Fun & Serious 2018: ¿qué te ha pasado?

Siempre he disfrutado el Fun & Serious tanto a nivel personal como profesional, pero este año ha sido un bajón enorme. Quiero pensar que varios motivos, externos a la organización, han pasado factura al evento para bajar el listón al que nos tenían acostumbrados.

Quiero creer que el año que viene volverá a tener el esplendor y nivel que siempre ha tenido de fería profesional. Ojalá sea así.

Todo empezó cuando se anunció el, comprensible, cambio de ubicación: la feria iba justa de espacio para el crecimiento de visitantes que estaba teniendo. Los motivos los entendía y eran claramente lógicos, lo que no acabé de ver claro es que se desplazara al municipio de Baracaldo, fuera de la ciudad de Bilbao, por muy cerca que esté en metro. Desde que empecé a cubrir Fun & Serious siempre lo he sentido muy arraigado a la ciudad y desplazarlo fuera era, para mi, un mala idea. Quizá necesaria por espacio, pero mala idea.

Salvando este escollo, me dirigí a la nueva localización con ganas de ver a viejos conocidos, nuevos proyectos, montajes por parte de las compañías etc, pero el panorama que me encontré al pisar el nuevo recinto ferial fue un jarro de agua fría a todas mis ilusiones.

Fumito Ueda, creador de Shadow of the Colossus, ICO y The Last Guardian, uno de los protagonistas de Fun&Serious 2018

Más grande no significa mejor

Lo primero que veo desde la entrada del palacio es una panorámica de todo el evento donde aprecio la cantidad de metros nuevos, comparados con el anterior ubicación. Pero no veo a 2K, Microsoft, Nintendo, Ubisoft, Activision o ninguna compañía conocida del sector. Decido bajar y verlo a pie de publico, por si mi vista me falla. Tras 4 vueltas al recinto y todos los puestos, confirmo mis temores: solo ha venido Sony con unos cuantos puestos de VR y PS4 y Nintendo con un stand de Starlink.

Compruebo que hay stands de máquinas con banderas y publicidad de Xbox One, una zona de juegos con el NBA 2K18 o una zona figthing con el Mortal Kombat XL o Injustice 2, pero no veo a nadie de las compañías: todos son gestionados por gente con el polo y típica chapa de dependiente GAME. Intento averiguar si realmente hay alguien y nadie sabe decirme o derivarme a alguien de alguna compañía.

Normalmente este evento está repartido en 3 zonas: la zona LoL con el estadio de la LVP, la zona de feria con los stands de las compañias y las VIT Talks con los stands indies. Y es aquí donde empiezan los problemas de este año: no hay zonas delimitadas, todo está en el mismo pabellón tocándose unos a otros, no hay muros o divisores.

Otra de las cosas que no entendí es varias zonas con stands de temática manga, K-Pop o karts típicos de feria de barrio. Entiendo que hay que llenar espacios, dar lugar a nuevas temáticas que puedan estar relacionadas, dar espacio a las asociaciones pequeñas pero… ¿esto no es una feria de Videojuegos?

Ruido y música, el gran enemigo

EL estadio de LoL que ha montado la LVP está tocando la zona de tiendas retro o el stand de Sony sin ningún tipo de pared o barrera de contención acústica, haciendo que desde la otra punta del pabellón se escuche claramente todo el sonido y ruido de las partidas o casters.

En mitad del pabellón había un stand de Fornite: unos 96 PC conectados en red para jugar partidas todos a la vez, una brutalidad. El problema era que, en este stand, había un escenario con un DJ que no paraba de mezclar música, regalar camisetas o animar a los chavales a imitar los bailes del juego: más ruido. En otro lado del pabellón un escenario de actividades que según cual toca puede hacer más o menos ruido: todo suma.

¿Quién salió perjudicado de toda esta contaminación acustica? Las VIT Talks, que aún estando en la zona más apartada del pabellón pero no contar paredes o divisores preparados, era fácil escuchar el jaleo de la feria en mitad de las charlas.

Las Vit Talks, manteniendo el listón alto

Todas fueron geniales, tal vez cortas al tener formato de 30m, pero ninguna pega: variadas, profesionales, interesantes y educativas. Las más esperadas como la de Brenda Romero, Fumito Ueda, Jade Raymond o Melissa MacCoubrey llenarón el recinto destinado a las conferencia mientras relataban sus ideas sobre qué es un Videojuego, la dificultad de transferir una cultura como la griega a un desarrollo o el último título al que han jugado.

El resto de conferencias no se quedaron cortas: llenando casi todos los asientos y dando consejos y explicaciones a todos aquellos estudiantes, developers o curiosos que preguntaran sus inquietudes a los ponentes.

Mirando al futuro para olvidar el pasado

Quiero pensar que el nivel de este año se debe a la proximidad de fechas con el Barcelona Games World y que las compañias han tenido que decidir como repartir su presupuesto entre la Madrid Games Week, la Barcelona Games World y el Fun & Serious, saliendo malparada esta última.

Quiero pensar que el ayuntamiento de Bilbao se ha visto saturado por las cifras de posibles visitantes y ha querido tirar por lo alto, para asegurarse la seguridad de estos, escogiendo el enorme recinto ferial del BEC.

Quiero pensar que las compañías y la organización no ha quedado satisfecha, a pesar de la enorme cantidad de visitantes que ha recibido, de como se ha gestionado/organizado todo.

Y sobre todo, quiero pensar que este año ha sido un pequeño bache que servirá para coger más fuerza para el año que viene, donde la Fun & Serious volverá a brillar con la luz propia que tiene.

Para mi, la Fun & Serious siempre ha sido un evento de gran renombre, un evento vivo que crece año a año, un lugar que, joder, hay que vivirlo tanto a nivel de jugador como profesional. Me niego a pensar que el año que viene será como este, no me creo que no mejore, no me creo que haya gustado esta edición.

No me falles, Fun & Serious.

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