Análisis Planet Zoo: Gestión con claroscuros

Que Frontier Developments es una de las desarrolladoras más punteras en juegos de gestión y simulación no es ningún secreto.

Tras el éxito de Planet Coaster y Jurassic World Evolution, la compañía ha querido apostar por recoger el legado de uno de los juegos de gestión al que los fans más cariño tienen como es Zoo Tycoon. ¿Ha sido su sombra demasiado grande para Planet Zoo?

La vida se abre camino

Uno de los aspectos fundamentales en un juego de este corte es, sin lugar a dudas, la recreación de los animales que formarán parte de nuestro zoo. En el caso de Planet Zoo, este punto se convierte en el más fuerte, en el buque insignia del título.

Frontier pone a nuestra disposición decenas de especies distintas, con sus diversas necesidades, ecosistemas y diferencias, para permitirnos crear el zoo de nuestros sueños. La variedad no es nada desdeñable y ello da lugar a un amplio abanico de posibilidades por las que apostar a la hora de dar vida a nuestro zoo.

Por otro lado, es posible observar cómo se comportan los diferentes animales, así como su interacción con otros animales de su especie. O, incluso, de especies distintas con las que pueden compartir ecosistema, lo es algo digno de ver. La compañía británica ha puesto especial empeño en recrear la vida de la manera más fiel posible, lo cual enriquece el aspecto más relacionado con la gestión de los animales, para así emular de una forma bastante creíble el comportamiento de las diversas especies presentes en el título. Observar cómo juega, come o interactúa cada animal hace que de verdad tengamos la sensación de que nuestro zoo bien podría ser uno de verdad.

Dicho esto, Planet Zoo nos da mucha libertad a la hora de elegir a nuestros animales y crear sus hábitats. Así, podemos combinar varias especies en uno sólo y observando cómo se comportan entre ellas. En Frontier saben que este es el punto más fuerte del título y saben explotarlo a la perfección, habiendo sido capaces de crear animales que realmente pueden llegar a convencer al jugador y enriquecer la experiencia de crear un zoo.

Una gestión mejorable

Sin embargo, donde Planet Zoo comienza a fallar es en el apartado más puro de su gestión. Por supuesto, Frontier nos permite controlar el marketing, contratar, entrenar y despedir a empleados, cómo dsitribuir a lo largo y ancho del zoo diferentes edificios para personal y para visitantes…

Además, nos permite construir caminos habilitados únicamente para empleados del zoo, por lo que podemos separar así ambos mundos y evitar que los visitantes entorpezcan el camino al personal de veterinaria, por ejemplo. No obstante, a pesar de todo lo que Planet Zoo nos permite, no lo hace de la mejor manera posible.

El entramado de decisiones y menús que hay que seguir para ver las características de una especie o para controlar de una manera más directa a nuestros empleados resulta ser algo lioso y complejo. Especialmente para aquellas personas que no estén acostumbradas a echar muchísimas horas a juegos pertenecientes a este género.

Esto juega en contra de Planet Zoo a la hora de captar a nuevos jugadores, ya que Zoo Tycoon destacaba en su momento por su simpleza y su limpieza a la hora de tratar los aspectos más relacionados con la gestión del zoo y parece ser que el título de Frontier Developments llega a cojear un poco en este apartado.

Además, el modo campaña que ofrece Planet Zoo puede pecar precisamente de todo lo contrario: de hacerse demasiado lento y pesado para los jugadores más experimentados en títulos de gestión y simulación. Por lo tanto, donde puede convencer a unos, puede echar para atrás a los otros y viceversa, generando una especie de inconsistencia en sus modos de juego.

Si bien se trata de un título que más convence cuantas más horas echemos, también es verdad que puede darse el caso de que, tanto a unos como a otros, no acabe de llamarles la atención tras las primeras horas de juego.

Una combinación que, a pesar de sus puntos flacos, acaba convenciendo

No obstante, no hay que dejarse llevar al pie de la letra por mis palabras anteriores con Planet Zoo. A pesar de sus fallos y aciertos, el producto final acaba siendo sólido y es capaz de dejar pinceladas de grandeza que llegan a hacernos olvidar el legado de Zoo Tycoon.

La representación de los animales y el cuidado que ha puesto Frontier Developments en la recreación de sus hábitats, así como la libertad que nos ofrece para crearlos, es algo con lo que hace años apenas se podía soñar. La desarrolladora ha sabido aprovechar la tecnología de hoy día para explotar este apartado y crear una vida que, si bien artificial, bebe del comportamiento animal del mundo real.

También ayuda que Frontier Developments haya optado por combinar los puntos fuertes de Planet Coaster y Jurassic World Evolution en Planet Zoo para ofrecer una experiencia que, si bien es distinta, recuerda a ambos títulos y sigue en la línea a la que nos tiene ya acostumbrados.

Es importante que el estilo de una desarrolladora quede patente en los títulos que publica, y en este caso Planet Zoo se identifica claramente como un título de la compañía británica, fijándose en el pasado dejado por Zoo Tycoon pero imprimiendo un toque moderno que han aprendido a perfilar con sus últimos juegos.

Conclusiones

Planet Zoo no es un título redondo o excelente. Pero sí que es un notable juego de gestión y simulación que hará las delicias de los nostálgicos de Zoo Tycoon añadiendo aún más libertad a la hora de crear hábitats y dotar de nuestro toque personal al zoo con el que soñemos.

Cuesta acostumbrarse al modelo de gestión ideado por Frontier. Pero una vez nos hayamos hecho a él, Planet Zoo se convertirá en una propuesta muy interesante dentro de su género que renueva el legado de un clásico de este para traernos, con todas sus consecuencias, la labor de construir un zoo y dotarlo de vida. [75]

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