Young Souls o cómo clavar un Yo contra el Barrio en el siglo XXI

Aún tengo muy presente Streets of Rage 4, un auténtico fallo en Matrix que me dejó alucinado. Y eso no era fácil de conseguir, porque el 1 y el 2 me marcaron profundamente, por lo que los tengo mitificados, pero Dotemu lo consiguió.

Young Souls, producto también de Dotemu, en colaboración en esta ocasión con 1P2P, no tenía más bagaje que su presentación de propuesta de mix de Yo contra el Barrio con toques de RPG. No lo conocía ni tenía referencias de él gracias a que me obligo a no ver tráilers para llegar lo más fresco posible a los juegos y maximizar el efecto sorpresa.

Y, aún así, Young Souls me está flipando.

Lo primero que llama la atención es que no renuncia a nada. De los RPGs coge los omnipresentes diálogos y una historia con cierta complejidad, un looting tremendamente satisfactorio, el levelling y una marcada sensación de progresión. Pero a la hora de repartir hostias, se viste de Yo contra el Barrio puro y permite al jugadore enfrascarse en situaciones de acción desenfrenada.

Pero hay que destacar un elemento clave en Young Souls, que acaba definiendo su personalidad: el gamberrismo. Los diálogos van a la yugular, directísimos, como si se hubieran sacado de una suerte de South Park para Millennials. Pero que esto no te lleve a confusión. Si en algún momento de tu vida has sentido afinidad por los Yo contra el Barrio, aquí vas a descubrir que el género ha sabido evolucionar a las mil maravillas para adaptarse a los nuevos tiempos.

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