Análisis: Judgment, la nueva joya de Ryu Ga Gotoku Studio

Los creadores de la franquicia Yakuza soprenden con su nueva apuesta: Judgment, una fascinante historia policíaca que brilla con luz propia gracias al amor por los pequeños detalles del prestigioso estudio nipón. Comienza el juicio más esperado.

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad

Detrás de una gran historia siempre hay un gran personaje. En este caso, Takayuki Yagami, un antiguo abogado del Bufete Genda de Kamurocho, ese inconfundible lugar que ya hemos visitado más de una vez en compañía de Kazuma Kiryu. Tres años después de su último acto de servicio, su nueva profesión tiene lugar en la Agencia de Detectives Yagami. ¿Por qué cambiar una posición envidiable por otra oculta entre las sombras? Judgment cuenta con una trama compleja que parte de la resolución de un rocambolesco caso de asesinato, mostrándonos a un Yagami pletórico tras ganar un juicio cuyas pesquisas apuntaban a un 99,9% de probabilidad de fracasar. Sin embargo, hay ocasiones en las que un final no es más que una puerta hacia un nuevo comienzo; la vida puede cambiarnos radicalmente en cuestión de segunos. Para bien y para mal…

Takayuki Yagami es la muestra de lo mucho que puede cambiar la vida en tres años

Aunque no vamos a desvelaros por qué, Yagami mantiene ciertas relaciones con el líder de la familia Matsugane (Clan Tojo). También conoce perfectamente a su capitán, Kyohei Hamura —sí, el personaje al que Pierre Taki estuvo a punto de interpretar— y no le tiembla el pulso a la hora de codearse con algunos de los mafiosos más peligrosos de la ciudad. Su pasado como abogado le permitió establecer numerosos contactos y su presente como detective le sitúan constantemente en la delgada línea de la ley. Como decimos, nos morimos de ganas por contaros más detalles de la vida de Yagami, pero sería una pena arruinaros una fantástica historia que siempre se guarda una carta capaz de sorprendernos. No obstante, hay que tener claro que Judgment no sería nada sin Yagami. Y es que, al igual que sucede con nombres propios como Ellie (The Last of Us) o Francis York Morgan (Deadly Premonition), hay que decir que estamos ante uno de esos personajes que dejan huella.

Sin intención alguna de fastidiaros los mejores momentos de un guion capaz de mantenernos pegados a la pantalla durante unas treinta horas sin que el ritmo decaiga, os adelantamos que algo muy oscuro se ha ceñido sobre Kamurocho. Tan oscuro como el pasado de un Yagami que se debate constantemente entre perseguir la verdad o atender al código de la profesión que lleva dentro. Por un lado, los clanes Tojo y Kyorei no parecen dispuestos a firmar una tregua, mientras que, por otro, una serie de terribles asesinatos mantienen atemorizada a la población. El precio de la vida es muy bajo en los suburbios de una ciudad gobernada por fuerzas mucho más poderosas que una insignificante disputa entre delincuentes de tres al cuarto.

Letrado, presente las pruebas

El esqueleto jugable del título es prácticamente el mismo que encontramos en cualquier entrega de la franquicia Yakuza. No obstante, Judgment cuenta con elementos propios diseñados para complementar a la perfección a su temática. Si nos olvidamos por un momento de los juzgados, las mecánicas principales nos proponen ejercer de detective: búsqueda de pistas, persecuciones, interrogatorios… y peleas callejeras, por supuesto. Aunque no necesariamente en ese orden, estos elementos nos acompañan durante las más de veinticinco horas que puede dar de sí la historia del juego.

Los momentos en los que nos vemos obligados a investigar el lugar de los hechos nos exigen agudizar nuestros sentidos, observar cada detalle y tratar de hallar las mejores pistas. No todos los elementos que detectemos son válidos y hay ocasiones en las que un error no hace otra cosa sino confundirnos y entorpecer la investigación. Eso sí, en el fondo, el título tiende a llevarnos hacia una resolución inevitable y podríamos decir que todos los caminos llevan a Roma. En cualquier caso, estas secciones aportan un soplo de aire fresco al desarrollo principal, ya que nos permite tomarnos un respiro y tomarnos nuestro tiempo mientras recabamos información relevante para el caso en cuestión.

Las persecuciones por Kamurocho son espectaculares

Dentro de cada investigación también nos toca seguir a las partes implicadas en cada caso. Hay veces en las que mantenernos en la distancia para no alertar a nuestro objetivo es más que suficiente y basta con tener cuidado y escondernos en el momento oportuno. Sin embargo, hay otras en las que no están dispuestos a permitir que les demos caza y una vez echan a correr, da comienzo una divertida persecución que, si bien es cierto que resulta bastante fácil y apenas tenemos que ejecutar acciones contextuales en el momento exacto, son capaces de ofrecernos escenas espectaculares en las calles de Kamurocho.

El desarrollo de la historia está cargado de grandes momentos y resulta muy variado en cuanto a mecánicas: infiltrarnos en un edificio gobernado por un clan de la yakuza local gracias al uso de disfraces, inspeccionar la escena del crimen gracias a nuestro dron, darnos cita con diversos personajes con la intención de intercambiar informaciones, realizar un sinfín de actividades secundarias… El conjunto es muy completo y sus componentes giran de manera equilibrada en torno a su piedra angular: la historia, cuya puesta en escena, giros de guion y ritmo no permiten que nos tomemos un respiro. En este sentido, el estudio japonés ha llevado a cabo un trabajo excelso, logrando que después de veinte horas, Judgment se sienta igual de fresco que durante los primeros compases.

El sistema de combate gana profundidad conforme avanzamos

Como no podía ser de otra forma, teniendo en cuenta la fuente de la que bebe el título de Ryu Ga Gotoku Studio, en Judgment tenemos muchas batallas que librar. Yagami no solo se desenvuelve con maestría como abogado y detective; también es un fantástico luchador capaz de enfrentarse a media docena de matones. El sistema de combate, en la línea de lo visto en Yakuza, va ganando profundidad conforme progresamos en la historia y el juego se vuelve más exigente, especialmente cuando intervienen jefes finales o grandes grupos de enemigos. Contamos con la posibilidad de realizar ataques ligeros y pesados, junto a los movimientos de evasión y las habilidades EX. Los objetos disponibles en el entorno también son muy importantes —y dañinos—, especialmente cuando portamos uno de gran tamaño y se habilita la opción de ejecutar una de estas habilidades.

Otro factor a tener en cuenta son las heridas mortales, infligidas por enemigos que cuentan con armas blancas o de fuego, así como aquellos capaces de entrar en estado de clímax. Cuando somos dañados de esta forma, nuestra barra de vitalidad disminuye su valor máximo y la porción perdida no puede ser restablecida mediante alimentos; solamente podemos curarla visitando a un médico o aplicando un botiquín sobre ella. Estos objetos son limitados y resulta fundamental dominar el sistema de combate para salir airosos de la refriega, ya que llegar a un jefe final con la salud mermada nos pondrá las cosas muy —muy— complicadas.

Con la venia, señoría

Kamurocho rebosa vida y no todo empieza y acaba en los juzgados, las persecuciones o los enfrentamientos callejeros. Y es que invertir nuestro tiempo libre en degustar cada detalle de la ciudad es una auténtica gozada. Desde buscar gatos abandonados hasta participar en carreras de drones, sin olvidarnos de comprarnos algo de ropa en las tiendas más prestigiosas de la ciudad. ¿Nos quedamos con ganas de más? Siempre podemos disfrutar de una partida Puyo Puyo Tetris —entre otros clásicos— en el salón de recreativos de Sega, tomar una copa mientras jugamos al póker en un casino ilegal o relajarnos escuchando música en nuestra oficina. En Judgment no es posible aburrirse.

Ya sabíamos que Ryu Ga Gotoku Studio tiene un gusto exquisito y una obsesión enfermiza por los pequeños detalles. Algo que los japoneses vuelven a demostrar en cuanto nos permiten dar un paseo por las calles de la ciudad y vemos todo tipo de establecimientos perfectamente recreados y con todo lujo de detalles tanto por fuera, como por dentro. Una muestra más de que, cuando las cosas se hacen bien, no es necesario ofrecer un escenario de cientos de kilómetros de extensión para lograr transmitir viveza y hacer que apreciemos el lugar que ocupamos.

Porque un buen diseño siempre demuestra que más no es mejor y que la calidad siempre debe ser lo primero. Esto es algo que podemos palpar a la perfección no solo en las actividades de ocio en las que podemos invertir nuestro tiempo, sino en los casos opcionales que  hacen las veces de misiones secundarias al uso. Aunque es cierto que hay un buen puñado de encargos sencillos, también encontramos casos muy interesantes que aportan riqueza a la trama principal y al desarrollo de prácticamente todos los personajes que intervienen en ella. La historia de Judgment ronda las veinticinco horas, pero el título puede ver cómo su duración se triplica y la experiencia no peligra en ningún momento. En este sentido, el juego sigue una línea muy similar a la de cualquier entrega de Yakuza.

Hay casos secundarios que no conviene dejar pasar por alto, ya que algunos son muy particulares y ofrecen momentos de esos que no te pueden contar; tienes que vivirlos. Desde lidiar en trifulcas ocasionadas entre empresarios malhumorados hasta investigar diversos casos de supuesta infielidad, pasando por seguir la pista de gatos callejeros o infiltrarnos en un prostíbulo con la ayuda de alguna amiga disfrazada de… trabajadora. En este sentido, y al igual que sucede con sus mecánicas, el juego presume de un conjunto ambicioso y equilibrado que en ningún momento se ayuda de contenidos irrelevantes y forzados metidos con calzador en aras de aumentar el contador de horas.

El jurado determina, por mayoría…

Que Judgment, desarrollado por Ryu Ga Gotoku Studio y distribuido por Koch Media en nuestro país, es culpable. Culpable de ser un videojuego fantástico y una de las grandes sorpresas de 2019. ¿La condena? Comparecer el próximo mes de diciembre en cualquier celebración organizada con la intención de galardonar a los mejores juegos del año. La aventura de Takayuki Yagami nos llega traducida al castellano y nos ofrece una historia fascinante, con una puesta en escena a la altura de las mayores superproducciones, unos personajes de esos que dejan huella y un conjunto equilibrado en el que todas las mecánicas funcionan a las mil maravillas. No tengáis miedo al juicio; la verdad solo tiene un camino. [93]

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