Análisis: Miles Morales Spiderman, un viaje inspirador y maravilloso

Disfruté como un enano con Spider-man para PS4 hace ya 2 años. Fue uno de los mejores juegos de un grandísimo 2018, una de las mejores cosechas de Triple AAAs que recuerdo. A saber: God of War, Red Dead Redemption 2, Forza Horizon 4, este mismo Spider-man

Nota: este análisis no incluye spoilers críticos sobre el argumento, solo algunos apuntes sobre el contexto de Miles Morales. Ha sido realizada con una copia del juego y una PS5 adquirida por el redactor.

Jugabilidad

Miles Morales Spider-man repite la fórmula de su predecesor. Una Nueva York increíble, con la vida en plena ebullición en La Gran Manzana, sirve de marco perfecto para un guión que nos obliga a recorrerla y a disfrutarla con el héroe de turno, mientras se nos invita a realizar un sin fin de misiones secundarias que, como en el primer Spider-Man, a pesar de ser mayormente repetitivas, están integradas a la perfección en la ciudad virtual.

Un vestuario a desbloquear

Además, completar estas secundarias viene con premio. Poder desbloquear los diferentes trajes y vestir a Miles con, por ejemplo, el traje de Spider-verse, incluyendo el tan característico efecto de animación, o hacerse acompañar por un Spider-gato, revitaliza la experiencia del juego enormemente, por trivial que suene.

New York, New York…

Tengo que destacar que, tal y como ya me pasó en el primer Spider-Man, el mero hecho de pasear por Nueva York es el gran highlight del juego. Es una auténtica delicia balancearte con las telarañas por las alturas, mientras te desplazas a una gran velocidad. Y lo mejor de todo, el control de Miles está fantásticamente resuelto, permitiendo una gran precisión en los movimientos, sin que haya ningún atisbo de descontrol, algo que suena mucho más fácil de lo que seguramente ha costado implementar.

Técnicamente, precioso

Tampoco hay ni rastro de pantallas de carga, ni tan siquiera al utilizar el viaje rápido. Eso es genial a la hora de ahorrarse un tiempo precioso, pero una putada porque ahora nos perdemos las secuencias en las que Spidey viajaba en transporte público con poses muy cachondas en la primera entrega.

Gráficamente es una pasada. Sí, sabe a evolución del anterior Spider-man, más que a una revolución, pero la que ya era una maravillosa Nueva York ahora es mucho mejor: más detallada, más llena de vida, de efectos, de animales (no me acostumbro a ver esquiroles campando a sus anchas por Central Park)… un escenario increíble que se convierte por méritos propios en el segundo gran protagonista de Miles Morales Spider-man.

Por cierto, hay que prestar especial atención, como en el primer Spider-man, a los graffities de Harlem. Una auténtica maravilla el trabajazo que ha realizado Insomniac Games en este sentido. Bueno, en este y en el resto, claro.

No hace falta una PS5 para poder jugar a Miles Morales Spider-man, también está en PS4, pero la nueva consola de Sony permite que la experiencia de Insomniac Games sea tan buena como puede ser hoy en día.

Fidelidad vs Rendimiento

Miles Morales Spider-man cuenta con dos modos de ejecución, que activan determinados efectos visuales. Por una parte, el modo Fidelidad va a 4K y cuenta con, entre otros efectos, Ray Tracing. Un Ray Tracing sumamente espectacular, especialmente en los reflejos de los edificios, cuando nos movemos a toda velocidad entre los edificios.

El precio que paga son unos 30 frames por segundo que se antojan más suaves que lo que vi en, por ejemplo, Watch Dogs Legion en Series X.

Como segundo modo está el modo Rendimiento. En este la resolución también es 4K, pero se elimina el Ray Tracing, que crea unos reflejos acojonantes, y otros efectos gráficos. Eso sí, se consigue así una tasa de animación a 60fps que es una auténtica gozada.

Sonido de Harlem

Sobre el sonido de Miles Morales Spider-man tengo que destacar ante todo la pista de audio original, con momentazos como las conversaciones entre la madre de Miles, con su acentazo cubano y Miles, como buenamente puede, intercambiándose sendos «te quiero» en castellano. Un lujazo impagable.

Los matices de los acentos y las actuaciones en inglés americano, con el castellano colándose en ocasiones, convierten a la VO, una vez más, en mi pista favorita. Pero para lxs que quieran disfrutar el juego en castellano, el juego está doblado a un gran nivel, como en todas las grandes producciones de Sony.

Poniéndo música al héroe

La música de Miles Morales Spider-man cambia de registro con respecto al primer Spider-Man y presenta una colección de ritmos Hip-Hop para darle protagonismo al barrio adoptivo de Miles, Harlem, entre piezas de corte más clásicas, todas ellas provenientes de las partituras del compositor John Paesano, que vuelve tras musicar el anterior Spider-man.

La historia

No todo son halagos de mi parte a Miles Morales Spider-man. La historia acaba resultando bastante menos épica que en el primer Spider-man. No hay tantos enemigos legendarios, y el desenlace sabe muy a algo «local», carente de esa trascendencia que sí que tenía su predecesor.

Pero si sabes asimilar esto y meterte en la piel en un primerizo Miles, sabrás saborear un viaje que es el viaje vital de un adolescente. Pasar de chaval a superhéroe, madurando enormemente por el camino, cómo se destaca lo fundamental que es un entorno seguro, la confianza y las buenas influencias de la familia y de amigos para no descarrilar en el proceso, es un recorrido que se recrea maravillosamente.

Y es que cuando Miles se permite el lujo de bajar una marcha y echar un vistazo a su barrio, a su gente, a él mismo, es cuando el juego brilla con una luz especial, como si se atreviera, al menos por unos momentos, en trascender de una aventura de acción y buscar enfatizar los elementos narrativos. Materia prima no le falta en absoluto.

Todo fluye

Relativo a la historia, una vez finalizado el arco principal, es posible continuar la partida con el objetivo de desbloquear el resto de trajes, habilidades, etc. Y, tal y como pasaba en el primer Spider-man, los personajes con los que interactuamos, como la madre de Miles, Peter, etc. comentarán los acontecimientos del final del juego y nos contarán nuevas historias. Es un acierto y un trabajo cuidadísimo de Insomniac para cuadrarlo todo para que las sensaciones del jugador sean las mejores, creando una transición muy natural. Bravo.

El héroe

Miles Morales es muy diferente al Peter Parker visto en el primer Spider-man. Aún va al instituto, no conoce sus poderes y sigue protegido por un grupo de familiares y amigos. Se puede decir que no ha despegado y eso le otorga una personalidad atípica para un superhéroe. Esto se nota en cómo interactúa con los ciudadanos de Nueva York, como si fuera lo que es: uno más. Y él recibe un trato parecido de una metrópolis que no ha digerido el hecho de contar con dos Spider-mans por el precio de uno.

Un grandísimo juego de Día 1

Si disfrutaste Spider-Man como yo, ni te lo pienses: Miles Morales Spider-man te va a gustar. Es más de lo mismo, sí, pero cuidando cada detalle y mejorando mucho de lo que ya se pudo ver en su predecesor. Juega sobre seguro, pero porque Insomniac tiene en su mano cartas ganadoras. [90]

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