El ladrón de Sony vuelve por la puerta grande

Sly Cooper, el mapache más sigiloso y carismático de la historia de los videojuegos vuelve a las plataformas de Sony para demostrar que sigue siendo el rey de los ladrones. Desarrollado por Sanzaru Games en vez de la desarrolladora que lo vió nacer, Sucker Punch, nos encontramos nuevamente ante un plataformas la mar de divertido donde una vez más priman el sigilo y la exploración antes que la acción salvaje.

Sly Cooper

París será la ciudad donde dará comienzo la aventura y donde aprendemos los aspectos básicos del juego. Sly y su banda viajarán a través del tiempo para recuperar las páginas perdidas del Latronius Mapáchibus y echar una mano a sus antepasados, pues más de uno se ha metido en un buen lío. Al igual que en sus primeras entregas para PS2, controlamos a Sly, Murray y Bentley a través de una serie de misiones que tienen lugar en un mapa abierto. Cada personaje posee sus propias habilidades y cada uno se especializa en un campo determinado. Sly el mapache es el maestro del sigilo, Bentley la tortuga es el cerebro del equipo y Murray el hipopótamo el encargado de emplear la fuerza bruta.

El punto de partida suele ser casi siempre la guarida de nuestros héroes, a través de la cual seleccionamos las distintas misiones en las que se embarcarán. También podemos acceder a una tienda virtual estilo ebay donde poder comprar nuevas habilidades y poderes gracias a las monedas que vayamos recolectando. A todo esto se suman múltiples añadidos como objetos coleccionables que aumentan considerablemente la duración del juego.

Sly Cooper

Los escenarios están constantemente custodiados por guardias y enemigos y resulta fundamental pasar desapercibidos si queremos completar nuestra misión con éxito. Tanto a la hora de atacar como de interactuar con lo que nos rodea debemos ser lo más sigiloso posible, de lo contrario activaremos las alarmas o avisaremos a los guardias de nuestra presencia. Podemos distinguir dos tipos de enemigos, unos fuertes pero lentos y otros más débiles pero ágiles. Alertar a los fuertes y enfrentarnos a ellos en un combate directo supone una muerte segura, mientras que los más débiles acaban cayendo fácilmente bajo el poder de nuestro bastón, aunque no debemos subestimarlos en ningún momento.

Sly Cooper

Como buen maestro del robo, Sly es habilidoso por naturaleza y prácticamente casi todo el escenario es su patio de recreo. Puede engancharse a salientes, apoyarse en esquinas, trepar por cuerdas e incluso apoyarse en cualquier punto saliente del escenario, eso sí, siempre y cuando esté iluminado por un brillo azul. Además de ser un personaje hábil, nuestro héroe puede disfrazarse e infiltrarse en la base enemiga sin ser descubierto. Hay que tener en cuenta que mientras llevemos puesto un disfraz no podemos saltar ni emplear nuestras habilidades, de modo que el atuendo únicamente sirve para jugar al despiste.

Sly Cooper

Pese a lo divertido que puede resultar pasearse por el escenario saltando entre plataformas sin ser descubierto, puede que para muchos jugadores el excesivo uso del sigilo les resulte repetitivo y a la larga aburrido, es por eso que las fases de Sly se alternan con las de Murray y Bentley para dar más variedad a la aventura. Murray, además de emplear la fuerza bruta, sus misiones suelen consistir en minijuegos sumamente entretenidos, desde retar a un enemigo a una pelea hasta disfrazarse de geisha para distraer a los guardias con un número musical al más puro estilo Guitar Hero. Por el contrario, Bentley en su silla de ruedas empleará todo tipo de tecnología y gadgets para hackear ordenadores y pilotar vehículos por control remoto. El protagonista indiscutible de la aventura es Sly y prácticamente casi todas las misiones giran en torno a él, pero está claro que los momentos de mayor variedad lo protagonizan sus amigos.

Sly Cooper

En cada capítulo del juego nuestro objetivo será recopilar toda la información que podamos del jefe final de fase, de manera que logremos robar su botín y acceder al complejo donde se esconde para enfrentarnos a él. Lo más importante en Sly Cooper no es la acción directa, sino la estrategia a la hora de enfrentarnos al enemigo. Aquí no nos limitamos a machacar botones para vencer a los guardias o superar los obstáculos, sino que debemos pensar muy bien nuestras actuaciones y la manera de afrontarlas. Si jugaste a las anteriores entregas del personaje sabes con lo que te vas a encontrar. La mecánica de juego es idéntica a la de por ejemplo Sly 3, salvo las novedades que ofrece este nuevo capítulo claro está.

Sanzaru Games a hecho un buen trabajo con este título, pues desde el momento en el que comenzamos a jugar se nota que estamos ante un producto cuidado que respeta perfectamente la esencia que hicieron grandes a las primeras aventuras. Las animaciones de los personajes son fluidas y apenas se nota lag en toda la partida. Sly y su banda regresan de nuevo a Playstation para cubrir ese hueco vacío que tiene el género de las plataformas. El juego sale a la venta el 27 de marzo y aunque aún no disponemos del título completo para analizarlo en profundidad, lo cierto es que las sensaciones transmitidas han sido muy positivas.

  1. yo hace un mesecito que lo tengo y lo juego tanto en mi Vita como en PS3. Me esta encantando!

    Para mi fue un acierto que si comprabas la version de PS3 incluyesen la version digital para Vita, solo por $10 mas que en la version para Vita sola. De esa forma incentivan el crossplay.

    ademas el juego esta cuidado y es divertido, que ya es mucho en estos tiempos! totalmente recomendable!

    🙂

  2. Menuda decepción de juego, cuando leo estos análisis me pregunto si mi copia es defectuosa.

    Gráficos de juego random de PSP (por lo menos en Vita) y animaciones toscas más propias de la generación de 128 bits. No es un juego malo del todo, es entretenido, pero se nota que no está del todo trabajado y poco mimo, todo ello redondeado con las conversaciones en plan chupiguays entre los personajes.

    Lo mejor la parte artística. Juego de 6 por ahora, ya veremos cuando lo acabe.

    Un saludoo!

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