Si la competencia está mejor posicionada hay que hacer algo para cambiar las tornas y no creo que ese “algo” sea perder juegos doblados. Allá ellos!
    Una vez dicho esto, independientemente de los fans a los juegos japoneses y del origen del término, Dead Rising es el mejor musou que hay en la actualidad y encima accesible para los no-fans de este género. Brutalismo!

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