Nota final para el salón del cómic

Desde el jueves pasado al domingo se celebró el Salón del cómic de BCN y aunque ha habido opiniones diversas sobre el éxito/fracaso de este hoy vamos a traeros un resumen de lo que ha sido esta nueva edición del Salón en la que hemos tenido cosplays, Hype, Harlem Shakes y de todo un poco.

Este año nos pasamos por el salón 2 días y medio. La aglomeración de gente empezó a hacerse patente el viernes donde mucha gente cogió fiesta o hizo campana para empezar a llenar el salón de buena mañana. El sábado fue un día repleto de gente y actividades, desde la presentación de Gears of War: Judgment hasta un harlem shake patrocinado por Microsoft.

No faltaron los stands de Warner Bros presentando sus futuros estrenos o las editoriales principales con sus novedades o firmas, pero en el ambiente había algo que no acababa de cuajar del todo y eran los propios stands.

Este año, la distribución de stands parecía haber sido puesta por secciones o temática haciendo que muchos stands estuvieran concentrados y el paso de la gente se resintiera, dejando otras zonas demasiado libres o con un espacio absurdamente enorme. La proliferación de tiendas con objetos manga y temática manga o japonesa era sensiblemente superior a otros años, que unido a la no asistencia de otras tiendas clásicas hacia que el salón fuera un más de lo mismo pero diferente. Los precios generales fueron de todo un poco, desde más bajos que en la calle pero más caros que en la red, hasta gangas y sableadas muy épicas.

Las sesiones de firmas fueron todo un éxito, haciendo imposible intentar conseguir ticket para una firma o simplemente la firma del autor a menos que estuvieras desde las 10 de la mañana haciendo cola o 2 horas antes en los casos menores. Entre los invitados destacó la presencia de los creadores de Las Tortugas Ninja, Kevin Eastman y Ciro Nieli, el norteamericano dibujante de superhéroes Adam Hughes, el alemán Ralf König, el británico Paul Grist, los estadounidenses Peter Milligan, Yanick Paquette, el argentino Ariel Olivetti y la italiana Lorena Canottiere, el mítico Gilbert Shelton y el francés Florent Maudoux, entre otros.

En general la afluencia de personas fue buena, ya que según las fuentes oficiales: “recibió 106.000 visitantes, cifra que es prácticamente la misma de la edición anterior”, por lo que se ha notado un ligero descenso del público asistente. Las edades fueron muy dispares pero la mayoría fueron gente muy joven cosplayada de temática manga (misa no entender) que contrastaba con veteranos esperando en largas colas de firmas.

El relevo generacional no le está sentando muy bien al cómic americano.

El western ha sido la temática central de esta edición, que según mi opinión no cuajó demasiado entre los asistentes, ya que las zonas de exposición de esta temática estaban muy desiertas generalmente. Por el contrario las zonas de exposición de Superman y Patrulla X y Vengadores estaban siempre llenas de visitantes. No puedo confirmar que fueran más interesantes, ya que la exposición de western estaba en una de las puntas del edificio, mientras que la de cómic americano las encontrabas simplemente al entrar en el pabellón, facilitando las visitas.

El espacio de videojuegos también figuró entre los más concurridos, gracias a la presentación, vía Microsoft , de Gears of War: Judgment, con la presencia de Waylon Brinck, su director de arte. y que en breve pondremos la entrevista que tuvimos con él y un sorteo especial de una camiseta y lámina firmada de su puño y letra para nuestros lectores.

Por su parte, Nintendo organizó una nueva edición de su Reto 3DS, a la vez que trajo por primera vez al Salón del Cómic su Nintendo Wii U y permitió a los visitantes probar títulos como Zombi U, Need for Speed Most Wanted, New Super Mario Bros. U, Rayman Legends o Lego Undercover. Además, trajo como novedad Wii Street U, del cual no había oido hablar y permitió a los presentes viajar por todo el mundo sin moverse del Salón. No deja de ser un google maps para WiiU.

Purita Campos, la veterana dibujante responsable de Esther y su mundo, fue distinguida con el Gran Premio del Salón, mientras que el último cómic de Miguelanxo Prado, Ardalén, se llevó el galardón a mejor álbum español, y Portugal, de Cyril Pedrosa, al extranjero. El de autor revelación fue para Oriol Hernández, responsable de La piel del oso, y el de mejor fanzine correspondió a Adobo, mientras que el premio del público fue para Sleepers, de Luis NCT.

Como conclusión no sabría que deciros, ha sido un salón que no he sabido disfrutar, muchas cosas por ver pero al mismo tiempo no he visto nada. Tal vez sea cosa mía pero este salón lo he encontrado un poco soso. Viejas tiendas, precios variados y que los únicos que movían un poco el ambiente eran los mismos de siempre: la asociación de Star Wars de Catalunya, Microsoft, Nintendo y pocos stands más. Un error poner la sala de conferencias tan alejada y solitaria y la distribución de stands muy mejorable. Si os soy sincero, ha sido uno de los salones de cómic más raros que he visitado.

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