Hay videojuegos que viven de tu sufrimiento, de ser tu Dominatrix. Abu Simbel Profanation, Ikaruga o la franquicia Dark Souls son ejemplos de títulos que apelan (¿apelaban?) a la dificultad o, directamente, a la frustración, para permanecer en la psique de la comunidad de jugadores y ganarse así un lugar en el imaginario. Y lo consiguen. (más…)





