Sé el pokémon en Pokémon Mundo Megamisterioso

Todos hemos soñado con ser maestro pokémon. Todos, no os engañéis, esperáis como agua de mayo el próximo Pokémon GO para ir a capturar pokémon por vuestro barrio y ciudad. Sin duda The Pokémon Company y Nintendo Co., Ltd. han puesto todo en el asador en el año del vigésimo aniversario de la aparición de los pockets monsters en nuestra vida. Pokémon Mundo Megamisterioso es el aperitivo, un aperitivo goloso y enorme, del gran atracón que preparan para 2016 con Pokkén Tournament –próximo al caer-, el ya mencionado Pokemon GO y los recién confirmados Pokémon Sol y Pokémon Luna. Dejando a un lado las ediciones originales de Pokémon que podemos disfrutar en la Nintendo eShop desde el 27 de febrero de este mismo año y que nuestros compañeros han analizado anteriormente.

Pokémon Mundo Megamisterioso

Hemos de reconocer que hacía mucho tiempo que no oíamos nada de esta saga secundaria porque nuestros recuerdos sobre Mundo Misterioso están ligados solamente a dos de sus juegos: Pokémon Mundo Misterioso: Equipo de Rescate Rojo/Azul para Game Boy Advance (2006) y Pokemon Mundo Misterioso: Exploradores del Cielo para Nintendo DS (2009), es decir, en el primer atisbo que tuvieron los pokémon en su mundo misterioso y en la consolidación de Exploradores como uno de los mejores juegos para la portátil de La Gran N. Los tres juegos que componen la saga –Pokémon Mundo misterioso: Exploradores del Tiempo, Exploradores de la Oscuridad y Pokémon Mundo Misterioso: Portales al Infinito-, y que pudimos disfrutar en Europa, no tuvimos el placer de jugarlos porque lo que realmente siempre nos ha enganchado ha sido viciarnos jugar a los cartuchos de la saga principal. Sin embargo la expectación creada por los avances y gameplays mostrados en los medios nos hizo albergar esperanza, podríamos recuperarnos del batacazo que supuso Portales al Infinito, juego que ni siquiera llegamos a probar por los análisis y las críticas que había recibido en el momento de salida.

Así, ilusionados, nos lanzamos a este mundo megamisterioso, totalmente “a pecho descubierto”, decididos a afrontar, para bien o para mal, las consecuencias. Ha costado, y cuesta, enganchar con el juego pero estamos ante uno de los grandes juegos del universo pokémon, algo que venia mereciendo la sexta generación desde hace tiempo a tenor de los tímidos acercamientos de Pokémon X e Y y Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa (Game Freak, 2014) –juegos que, en nuestra opinión, no tuvieron el efecto y la consistencia que tendrían que haber tenido-.

Pokémon Mundo Megamisterioso

Soy un pokémon y yo lo valgo

Para aquellos que no conozcan la saga vamos a introducir el elemento clave y diferenciador de este mundo “megamisterioso”. Todos, como veníamos diciendo, queremos ser maestros pokémon, pero, ¿qué pasaría si un día nos levantásemos habiendo perdido nuestra esencia humana y estuviésemos en el cuerpo de un pokémon?; pues esa es la premisa de la que se originan estos juegos. A priori es una cuestión cuanto menos original y “misteriosa” –¡ejem!, permitidnos el chiste-. Y es que además no es vivir como lo hace Meowth o Pikachu en la serie de animación, sino que nos adentramos en una cultura pokémon en la que la figura del ser humano forma parte del mundo mitológico. El ser humano es tratado como un personaje de cuentos y fábulas con los que educar a los jóvenes pokémon. Así pues, nosotros, humanos, nos despertamos un día en el cuerpo de un pokémon, con el único recuerdo de haber sido anteriormente uno de estos seres de leyenda.

Al aterrizar en este nuevo mundo nos encontramos ante la tesitura de ser un joven y pueril pokémon que se extraña de sí mismo así como del mundo en el que despierta. Solo existen pokémon y son ellos los que estructuran, organizan y gobiernan el mundo. Vamos que como premisa es un golpe con gancho espectacular, directo a la mandíbula; hay que jugar a esto sí o sí. ¿Y qué pokémon somos?, una pregunta que se nos antoja obvia, seguro que si pudiésemos elegir cada uno el pokemon que quisiéramos elegiríamos, sin lugar a dudas, aquel pokémon por el que sintamos más simpatía –nosotros seríamos un esponjoso y ardiente Flareon sin pensárnoslo ni un segundo-. Pero en el juego no es exactamente así, tienes que someterte a un pequeño test de personalidad que decidirá entre veinte pokémon –todos los iniciales más Pikachu y Riolu– aquel que responde mejor a tu forma de ser y el acompañante más afín a ti. Aunque en verdad puedes ignorar el consejo y seleccionar tú directamente de entre estos pokémon él que quieras ser, así como cuál es tu compañero ideal.

Pokémon Mundo Megamisterioso

Un cuentacuentos pokémon algo lento

No penséis que es una crítica feroz el intenso, y elegido por ello, subtítulo usado para definir la narrativa de Mundo Megamisterioso. Más bien es una frase que recoge realmente una opinión ante todo. Consideramos que el juego tiene dos apartados criticables: su desarrollo narrativo y la jugabilidad de las mazmorras –que veremos más adelante-. Antes de comenzar a “desmigar” este concepto hay que dejar clara una cosa: uno de los puntos fuertes de Pokémon desde 1996 y que ha consagrado a Game Freak por ello es su capacidad para contar historias. Esto se repite, es decir, la historia de Mundo Megamisterioso es extensa, cargada de emoción y dinámica. Sin embargo, hay dos puntos en los que pierde esa energía de la que es portadora: su lentitud en la etapa inicial, que prácticamente se come el nudo narrativo y se extiende hasta la mitad del juego; y su infantilidad, lógica, que por momentos oscurece el desarrollo narrativo.

El prólogo del juego, por denominar de alguna manera a esa fase inicial lenta, dura casi la mitad de las horas que utilizarás para pasarte el juego, una partida directa en lo que se refiere a terminar narrativamente puesto que las opciones secundarias después de terminar la historia son “inabarcables”: contamos con la posibilidad de unir a nuestra causa a los 720 pokémon que conocemos hasta ahora, excepto Volcanion que fue descubierto posteriormente. A lo largo de la historia contarás con momentos puntuales para realizar misiones secundarias. Serán puntuales porque si lo que toca es avanzar con la historia principal tendrás que posponer tu búsqueda para hacerte con todos para cuando hayas salvado el mundo. Algo positivo para la dificultad y el timing del juego pero que frustrará un poco al típico jugador que realiza a la vez tanto lo secundario como lo principal de un juego.

Este prólogo, que ayuda a posicionar la historia y a conseguir todas las habilidades oportunas para este pseudo-roguelike, resulta un poco angustioso y pesado, pero no nos desanimemos, una vez pasadas esas horas conseguiremos estar ante un RPG que enganchará tanto a los fans de la saga como a los neófitos.

La leve infantilidad radica en la concepción de la edad de nuestro pokémon, es decir, cuando somos rescatados y llevados a la ciudad inicial, Villa Serena, se nos trata directamente como un pokémon “recién nacido”. Por lo que deberemos acudir al colegio, donde se desarrollará principalmente ese prólogo del que hablábamos así como donde se producirá la interacción y el desarrollo vital de los personajes principales de nuestra historia. La amistad y el proceso de maduración son santo y seña de la narración, aunque nuestra misión principal sea más profunda: hay que descubrir por qué los pokémon legendarios se están convirtiendo en piedra y poner fin a ello. Por esto y por aquello el cuentacuentos pokémon nos hará partícipes de una de las más osadas y valientes historias –muy en consonancia con los guiones de alguna de las películas Pokémon– que hemos podido disfrutar en las consolas, pese a esa lentitud e infantilidad, que no dejan de ser parte del mismo contexto y proceso de narración.

Jugando, jugando triunfé en el mundo Pokémon

¿Quién nos iba a decir que al final acabaríamos enganchándonos a una mecánica que puede catalogarse como repetitiva?, pues mucha culpa tiene el sistema y las novedades introducidas en el cartucho. A ver, sin rodeos, sin anestesia: el juego es repetitivo, sí, utiliza los procedurals maps para las mazmorras, cosa que suaviza la repetitividad, pero, no deja de ser un piso detrás de otro. ¿Qué?, que no te suena nada de lo que te estoy contando, eso significa que nunca has jugado a la saga de los mundos misteriosos de Pokecraft… Eso no puede seguir así, vayamos por partes: el sistema de juego.

La mecánica de los Mundos Misteriosos es sencilla: estamos ante misiones que llevaremos acabo en mazmorras generadas aleatoriamente, procedural map, que tendremos que recorrer bien hacia arriba o bien hacia abajo. Sin más. Entras en una mazmorra, la recorres luchando contra pokémon salvajes y recogiendo los objetos que más te convengan y subiendo o bajando las escaleras hasta llegar al final donde luchas contra el jefe de la misma o recoges un objeto o encuentras a un personaje, aquello que sirva para cumplir con la misión. Esto se utiliza tanto en las misiones principales como en las misiones secundarias. Así que repetitividad hay, pero la posibilidad de usar los 720 pokémon se impondrá ante la rutina.

El problema, según nuestra opinión, está en la maniobrabilidad en los mapas generados. ¿Qué quiere decir esto?, que como tengas que luchar en un pasillo donde no puedas moverte bien, o en una esquina en codo, olvídate de desplegar toda tu estrategia. Si a eso le sumas que a veces los niveles de dificultad están muy desajustados y que al morir tienes dos opciones de resurrección algo toscas, estamos ante un posibilidad realmente –jod…- frustrante. ¿Cómo es posible entonces que hayamos denominado este juego como uno de los grandes en el universo pokémon?, porque las otras funciones y partes de la jugabilidad subsanan ese caos implícito de la mazmorra autogenerada.

El nivel de desarrollo RPG en el juego es exquisito. Tendremos a nuestra disposición, como novedad, unos brazales que podrán llevar nuestros pokémon que además de contar con alguna habilidad de base podremos optimizar con los iristales. Unos cristales que podremos recoger en las mazmorras y que serán propios de las mismas, es decir, que no podremos utilizar fuera puesto que se autodestruyen al completar el mapa. Con los que podremos añadir hasta tres habilidades que serán muy útiles a la hora de recorrer la mazmorra. Esto tiene varias posibilidades: una en la que la capacidad estratégica se dispara, puesto que no podremos pensar en una automática forma de actuación para desentrañar todas las mazmorras, sino que tendremos que ir eligiendo bien nuestros iristales para poder aumentar nuestra capacidad en el combate y la exploración. Además has de saber que no será tan fácil como pudiera parecer puesto que en el momento que entremos en una sala con varios iristales solo podremos escoger uno, porque si llega a cero el contador sobre los mismos se autodestruirán todos. Esto a su vez nos posibilita que exploremos bien todos los mapas para conseguir tener a disposición las múltiples habilidades que ofrecen las mazmorras. Exploración y desarrollo, unido a que por primera vez aparece la megaevolución en la saga, hará que el tiempo de juego en la partida aumente más allá de las cincuenta o sesenta horas, teniendo en cuenta que la misión principal está entre las veinticinco y las treinta horas.

No serán los únicos aspectos a explotar. Contamos con la faceta de pokémon motivado: en la que determinados pokémon de tu equipo tendrán un día en el que ganen experiencia triple o el estado plétora, donde aquellos pokémon que no cuentan con la megaevolución, como Pikachu, aumentarán de tamaño y potenciaran sus estadísticas.

Además contamos con el Orbe Unión, lugar donde se desarrolla el mapa de misiones secundarias. Llegado el momento Ampharos nos nombrará aprendices del Grupo Investigador lo que nos procurará un sinfín de misiones en las que obtener a los pokémon para poder utilizarlos como compañeros. La mecánica es sencilla: completando las tareas de los pokémon disponibles se irán desbloqueando más y más pokémon.

Pokémon Mundo Megamisterioso

Al final tenemos un megajuego entre manos

No nos hemos detenido a procurarles un espacio en el análisis a la música y los gráficos. Podemos resumir que estamos ante una música de sobresaliente compuesta por Keisuke Ito, Yasuhiro Kawagoe y Noriko Murakami; y unos gráficos a la altura, sin mucha renovación pero que destacan por las localizaciones y las animaciones de los personajes. Mención a parte se merece el trabajo de traducción: sublime, un trabajo cuidado y mimado que refleja el cariño prestado a la búsqueda de gags, refranes, clichés y diálogos.

Se trata de un juego muy entretenido, vivaz y exigente que se acerca mucho más al jugador que sus antecesores. Incontables horas recorriendo mazmorras para reunirlos a todos. Sistema depurado e historia emotiva. Un cartucho donde resaltan mucho más sus virtudes que sus fallos. Indispensable en el catálogo de 3DS. [80]

  1. Desde hace un tiempo me llaman más spin-offs como éste y el futuro Pókken que los juegos clásicos de Pokémon, me parecen más refrescantes y amenos en cuanto a exigencia, de los otros tuve suficiente en Game Boy.

Deja un comentario