El Mal nunca descansa: Análisis The Evil Within 2

Tango Gameworks sorprendió a todos con el anuncio de The Evil Within 2, una nueva aventura en la que Sebastián Castellanos pretende resolver todas las dudas que habitan en una mente atormentada por su catastrófica conexión con Ruben Victoriano, más conocido como Ruvik.

El peor de los temores

Aunque han pasado tres años desde los hechos acontecidos en Beacon, el mal nunca llegó a extinguirse… y ha regresado para llevarnos con él. El malogrado ex-detective del Departamento de Policía de Krimson City ha pasado todo este tiempo deambulando de antro en antro y ahogando sus penas en el alcohol. Perder a su familia en un incencio terminó de machacar su ya de por sí maltratada mente, máxime si además sueña con ello todas y cada una de las noches. Sea como fuere, todo apunta a que la mente de Castellanos ha quedado tan confusa que no todo es lo que parece.

En esa pesadilla que se repite una y otra vez, caminamos a través de un oscuro sendero hacia nuestra casa, la cual está siendo devorada por las llamas mientras que Lily, nuestra hija, nos pide auxilio. Llegamos, subimos hasta su habitación y allí se encuentra la pequeña, sorprendentemente calmada si tenemos en cuenta la gravedad de la situación. Lo que sucede en los momentos previos al despertar de Castellanos mejor lo descubrís vosotros mismos…

¿Os gusta el arte? Hay alguien que pretende mostrarnos su obra

En cualquier caso, hay algo que The Evil Within 2 tiene mucho más claro que su antecesor: la historia y su manera de contárnosla. En Krimson City necesitamos demasiado tiempo para desentrañar los misterios —y peligros— del programa STEM, mientras que ahora nos vemos obligados a explorar sus confines con la intención de obtener un puñado de respuestas, aunque no será fácil. Inicialmente, el objetivo es muy claro: encontrar a Lily. Sí, ya sé que nuestra hija murió en aquel fatídico incendio… o eso es lo que nos contaron.

Algo que no terminó de convencerme en el título original es el hecho de no contar con un antagonista lo suficientemente definido, algo que cambia radicalmente en esta ocasión, y es que nuestro nuevo enemigo es el peor de todos: nosotros mismos. Por suerte, volvemos a contar con la ayuda de una antigua conocida, nuestra ex-compañera Juli Kidmand. Eso sí, aceptar su compañía supone tener que colaborar con Mobius. En cualquier caso, basta con tener presente lo que nos estamos jugando para que hagamos la vista gorda con los intereses de la misteriosa corporación.

Cambiando de tercio

Uno de los grandes problemas del juego original lo encontrábamos en el desequilibrio que adolecían sus mecánicas, convirtiéndolo en eso que muchos conocemos como «montaña rusa» debido a la acusada irregularidad de su ritmo. Por suerte, The Evil Within 2 no solo es un juego más variado; también es mucho más sincero con su propuesta. Para sorpresa de todos, Tango Gameworks ha decidido apostar por el mundo abierto, dando máxima prioridad al empleo del sigilo y dejando la acción para los momentos en los que el guion la requiere.

El entorno principal que debemos investigar recibe el nombre de Union, un acogedor pueblo rural creado por Mobius y ubicado en algún lugar de una realidad alternativa. Si bien no estamos ante un mapeado demasiado extenso, lo cierto es que su tamaño resulta de lo más acertado, poniendo a nuestra disposición un par de entornos abiertos en los que disfrutamos de una libertad total. Aunque los puntos clave de la historia casi siempre se muestran marcados en nuestro mapa, tenemos una buena cantidad de objetivos opcionales que podemos completar en busca de nuevas recompensas.

Si apostamos por jugar en la dificultad supervivencia o superior —algo que recomiendo encarecidamente— es necesario explorar tranquilamente, elegir el momento adecuado para asaltar al enemigo sin que nadie nos vea y realizar el máximo de misiones secundarias posible. Solo así encontraremos materiales de fabricación, mejoras para nuestra reserva de munición y otros recursos. Aunque la gran mayoría de objetivos opcionales consisten en recuperar los restos de las tropas de Mobius caídas en combate, también tenemos varias misiones adicionales bastante interesantes.

El mundo abierto me recuerda mucho a Silent Hill: Downpour

Al igual que sucedía en The Evil Within, aquí también tenemos la necesidad de encontrar un refugio en el que guardar nuestro progreso, apuntalar las habilidades de Sebastián y fabricar el equipo necesario para lanzarnos de nuevo a explorar. Además, la mayoría de refugios que visitamos nos permiten acceder a la Médula, una especie de instalación subterránea ubicada en lo más profundo del entramado STEM que hace las veces de nexo entre las diversas zonas de Union. Por cierto, en estas zonas seguras suena de fondo «Claro de Luna» de Beethoven, ¿a qué me recerda esto?

Podemos usar gel verde para mejorar nuestra salud, sigilo, combate…

En estos nuevos refugios también tenemos una serie de taquillas que podemos abrir si encontramos llaves, que vuelven a ocultarse dentro de esas estatuillas de carácter religioso repartidas a lo largo y ancho del escenario. Por último, también podemos sentarnos en una extraña silla para desarrollar las capacidades de Sebastián empleando el gel verde que hayamos obtenido derrotando enemigos. Si jugamos en una dificultad elevada, resulta indispensable aumentar nuestras condiciones tanto de sigilo como de combate, entre otras. Por último, también podemos acceder a una galería de tiro en la que tenemos la posibilidad de lograr jugosas recompensas.

Dejando a un lado las posibilidades que nos ofrece el mundo abierto, el juego alterna estos entornos con varias secciones mucho más lineales, algo que le sienta de maravilla de cara a profundizar en la historia y dejarnos momentos en los que la tensión podría cortarse con un cuchillo. En estas secciones es cuando el componente de terror hace acto de presencia para mantenernos en vilo hasta el último suspiro, ofreciéndonos algunos momentos realmente escalofriantes, especialmente cuando cierta entidad decide hacer incursión para atormentarnos… haciendo uso del altavoz de nuestro DualShock 4.

Aunque la apuesta de alternar entre tramos «pasilleros» y entornos abiertos puede parecer arriesgada, lo cierto es que Tango Gameworks ha sabido ensamblar con acierto los diversos ingredientes que componen The Evil Within 2. Por un lado, tenemos un par de grandes zonas en las que la exploración y sigilo se dan la mano para proponernos un auténtico reto. Por otro, un desarrollo más lineal el que la historia cobra un mayor protagonismo, dando como resultado un conjunto mucho más equilibrado que el título original.

¿Cuáles son los defectos del juego? Sinceramente, no creo que tenga ningún problema demasiado grave. Esa sensación de irregularidad ha desaparecido, los enfrentamientos ante los jefes finales han mejorado sustancialmente y el ritmo del juego resulta muy satisfactorio. No obstante, si algo puedo achacarle, es sin duda la inteligencia artificial de algunos enemigos, que ni se inmutan ante el hecho de apagar y encender una linterna en sus narices. Por último, también destacaría un par de capítulos que pueden recordar ligeramente a las secciones más cuestionadas de la primera aventura de Castellanos, aunque no hay motivos para alarmarse: hablamos de apenas quince minutos de juego.

La ópera prima

He de confesar que antes de ponerme a los mandos del juego, lo que más miedo me daba no eran las temibles criaturas a las que di por hecho que iba a enfrentarme, sino el polémico id Tech 5. El siempre cuestionado motor empleado por Bethesda Softworks dio lugar a un apartado técnico desastroso en el primer capítulo de la saga, y cuando supe que esta nueva entrega corre bajo una variante del mismo —STEM Engine— me temí lo peor. Por suerte, el resultado es bastante bueno, al menos en la versión para PS4.

Aunque es cierto que no estamos ante ningún referente gráfico, la dirección de arte es fantástica y nos ofrece un apartado visual muy efectivo, especialmente en las secciones más lineales del juego. Al igual que sucede con la mente de cierto ¿artista? perturbado que campa a sus anchas por las calles de Union, la línea que separa realidad de ficción resulta prácticamente imperceptible, dando lugar a una serie de entornos capaces de estimular nuestros sentidos constantemente.

Los entornos que visitamos cuentan con todo lujo de detalles

Los tramos más «pasilleros» en los que la historia se convierte en el principal protagonista nos llevan por una serie de entornos perturbadores, capaces de sumirnos en un dilema a la hora de diferenciar entre lo bello y lo macabro. Pasillos en los que una sombra dispara todas nuestras alarmas, rayos de luz que atraviesan una cristalera para formar una silueta caprichosa, escenarios que cambian su aspecto de forma repentina… The Evil Within 2 cuenta con una ambientación fantástica. Sonido ambiente, luces y sombras se alían para sumergirnos en una experiencia audiovisual aterradora, en el buen sentido de la palabra.

En definitiva: más y mejor

Si echamos la vista atrás y nos remontamos a finales de 2014, apostar por una secuela del título a cargo de Tango Gameworks se antojaba tan arriesgado como imaginar que ésta fuese ampliamente superior en todos y cada uno de sus apartados. Finalmente, así ha sido y Sebastián Castellanos puede presumir de protagonizar una de las grandes sorpresas de 2017. Una aventura de lo más intensa, con un ritmo y una historia a la altura de las expectativas.

«Segundas partes nunca fueron buenas» … ¿Recordáis el famoso dicho? Pues más vale que lo olvidéis, porque The Evil Within 2 corrige todos y cada uno de los grandes problemas de la primera entrega, especialmente en lo que a la sinceridad de su propuesta se refiere. El juego tiene muy claro lo que pretende ofrecernos, y sabe hacerlo en todo momento. Sebastián Castellanos ha vuelto, y tiene mucho que decir. [85]

  1. Me hice con el primero hace unos pocos meses, lo probé durante un par de horas y me gustó bastante, aunque no seguí porque sólo era la prueba y andaba con otro título (fue la época del maratón de Resident, jajaja).

    No he querido ver mucho de esta segunda entrega, pero todo lo que he visto me ha dado muy buen rollo. Cae seguro, pero más adelante.

    Buena análisis.

    • Yo le di muy poco a la primera parte, pero el recuerdo que tengo es que el control dejaba mucho que desear, sin contar que el motor gráfico era como una escopeta de feria.

      Esta segunda parte pinta mejor, si … pero como siempre, esperaré a que baje de precio.

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